Escándalo por el robo de vacunas contra el Covid-19 en el Hospital

En la última semana de enero se produjo el hurto de 30 dosis de vacunas Sputnik V, de la partida del segundo componente arribado a esta ciudad para la vacunación del personal sanitario.

El hecho ocurrió del vacunatorio del Hospital Regional, instalaciones que se estaban utilizando para la inoculación de las vacunas a los trabajadores de la salud.

Según se indicó, recién el 8 de febrero se realizó la denuncia formal ante la Fiscalía. Y desde esta dependencia judicial, de acuerdo a lo que ha trascendido públicamente, recién el viernes último se acercaron al hospital para realizar algunas medidas.

A todo esto hay que agregar que no había trascendido públicamente nada sobre el hecho ocurrido el 26 de enero, sino que recién ayer explotó todo mediáticamente después de filtrarse el dato a los medios nacionales.

Ante este panorama, el Gobierno provincial salió ayer a confirmar el grave hecho que ocurrió, como se dijo, a fines de enero.

El ministro de Salud, Fabián Puratich aseguró que “las dosis que se llevaron no tendría utilidad para quien se la aplique porque se trata del segundo componente de la vacuna”, y destacó que “el faltante fue detectado por el personal que está llevando adelante la campaña de vacunación”.

Agregó que “son 30 dosis de la vacuna Sputnik V, y se trata de un hurto porque la desaparición se produjo sin violencia”.

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“El día anterior habían quedado 40 dosis, y al día siguiente el personal constata que en el frezeer quedaban 10 unidades”, contó el funcionario provincial.

A partir de esa situación, Puratich confirmó que se inició una investigación interna y “con esa investigación, a través del Área Programática, se hizo la presentación judicial en la fiscalía”.

Desprolijidades de todas las partes

El director del Hospital Regional, Eduardo Wasserman se enteró de lo sucedido hace poco más de una semana. Ante la consulta de Infobae, el directivo explicó que “las vacunas se conservan a unos cien metros del área central del hospital. Es un lugar aparte con entrada propia. Tiene cámaras, alarma. Es un edificio de dos pisos que está dentro del perímetro del hospital. Pero nosotros solo colocamos la vacuna”, se defendió.

Contó además que las alarmas no se activaron y los agentes de seguridad del hospital no advirtieron ningún movimiento sospechoso en las salas de refrigeración de las ampollas.

Como se señaló, el hecho ocurrió el 26 de enero y más de una semana después, el 8 de febrero se realizó la denuncia en Fiscalía. Nadie comprende por qué todo se mantuvo en secreto: desde el mismo hospital, pasando por las autoridades sanitarias de la provincia y por la misma justicia. Se dice que se procuraba reunir todos los elementos necesarios para “dar el golpe” tendiente al esclarecimiento del caso. Pero eso no sucedió. Peor aún, trascendió de la peor manera, y el escándalo que ya tuvo trascendencia nacional salpica al Gobierno provincial y la justicia, mientras que Comodoro Rivadavia, la ciudad más impactada por la pandemia del Covid-19 se ve enmarcaba en otro hecho de ribetes escandalosos a través del Hospital Regional.

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Luque pidió el esclarecimiento del hecho y sus responsables

El intendente Juan Pablo Luque expresó ayer su fuerte repudio por el robo de vacunas contra el coronavirus que se produjo en el Hospital Alvear.

A través de su cuenta de la red social Twitter el jefe comunal, que tampoco estaría enterado del episodio, pidió el pronto esclarecimiento del hecho que tuvo gran repercusión nacional, y también conocer a los responsables.

Cabe remarcar que por el hecho deben estar los responsables materiales pero también los responsables políticos. Esto no pudo haber pasado, y menos aún en esta ciudad que desde que comenzó la pandemia tiene casi la mitad de fallecidos por el coronavirus y la mayor parte de los contagios.

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