Educación en pandemia: entre la virtualidad y las dificultades tecnológicas

Las escuelas permanecieron cerradas durante todo el ciclo 2020 y este año muchas instituciones aún no iniciaron la modalidad presencial, aunque sí continúan con clases virtuales o trabajos entregados en papel a los padres, según se acomodó cada escuela a la situación de sus alumnos.

Los docentes y estudiantes debieron adaptarse al contexto difícil marcado por el virus: aprender a utilizar las nuevas tecnologías, aplicaciones y classroom, y acostumbrarse al aprendizaje mediado por pantallas, perdiendo el contacto directo con sus pares. Además con todas las dificultades de no contar con la tecnología adecuada, con señal de wifi o datos para el celular, y compartiendo dispositivos entre varias personas en una vivienda.
Al respecto de este tema, algunas docentes comentaron cómo desarrollaron su trabajo durante la pandemia.

Virtualidad y dificultades

Micaela Durán, que es profesora de artes visuales y da la materia Lenguaje Artístico en la Escuela secundaria 745, cuenta: “En abril de 2020 se armó la plataforma virtual en la que había un curso por cada año. Fue un caos. Después se separaron por divisiones. Mientras tanto como había pocos profes que estábamos dando clases, le dábamos clases a todos los chicos”. Durán brinda clases virtuales para seis divisiones de primer año, seis segundos, cinco terceros y dos cuartos.

Durán cuenta que el rendimiento de los estudiantes no era bueno: “Los chicos no tenían ganas ni tiempo, porque se enfermaban con covid, costaba mucho hacer que se conecten, les costó mucho a los padres igual aceptar que las clases virtuales eran lo mismo que la escuela. Había chicos que no podían acceder a internet, otros que no tienen dispositivos móviles o computadoras para conectarse; y también estaban los chicos que eran cuatro hermanitos y tenían una sola compu”, con lo cual expresa que al momento de evaluar se tiene en cuenta la situación de cada estudiante.

Por su parte Laura Álvarez, que se desempeña como docente de apoyo en la Escuela primaria N°154, comentó que “durante 2020 fue complicado debido a los problemas de conectividad y de falta de recursos tecnológicos de algunos alumnos que no pudieron conectarse. En mi caso lo tenía que hacer a través de Whatsapp con muy pocos alumnos.

Igual se dificultaba mostrar material didáctico, ejemplos etc., debido a que ellos lo veían en espejo”. Asimismo expresa: “Actualmente trabajo en forma presencial en una burbuja de 5 alumnos. Vienen todos los días. No así el resto de mis compañeras que tienen sus grupos divididos en dos burbujas y se alternan una semana la burbuja A y la otra semana burbuja B”, también cuenta que envía trabajos en forma virtual a los que se enferman o son de riego, por ejemplo tuvo una alumna aislada por ser contacto estrecho y otro con asma.

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Adaptarse a los protocolos

Sobre los protocolos que siguen en las escuelas, en la presencialidad utilizan barbijo y mascarilla de plástico, además de trabajar con burbujas de pocos niños por aula, mientras que la mayoría continúa con clases virtuales.

“Vamos a trabajar en virtualidad hasta julio porque en teoría en esa fecha van a estar vacunados los docentes” dice Durán y señala que la mayoría de las secundarias no ha iniciado la modalidad presencial, y las que sí lo han hecho deben cortar las clases continuamente por los casos de covid.

Álvarez también señaló los cambio que hubo en la primaria: “Nos estamos habituando a esta nueva forma de vivir, muchos cuidados. Los adultos y niños nos tomamos la temperatura al llegar, limpiamos nuestros zapatos con alcohol, desinfectamos, y los alumnos piden ponerse alcohol constantemente. Dentro del aula están separados, los recreos son diferidos, solo uno de 15 minutos en diferentes momentos de la tarde, hay entradas y salidas diferenciadas para los grados”.

“El encierro no fue fácil”

Las restricciones afectaron mucho a los alumnos que no pudieron por mucho tiempo tener contacto con sus compañeros y amigos, en este sentido Durán comentó que “el encierro no fue fácil. En los adolescentes se vio mucho la depresión, en la parte artística lo noté mucho porque trabajamos con los sentimientos, dentro de todo les servía para desahogarse pero muchos no tenían apoyo tampoco dentro de su casa. Los que entraron a primer año no tuvieron periodo de adaptación, así que no tenían pares con los que hablar”.

Además consideró que hay varias costumbres que van a quedar instaladas y que la gente ya se ha acostumbrado, como el uso de barbijo, usar alcohol en gel, saludarse de manera diferente y tomar distanciamiento.

Álvarez tambien dice que “vamos a tardar mucho tiempo en volver a la normalidad. Leía hoy que China va por su cuarta ola”.