Gustavo Calderón: El Show debe continuar

Titular de CDM Producciones, que crearon junto a su socio fallecido Fabián Arienti, realiza un balance de la enorme lista de recitales que le permitieron a miles y miles de comodorenses, y habitantes de zonas aledañas, presenciar a su artista favorito. Hoy, mantienen excelentes lazos con varias bandas, entre ellas Bersuit y Los Piojos.

(Por Marcelo Melo) Los integrantes de la banda Living Colour, ¿habrán imaginado, alguna vez, que subirían a un escenario en el Golfo San Jorge?. Pues, seguro que no. De todos modos, sucedió: se tomaron un avión en Norteamérica, su patria, y descendieron en el Aeropuerto Internacional General Enrique Mosconi. Fue posible, gracias a dos emprendedores, que montaron la productora “industria del rock” aquí, llamada CDM Producciones, y vaya que llegaron músicos de todo el país y de afuera. Ellos fueron Gustavo Calderón y Fabián Arienti; el primero continúa con la escena, pandemia mediante, mientras que el hombre que emergió del Barrio Saavedra, falleció el 15 de septiembre del 2017 -a los 52 años- cuando viajaba a cumplir obligaciones de sus producciones, en Puerto San Julián. Arienti, provenía de fundar la mítica FM ECO, la primera emisora local dedicada -por completo- al mundo del rock. Hoy, Calderón realiza un balance, y recuerda a su inolvidable compañero de ruta. “Compartimos más de 20 años de trabajo, codo a codo.

Es probable que, durante años, hayamos reunido más tiempo de trabajo que junto a nuestras familias” comentará en un momento, dando una idea del enorme trabajo desarrollado por ambos. Pero también, nos cuenta cómo afectó la producción de espectáculos, la pandemia que nos acosa a todos. Un valor agregado: Carol, caminante de la vida a la par, brindará una mirada sobre su socio, amigo y compañero, que partiera al recuerdo permanente.

Black Amaya, Gustavo, Alejandro Medina, Pey Etura, Edelmiro Molinari, Luis Robinson Fabian Arienti- Camarines Teatro Maria Auxiliadora

Los artistas más importantes llegaron de la mano de tu productora, ¿Qué narramos, a la hora de encarar una mirada al pasado reciente?

El 4 de mayo de 1994 arrancaba Radio Universidad, época de diarios de papel, cds, cassettes y vinilos. Todavía faltaba, para que Internet llegara y cambiara nuestras vidas. Yo venía de una experiencia mínima en Fm Generación (Puerto San Julián), sin embargo, había alcanzado para descubrir que, en ese mundo de música y palabras, se hallaban mil opciones más. El encierro del estudio, no resultaba claustrofóbico, sino más bien, abría puertas a historias, entrevistas, viajes, imágenes, artistas, músicos, discusiones, análisis.

Muchas de esas charlas, que ya llevan más de 25 años, aún no están cerradas (ni dentro ni fuera del estudio). En estos tiempos, las radios fueron condenadas, más de una vez, por obsoletas y, sin embargo, siempre sobrevive, a veces por esfuerzo propio, con la necesidad de readaptarse –continuamente- a las nuevas tecnologías, en otras: los acontecimientos demuestran su vigencia y prevalencia, como en la inundación de marzo de 2017.

En ese mundo radial, fueron asomando otras experiencias, otras personas. Ese mundo tenía música, mucha música. Ahí, comencé a conocer a las personas que hacían esa música, sus vidas, sus gustos, su día a día.

Eran tiempos de peñas universitarias, en la cantina del segundo subsuelo en Km 4.  Había una mezcla hermosa de estudiantes, de varios puntos del país, de pequeños pueblos, de grandes ciudades, ahí estaban algunos profesores y estudiantes avanzados, algunos artistas, gente que tocaba instrumentos, coleccionistas de discos, militantes universitarios, que hoy son funcionarios, escritores, músicos que hoy son ingenieros, contadores que hoy son profesores de música. Linda gente.

Con Aston Barret de The Wailers escenario del Club Huergo

Organizábamos algún que otro recital, eventualmente, los “Uni Rock”, y veíamos llenarse la cantina. Era un estímulo para trabajar y proyectar.

Principio de los 90, las FM estallan por todo el país, las ideas y la música que no cuajaba con la tradicional AM, encontró su lugar, casi todos podíamos hacer radio. En la calle Salta, arrancaba una radio, que marcó en más de un sentido a la ciudad, Eco Radio. No recuerdo muy bien -cómo y porqué- pero por allí andábamos dando vueltas, de manera mínima. Esa radio, comenzó a organizar recitales increíbles y soñados, por aquellos años, como el de Memphis la Blusera¡Gratis!. En Club Huergo. Luego: Los Piojos, La Renga, Caballeros de la Quema, bandas tan incipientes, como la radio.

Volviendo a FM Universidad: allí, había comenzado un programa de heavy metal, que se llamaba “El Resplandor”. Lo conducía Alejandro “Papo” Bustamante y Willy Therisod, la radio se llenaba de pelos largos, camperas negras y remeras de bandas imposibles de leer y pronunciar. Había tanto fervor, que las internas terminaban con pintadas en el frente de la radio, como “¡Obituary fue!”. Alejandro había comenzado a organizar algunos recitales de metal en Comodoro. Iorio (Ricardo, fundador de V8 y Almafuerte), algunas de sus bandas, y también bandas heavys de Comodoro.

En esas dos radios, se construyó la base de lo que hoy es CDM Producciones Patagónicas. Charlando con Papo, le digo que deberíamos ir a ver a Fabián Arienti, el proyecto de su radio se había enfriado un poco, ya no se hacían aquellos recitales de antología.  Y así fue. Un día nos encontramos los tres, para avanzar con la organización de shows. Todos parecíamos venir de lugares distintos y, sin embargo, nos sabíamos compañeros de aventuras. Fabián venía de shows de bandas como Las Pelotas; Papo, de bandas heavy como Animal, y yo quería organizar un recital de Leo Masliah -ríe largamente-. Pero así salió.

Con Living Colour en el camarin

¿Cómo siguió la trayectoria?

A veces pienso que, esa frase, “el lugar justo en el momento preciso”, a nosotros nos funcionó a la inversa: “el lugar equivocado en el momento desacertado”. Creo que nos cuaja mejor. ¿Quién iba a querer organizar recitales de bandas, que están a 1.800 km de distancia? y ¿por qué esas bandas iban a querer venir hasta Comodoro?. A quién se le ocurría, que era buena idea hacer shows, en una época en la que, la privatización de YPF había transformado a la ciudad en un páramo, en el que, los estudiantes, podían alquilar casas gigantes, en el Barrio Mosconi, a precios irrisorios. Pues, a nosotros. Y le dedicamos buena parte de nuestras vidas. Con el tiempo, Alejandro se alejó, para dedicarse a otra actividad, pero las bases estaban fundadas. Y CDM Producciones Patagónicas tomó forma y siguió creciendo.

Visto en perspectiva, había quedado claro que –varias de las bandas- querían arrancar, con una manera diferente de trabajo. De forma más independiente. Eran bandas nuevas, grupos de amigos, creadas de manera espontánea, por fuera de los grandes sellos, o de la industria discográfica, en algunos casos. Con muchos de ellos: aún tenemos un vínculo estrecho, generado por aquellos años de esfuerzo. Bersuit, Piojos, por ejemplo.

La pandemia: ¿Cómo afectó tu trabajo?, por más que sea previsible y descarnado el panorama…

La pandemia liquidó nuestra labor. Hace más de un año que no producimos un show. En general, en el país, la producción de espectáculos fue muy maltratada. Es una de las pocas ramas que cuesta mucho reestablecer, a pesar de los protocolos, que se han trabajado a nivel país. Pero, además,

producir en Comodoro, nunca fue barato. La actividad privada suele estar condicionada, por los “precios” del mundo petrolero, entonces hasta los costos básicos, como puede ser una comida, se disparan.

Además, desde el Estado, aún se mantiene un impuesto, y una serie de tazas y exigencias, que en muchas otras localidades ya han sido desestimadas, porque desean que los espectáculos se presenten. Así, tenemos que salir a competir, con otras ciudades de la región, que tientan a los artistas y productores, para que se presenten allí.

Sin embargo, en el ámbito radiofónico, se abrieron puertas impensadas. Desde el año pasado, estamos al aire en la histórica, recontra histórica y vigente, emisora LU4. Llegar al estudio, por primera vez, sabiendo lo que representa la emisora -en la región-, es una experiencia que quedará por siempre. ¡Y aguante el Mensajero Rural! Pude ver, y participar, cuando lo hacen ¡en vivo!

¿Cómo ves a Comodoro hoy, como polo de atracción del mundo del espectáculo en gira?

Comodoro creció muchísimo durante las últimas dos décadas.  Cuando comenzamos, se concretaba esporádicamente algún que otro show, pero a lo largo de los años, la actividad fue creciendo y diversificándose. Llegaron a escenificarse varios espectáculos, incluso durante el mismo fin de semana. Teatro, música de distintos géneros, etc. Nuestra productora, solamente, llegó a tener un promedio de más de 30 shows anuales, en Comodoro, sin contar los producidos en otras localidades de la región. Nuestra ciudad es, además, un polo de atracción en la región en este aspecto. En cada show, teníamos público de todas las localidades cercanas, lo cual generaba un movimiento adicional en hoteles, restaurantes, kioscos, taxis, etc.

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La actividad decayó mucho a partir del año 2016/7, cuando los costos se dispararon en el país y cayó el poder adquisitivo del público. Era obvio, por ejemplo, que lo prioritario era guardar y ahorrar, para poder pagar los servicios que habían aumentado de manera descomunal, los espectáculos fueron quedando relegados en las economías hogareñas.

¿Qué proyectas para tu profesionalidad pos pandemia?

Cuesta bastante, imaginar qué ocurrirá con los shows, cuándo será probable ese regreso.  No hay precisiones, dependemos mucho de lo que ocurra con la campaña de vacunación. Y, aun así, habrá que ver qué sucede con la economía.

Queda claro que, las opciones de show streaming, no fueron tan exitosas como se esperaba. Salvo, muy pocas excepciones. Es muy triste ver a muchísimas personas que se han formado en esta actividad, vendiendo sus equipos, buscando ganarse el mango con alguna actividad informal. Los trabajadores que no están arriba del escenario, pero son esenciales. Gente muy capaz, recurso humano capacitado, en años de trabajo profesional y, detrás de ellos, sus familias sufriendo esta situación. En el ámbito de la radio, todo parece más estable, eso genera tranquilidad, aunque a decir verdad, se extraña la ruta, la adrenalina que genera y envuelve.

Dentro de la multitud de producciones ¿Cuáles guardan un recuerdo imborrable? y algunos porqués…

¡Que linda y complicada pregunta! -ríe largamente-. Por distintas razones, algunos shows son imborrables. Nombro algunos cronológicamente. Lograr que Pablo Milanés llegue hasta Comodoro, ese fue un esfuerzo importante. Parecía imposible, en ese momento que, un show de tales características arribara hasta aquí. Un día de nieve, ver llegar a Pablo Milanes (teniendo en cuenta la geografía en la que se domicilia) al Club Huergo.  Fue, y es, inolvidable.

Alrededor de 4 años, fue lo que nos insumió lograr, que Manu Chao llegara por primera vez y hasta el momento fue la única. Una genial experiencia, compartir con toda su gente, un par de fechas por la provincia. Cuando arrancó el show, en el Predio Ferial, no podíamos más, de tanta alegría y cansancio. Fue el show, en el que encontró más público. Arribaron espectadores de Tierra del Fuego. También, de Chile.

Otro: José Larralde. Siempre, una experiencia absolutamente distinta, en la producción de espectáculos. Trabajamos varias veces con él. Y recorrimos unas cuantas ciudades. Comprobar la magia de Larralde, sobre el escenario, en un teatro con todas las luces encendidas durante el show, y él apenas iluminado por un cenital, es otro recuerdo imborrable. Sobre todo para nosotros, que venimos de pueblos pequeños, en los que Larralde fue -y es- siempre una referencia, desde la radio y los discos.

Cuando me preguntan sobre esos recuerdos, siempre cito a Estela Raval, porque no conocíamos mucho de su música. Y el día que cantó, en el escenario del Teatro Maria Auxiliadora, no podíamos creer el manejo y la potencia que tenía.

Al contrario, por ser fanáticos del rock nacional, cuando pudimos armar de cero, la propuesta de Pioneros del Rock: junto con Luis Robinson (mítico armonicista de la banda de Pappo, entre muchos otros) volábamos de energía. Compartimos varios días junto a Black Amaya, Edelmiro Molinari, Alejandro Medina. Increíble. Y repleto de anécdotas.

Ver a Pato Fontanet -líder de la banda Callejeros, ver Causa Discoteca Cromañón-, entrando con la cabeza gacha, al escenario del Predio Ferial. Mientras, más de 5 mil personas coreaban: “inocente, inocente”, con las manos levantadas, es una secuencia que no se borra más.

Y la llegada de los Living Colour, al Teatro Español, también es -y será- imborrable. Ambas partes, nos mirábamos sorprendidos. Cuando sonó Glamour Boys, con la intro de “Papa was a Rolling Stone”, sabíamos que estábamos en un momento único e irrepetible en la ciudad. Todavía hoy, a más de 10 años, nos encontramos con gente que nos recuerda: ¡lo genial de ese día!.

Fabián Arienti con Manu Chau en el Predio Ferial

Fabián Arienti: homenaje a quién no está y caminó a la par

Compartimos más de 20 años de trabajo, codo a codo. Es probable que, durante años, hayamos reunido más tiempo de trabajo, que junto a nuestras familias. Charlábamos de cosas grandes, pero también de pequeños detalles. Nos acostumbramos a trabajar bajo mucha presión y, cuando todo parecía implosionar y venirse abajo, Fabián decía: “No pasa nada”. Nos reíamos y seguíamos.

Fue una persona súper generosa, en todo momento y, cuando digo esto, era así realmente. Podía llegar tarde a una reunión, con cara sonriente, mientras explicaba que se había demorado, porque alguien le había pedido algún favor al que no se podía negar. Podía desaparecer en momentos importantes, pero reaparecía con un pedazo de alambre, o una herramienta, que alguien le había pedido. Esos detalles, hicieron que siempre fuera aceptado, querido y bienvenido, en los lugares más diversos. Armó estudios de radios, para gente que nunca le pagó por su trabajo, prestó sus equipos, dedicó mucho tiempo a escuchar y charlar con todos. Le dio aire (de radio y en los trabajos) a personas a las que muchos habían rechazado, o ninguneado.

Si hubiera cobrado por sus favores, o por todas las manos que extendió, sin duda hubiera sido millonario. Ese no estaba en su ADN, no entraba en su lógica, no funcionaba de esa manera.

Nuestro trabajo en producción, se centró en 2 o 3 consignas sencillas. Una de ellas: si ambos, no estábamos de acuerdo con encarar algún proyecto, entonces no se hacía. Sin discusión. Sinceridad, riesgo y diversión: las tres palabras esenciales, para explicar la lógica de CDM.

Algunos de los shows internacionales que hicimos en Comodoro o la región: The  Wailers (banda que acompañara al gran Bob Marley), Living Colour, Sepultura, Joe Lynn Turner (ex cantante de Deep Purple) con Temple, Tarja Turunen, Rosana, Manu Chao, Ismael Serrano, José Sacristán, Teatro Negro de Praga , Jorge Drexler, etc.

También, muchos artistas latinoamericanos pasaron por la región, por nuestra iniciativa: Jaime Roos, Daniel Viglietti, Pablo Milanes, Illapu, Inti Illimani, Leo Masliah, Falta y Resto. Otros: buena parte de los clásicos del rock argentino, Renga, Pelotas, Divididos, Piojos y ahora Ciro, Caballeros de la Quema, Gardelitos, Árbol, Arbolito, Pedro Aznar, La Vela, Bersuit, etc.

Algunos otros shows: Fernando Peña, Raly Barrionuevo, Enrique Pinti, El Choque Urbano, los musicales de Cibrian Mahler, Los Chalchaleros, El Chaqueño, ¡Piñón Fijo con Carlitos Balá!, Abel Pintos (para apenas un puñado de personas, al principio, ahora para multitudes), Pilar Sordo, Cacho Garay, Flaco Pailos, el Oficial Gordillo, Lisandro Aristimuño. Infinidad de obras de teatro, desde China Zorrilla a Emilio Disi. También, disfrutamos mucho, organizando shows con artistas de la ciudad. Inolvidables: Argentauros y Hasta el Alma en la Asociación Italiana, Los Vicios en el Huergo, Abelardos, etc.

Superhéroe

La historia de CDM Producciones, no se puede narrar, sin mencionar a Carol Riquelme y Daniel Matyas. “Son parte indisoluble de cada paso que se da, de hecho, son los que ordenan esos pasos precisamente, y permiten que todo siga funcionando” narra, con mucho amor, el productor.

Así recuerda Carol a Fabián Arienti:

“Fabián era un superhéroe. Así cortito como era. Cualquier problema, que se presentaba en la productora, lo que sea, sabías que se solucionaba, en el momento que él aparecía, con su manojo de llaves “San Pedro Style” en la cintura. Verlo te tranquilizaba, porque se hacía cargo de la situación, te defendía a muerte y salías adelante. Se podía hablar de cualquier tema: acupuntura, cosas de campo, tecnología, historia o reiki. Su impecable humor negro, hacía que siempre se pueda hacer un chiste con lo que sea. Siempre, había a mano, una sonrisa. Nunca sentí que estaba trabajando con un jefe, su forma de ser, siempre hizo que todos seamos un equipo de iguales, algo que se convirtió en una marca registrada de CDM. Los finales de los shows siempre fueron iguales: aunque no haya quedado un peso, siempre nos sentábamos a compartir una cerveza, o ir a cenar y reírnos de cualquier tema. Por eso, después de casi 4 años en los que, lo tenemos siempre presente, lo seguimos llorando. Pero automáticamente recordar alguna anécdota o dicho de Fabián, nos saca una sonrisa. Así lo recordamos. Así lo quisimos.