El toque de queda desató el caos en las calles de los Países Bajos

La prohibición de circulación entre las 21:30 y las 4:30 desató violentas protestas en distintas ciudades. El alcalde de Einhoven habló del riesgo de caer en una guerra civil.

Las calles de distintas ciudades de los Países Bajos amanecieron con destrozos y saqueos por las protestas que desató el flamante toque de queda impuesto por el coronavirus, que prohíbe la circulación nocturna de 21:00 y las 4:30.

La medida fue establecida el sábado y durará por lo menos hasta el 9 de febrero.

El toque de queda llega a sólo semanas de las elecciones legislativas y quién no la cumpla deberá abonar una multa de 95 euros.

La reacción contra la medida se registró principalmente entre los jóvenes, que fueron los organizadores de las protestas a través de las redes sociales.

La policía intentó dispersar a los manifestantes con gas lacrimógeno, camiones hidrantes, caballos, perros y lásers pero los jóvenes continuaron con sus destrozos: un hospital fue apedreado, el tráfico fue interrumpido, hubo locales saqueados, vehículos y tachos de basura incendiados y un laboratorio dónde se realizaban test de PCR fue prendido fuego.

Distintas fuentes cifraron en más de 300 el número de detenidos, con 217 arrestados sólo en Ámsterdam.

Según Koen Simmers, el director del sindicato de policías, una de las zonas más afectadas fue Eindhoven, dónde los manifestantes llegaron a atacar incluso con cuchillos. Su alcalde, John Jorritsma, alertó que si la sociedad no está unida contra la pandemia se llegará a una guerra civil. Fuente: Cronista.

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