Marcha contra Putin en Rusia: masiva protesta a favor de la libertad del opositor Alexei Navalny

En sus últimas palabras antes de ser detenido y encarcelado por un mes, el crítico del Kremlin, Alexei Navalny, había hecho un pedido claroa todos aquellos que piensan como él en la sociedad rusa: “Salgan a las calles”. Meses después de haberse descompuesto en un vuelo de Siberia a Moscú, en el que -según denuncia- fue envenenado por oficiales del gobierno de Vladimir Putin (a quien acusa de haber ordenado su asesinato), en medio de la audiencia que lo dejó en prisión, Navalny lanzó esta frase a través de sus redes sociales. Y así fue. Miles de personas se manifestaron en las calles a favor de su libertad. Lo que dio lugar a al menos 2.500 arrestos y a disturbios en varias ciudades, sobre todo en Moscú.

Las principales concentraciones tuvieron lugar en Moscú y en San Petersburgo, con unos 20.000 participantes en cada ciudad. También se hicieron marchas en un centenar de localidades más, en lo que se consolidó como un movimiento de protesta inédito en la historia reciente de Rusia. Al contrario de lo ocurrido este sábado, las movilizaciones de la oposición de 2012 y de 2019 se concentraron sobre todo en Moscú.

La muchedumbre clamaba lemas como “Putin ladrón”, “Navalni, estamos contigo” o “Libertad para los presos políticos”.

En Moscú se registraron choques en la tarde. Cientos de personas desfilaron hacia la cárcel de Matroskaya Tishina, donde está detenido Navalni, en el norte de Moscú, y lanzaron bolas de nieve y otros proyectiles. Allí, la policía llevó a cabo arrestos y golpeó a los manifestantes con porras, para dispersarlos.

Estas protestas, las más importantes desde las organizadas por el opositor a mediados de 2019, se organizaron a pocos meses de las legislativas previstas en el otoño boreal, en un contexto de caída de la popularidad del partido en el poder, Rusia Unida, de Putin.

Leonid Volkov, un miembro del equipo de Navalni, afirmó que “entre 250.000 y 350.000 personas” salieron “a las calles” en toda Rusia. “Esto es algo sin precedentes”, declaró complacido en la cadena de YouTube Navalni LIVE, anunciando, además, nuevas manifestaciones para el “próximo fin de semana”.

En el centro de Moscú, los agentes antidisturbios detuvieron a 952 personas, según la ONG OVD Info, cuyo balance asciende a 2.509 arrestos en Rusia. Incluso hubo denuncias de que se detuvieron a menores de edad.

Yulia Navalnaya, esposa del opositor ruso, afirmó en redes sociales estar entre las detenidas. “Disculpen por la mala calidad [de la foto], la luz es mala en el furgón policial”, escribió con ironía en Instagram al publicar una autofoto dentro de un vehículo de las fuerzas de seguridad.

Por su parte organizadores del acto en Vladivostok dijeron que unas 3000 personas acudieron en total a la convocatoria. Esta tarde se esperan más movilizaciones no autorizadas tanto en la capital como en otras ciudades.

Navalny fue detenido el 17 de enero minutos después de regresar desde Alemania, donde pasó cinco meses recuperándose de un envenenamiento grave con un agente neurotóxico llamado Novichok, que de acuerdo con los médicos que lo atendieron es una sustancia similar a aquella que solía usar el servicio de inteligencia de la ex Unión Soviética.

Según las autoridades del Kremlin, su estancia en aquel país violó los términos de la sentencia suspendida en un caso penal que Navalny califica de ilegítimo. Está previsto que comparezca ante un tribunal a principios de febrero para determinar si cumplirá la pena de tres años y medio de cárcel.

En Moscú, en medio de este contexto de tensión, el alcalde y otras autoridades advirtieron a la población que no acuda a las marchas previstas para dentro de unas horas. Entre las detenciones que se registraron se reportaron las de tres destacados socios de Navalny: dos de ellos fueron encarcelados por 9 y 10 días.

El pedido

A un día de su llegada, Navalny de 44 años, grabó un video que compartió en sus redes sociales en una audiencia improvisada en una comisaría de Khimi, en los suburbios de Moscú, donde un juez ruso ordenó su detención hasta el 15 de febrero. En el mensaje hizo la arenga. “Lo que más temen estos bandidos es que la gente salga a la calle. De modo que, no tengan miedo, salgan a las calles. No por mí, sino por ustedes mismos, por su futuro”, reclamó.

Asimismo agregó: “He visto muchas parodias de justicia. Pero esto es la ilegalidad total” y tras ellos calificó al presidente Putin de “viejito miedoso en su búnker”.

La detención de Navalny, prevista por él a su salida de Alemania, fue repudiado por gobiernos de todo el mundo, liderados por Estados Unidos y la Unión Europea. Sin embargo, desde el gobierno se mostraron firmes y advirtieron que ninguna injerencia extranjera en sus asuntos internos iba a hacerlos cambiar de opinión. Fuente: La Nación.

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