Continúa la búsqueda del evadido Marcelo Huenumán

A más de 15 días desde que se produjo la fuga de la Alcaidía de dos peligrosos presos condenados por hechos de homicidio, aún no han podido recapturar a Marcelo Huenuman y continúan las diligencias para dar con el evadido.

El primero de enero del corriente, cerca de la una de la madrugada en la Alcaidía de Comodoro Rivadavia se produjo un intento de motín y disturbios liderados por Marcelo Quinteros, más conocido como “el loco del martillo” y luego de que el personal lograra calmar la situación mientras se determinaba la reubicación de los reos en distintas celdas y pabellones, dos presos aprovecharon la oportunidad para burlar a la Justicia.

Es así que Enzo Uranga y Marcelo Huenuman arribaron a la zona de preceladuría y rompieron el vidrio de una ventana escapando por las rejas de la misma, y tras llegar a un pasillo arribaron a una escalera que daba a los techos, luego de arrojarse de allí llegaron a la calle, perdiéndose en la oscuridad de la noche.

Al advertir la ausencia de los evadidos y dar cuenta de los daños en la preceladuría, se montó un operativo cerrojo para dar con los sujetos pero no pudieron encontrarlos y pese a que las tareas se extendieron pasaban los días sin novedades, no obstante, luego de un minucioso trabajo del área de Investigaciones se pudo encontrar a uno de los evadidos en una precaria vivienda de la zona de ex Radio Estación. Justamente, el jueves de la semana pasada se llevó adelante un allanamiento desde tempranas horas donde se pudo recapturar a Uranga mientras dormía.

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Pero, a más de quince días de la fuga, sin embargo, aún no se ha podido recapturar a Huenuman, quien fue condenado en mayo de 2013 a cumplir 8 años de prisión por el crimen de Franco Renato Ortega (20) quien el 24 de junio de 2012 murió luego de ser salvajemente apuñado en la parte alta del pasaje Santa María ubicado en el límite de los barrios Las Flores y Jorge Newbery.

Un brutal crimen

Ortega tuvo una muerte violenta, fue apuñalado en el tórax, la cabeza y el rostro e incluso una de las estocadas fue directamente en el medio de uno de los ojos, lo que le generó la pérdida del contenido ocular además de generar un daño en la masa encefálica; permaneció cerca de 30 horas internado en terapia intensiva hasta que finalmente falleció.

Si bien en principio la defensa del condenado indicaba que la víctima quiso robarle y éste se defendió las pruebas indicaban que Ortega estaba en avanzado estado de ebriedad lo que incluso hacía que tuviera dificultad para caminar, incluso un testigo presencial del hecho narró que primero lo golpeó con los puños y tras retornar a su vivienda y volver a salir lo tomó del cuello y apuñaló hasta dejarlo prácticamente sin vida.

 

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