Historias de vida: “Fui protagonista involuntario de resonantes casos policiales en la década del ´80”

“Siempre quise reivindicarme a través de Crónica, el diario fue muy duro conmigo en aquellos tiempos, fui el protagonista indirecto de varios y resonantes casos policiales ocurridos en la década del ´80”. Así se presentó Carlos ante este medio, previo contacto en una red social. Hoy Carlos tiene 50 años, vive al sur de la provincia de Santa Cruz, casado, padre y abuelo.

“Ahora después de tanto tiempo y de haber pasado muchos años en distintas cárceles y de habérselo contado a mis hijos, creo que puedo contar un poco de mi experiencia de vida, de los crímenes que quisieron enroscarme y que nunca cometí, en cuatro de esos homicidios no tuve nada que ver, pero tampoco me dieron nunca la posibilidad de escucharme, ni la policía, ni el juez, ni el comisario que me sometió a todo tipo de torturas para declarar y firmar mi culpa, pero finalmente y siendo tan perseguido, me enroscaron el homicidio de un colchonero y me condenaron a 12 años de prisión, aunque después me los bajaron a nueve años por buena conducta”.

Dice Carlos como inicio de una charla virtual primero y mediante conversación telefónica luego, y agrega “Soy de Comodoro Rivadavia, pero luego de salir de la cárcel de Río Gallegos hice mi vida en el sur de Santa Cruz, aunque en Comodoro tengo familiares y, al menos una vez al año, voy a visitarlos”.

Su nombre fue portada de los medios de esta parte de la región central patagónica durante la década de los 80, o sea, los primeros años de la democracia en la República Argentina. Pese a eso, aún la Policía se manejaba con códigos y leyes de otros tiempos. Había un homicidio y la policía realizaba la investigación y la instrucción de sumarios y expedientes que después avalaban o no, jueces y Fiscales.

“A mí me llevaron a la Seccional Segunda y me torturaron mucho para que me haga cargo del doble homicidio de un matrimonio de gente adulta que encontraron muertos en su casa de las calles Urquiza y Vélez Sársfield (caso Verdeau en aquellos tiempos), necesitan, como se dice en la jerga, un ´perejil´ y yo era un pendejito de 17 o 18 años, después apareció en Caleta Olivia creo que el matrimonio Braña, el caso fue muy resonante en los diarios y noticiosos durante varios meses, como eran casos muy parecidos también me señalaron como sospechoso, eran días terribles para mí, si van a los archivos del diario en esos tiempos, se van a dar cuenta”.

Carlos hace más de 20 años que salió en libertad y forjó su familia y su futuro. De trabajador petrolero se convirtió también en referente gremial y se interesó por la política que lo mantiene actualmente muy activo. No tiene pudor en aportar sus datos personales, aunque se lo resguarda para futuras anécdotas que -dice- piensa contar a este medio de sucesos en una futura entrevista o dos tal vez, historias domingueras, coinciden. “Historias de vida y vivencias, no te parece?…” Sugiere. Y el contacto sigue abierto, y su historia de vida también.

 

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