Prisión preventiva de 60 días para tres hombres que protagonizaron un asalto cinematográfico en Fofo Cahuel cerca de Gualjaina

Un robo digno de un guión cinematográfico ocurrido el mes pasado en pleno campo de la meseta chubutense con delincuentes que huyeron por diversos lugares y uno a uno los fueron atrapando, ha tenido audiencia en Esquel en las últimas horas y así lo cuenta la licenciada Sonia Vaamonde, vocera de prensa del MPF con asiento en la localidad cordillerana:

A pedido de la Fiscalía, el juez Martín O’Connor igualó el plazo de prisión preventiva de los tres imputados vinculados al robo ocurrido en un campo de Fofo Cahuel el 17 de mayo.

Mientras que a dos se les había impuesto un plazo de sesenta días, al tercero se le impuso solo por diez días para que la investigación arroje elementos que lo vinculen al hecho con mayor convicción de la que se disponía en ese momento. El resultado positivo de la rueda de reconocimiento de la que participó, inclinó la balanza y, ayer, el magistrado equiparó su situación procesal a la de los coimputados.

El lunes 17 de mayo a las 16:30, en un campo ubicado a 47 kilómetros de la localidad de Gualjaina a la vera de la ruta 35, se encontraba un trabajador descargando fardos de pasto en un tractor cuando sintió que le apoyan “un fierro en la nuca”. Detuvo la marcha y vio a tres sujetos armados; dos portaban revólveres y el otro una pistola. Lo hicieron bajar del tractor y al hacerlo le pegaron con un arma en la cabeza y le ataron las manos con un alambre de fardo. En todo momento le preguntaban dónde estaba la caja fuerte. Dos de los asaltantes ingresaron a la vivienda y el tercero se quedó custodiando a la víctima. Al no encontrar nada cargaron herramientas en una camioneta del campo y se dirigieron a un camión del que sustrajeron un maletín con dinero en efectivo, documentación del rodado, un teléfono celular y un cuchillo. Luego de encontrar dinero comenzaron a golpearlo y a amenazarlo con pegarle un tiro, le apoyaron el arma en la cabeza y en la rodilla. Luego lo atan de pies y manos con alambre y se retiraron del lugar en un Peugeot 408.

Posteriormente la víctima logró desatarse y se dirigió a Gualjaina a pedir ayuda en la camioneta. En el trayecto se encontró con un vehículo que podría ser el de los agresores. Los siguió y vio que lo apuntaban con un arma, logró reconocerlos y continuó la persecución hasta un callejón sin salida. Sabiendo que estaban armados, decidió ir a la comisaría de Gualjaina a buscar ayuda. Dio aviso a los uniformados y volvió sin esperar a la policía. Cuando regresó al callejón vio que el auto se estaba yendo pero al advertir su presencia, descendieron del rodado y se fugaron a pie. Con el personal policial en el lugar se solicitó al juez una orden de requisa vehicular. En la cédula azul del vehículo figura el nombre y documento del imputado.

Al día siguiente a las 08:40, cuando personal policial regresaba a Esquel, encontró a una persona, caminando por la ruta a 10 km del lugar del hecho; bajo la sospecha de que podría tratarse de uno de los autores, le solicitaron la documentación. Al corroborar la identidad lo detuvieron.
Los prófugos

Leer más  Realizaron audiencia a Massoni y al jefe de Policía por denuncias de abusos policiales
Leer más  El Consejo Federal de Educación aprobó las evaluaciones formativas de los estudiantes

Los coautores se dieron a la fuga. Las investigaciones llevadas a cabo por el equipo especializado de la policía abrieron una línea de búsqueda por campos de la ruta que conduce a Trelew. Tenían información de una persona que levantó en su vehículo a dos jóvenes que decían haber sido echados de un campo. Daban datos algo vagos y su vestimenta no era compatible con lo que relataban. Notó en ellos algo raro, parecían estar huyendo. Con esta pista, ambos sujetos fueron ubicados, aprehendidos y llevados a audiencia. Uno con más carga de indicios de participación en el hecho que el otro, por eso la diferencia en el plazo de la medida de coerción dispuesta.

Con posterioridad se hicieron las ruedas de reconocimiento. Ambos fueron identificados. No tuvo dudas la víctima al señalar que el imputado respecto del que había menos evidencias vinculantes, era uno de los que habían tenido mayor participación en el hecho. “Su testimonio fue creíble”, sostuvo María Bottini al referirse a la declaración de la víctima.

La Defensa pidió una medida sustitutiva

El defensor público, Marcos Ponce, consideró que coincide en que hay elementos que dan la vinculación suficiente al hecho para que se dicte una medida que permita a la Fiscalía investigar y determinar si encuentra más pruebas de cargo para llegar a una acusación o no. Sin embargo consideró que la situación de su defendido no es la misma que la de los coimputados. En función de las diferencias que mencionó, pidió que la privación de la libertad se realice en el domicilio en el que vive con sus padres en Trelew. Añadió para sostener este pedido, que no hay lugares de detención con cupos en Trelew y que no puede mantenerse aprehendido a casi 700 km de su familia.

Grave peligro de fuga

El juez Martín O’Connor dio fundamental importancia al resultado de la rueda de reconocimiento en la explicación de los fundamentos de su resolución. Se refirió al relato de la víctima sobre el rol que tuvo cada uno de los presuntos autores en el hecho.

Es un hecho grave, inusual para la zona, con arma de fuego, violencia hacia la víctima; “lo cierto es que la gravedad del hecho se establece con objetividad a través de las escalas penales que prevé el Código Penal Argentino…”; en este caso el mínimo es de 6 años y 8 meses de prisión, ponderó el juez. También valoró que el imputado permaneció prófugo trece días, hasta que se logró su captura; “existe un grave peligro de fuga, que entiendo no se va a cautelar suficientemente con un arresto domiciliario”, concluyó. Dispuso la continuidad de la prisión preventiva hasta completar el plazo de sesenta días, fecha en que se revisará la necesidad o no de darle continuidad.