Por la crisis, en Comodoro hay cada vez más vendedores ambulantes

La falta de trabajo o los bajos ingresos hacen que personas de distintas edades, desde niños hasta personas adultas, se vuelquen a las calles de Comodoro Rivadavia a vender sus productos y así tener la posibilidad de obtener dinero, por poco que sea. Una situación que crece en la ciudad con el transcurrir de los días. Crónica dialogó con algunos de ellos y esto fue lo que contaban.

El primero en conversar con este medio fue Silvano Torres, vendedor de barbijos, quien recordó sus inicios y comentó que “tras la muerte de mi esposa no me quedó otra que seguir con este negocio. Tengo 7 hijos y cuando uno forma una familia hay que pelearla por ellos”.

En este sentido, indicó que “todavía no puedo jubilarme, me faltan dos años y encima me pagan la mínima y con eso querían que viva para siempre, sumado a que tengo un hijo delicado de salud”.

Continuando, detalló que los barbijos que ofrece a la venta son de producción propia. “Estoy agradecido con la gente de Comodoro porque colabora, compra y se han solidarizado conmigo en este momento tan duro y pesado por el Covid-19, se ubican en el lugar del otro. Echo de menos a mi esposa pero no me queda otra que seguir y además sería bueno que las autoridades se preocupen por la gente de la calle y por los vendedores ambulantes”.

“El que es vendedor siempre ha tenido épocas buenas y malas”

Por otro lado, Adrián Spin, vendedor de medias, bóxers y pantalones, sostuvo: “tratamos de ganarnos el pan de cada día y a pesar de que el tema esté crítico, ya hemos pasado momentos difíciles. El que es vendedor siempre ha tenido épocas buenas y malas, pero esto es distinto porque la comunidad se cuida, no sale y falta dinero en la calle”.

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Asimismo, remarcó que “a pesar de la crisis, la gente me compra y hoy por hoy buscan el mango, entonces si vendés más barato, la venta la vas a hacer. Hay vendedores que quieren ganar mucho y otros lo necesario para el día a día, pero además de ello preocupa la falta de oportunidades laborales que hay a nivel nacional”.

En esta línea, manifestó que “cuando pase esto del Covid-19 calculo que mejorará todo por decantación, porque ya nos pasó en el 2001 y antes también, pero el tema es que haya consumo interno, así nos podemos mover todos”.

Finalizando, el último vendedor entrevistado dijo que “ser vendedor ambulante siempre es una elección de vida. Cada uno elige estar en la calle ya sea por necesidad o por opción y Argentina es un país muy complejo, con lugares muy altos y lugares muy bajos, pero gracias a Dios la gente pasa, mira, pregunta y compra”.

Por último, afirmó: “la pandemia nos afectó como a todo el mundo, pero la realidad es que algunos vendedores ambulantes se van y otros llegan, en su mayoría jóvenes, pero la historia de la vida es así y la ciudad crece. Ojalá que todo lo que sucede en este tiempo sirva para que el ser humano sea mejor, más respetuoso, más responsable, menos críticos y más objetivos. Por lo que se ve, pareciera que viviéramos en un mundo aparte, pero en realidad Argentina es parte del mundo”, concluyó.