Hace 40 días esperaba su derivación a Buenos Aires, tuvo un tercer ACV y muerte cerebral

La respuesta para María Teresa Huerta, la mujer de 36 años que hace cuarenta días esperaba ser derivada, nunca llegó y tras sufrir un tercer ACV fue diagnosticada con muerte cerebral.

Este diario se había hecho eco del pedido de la familia de María Teresa Huerta días atrás, la mujer de 36 años oriunda de Mendoza que residía en Comodoro Rivadavia y el pasado 3 de diciembre había sufrido un accidente cerebro vascular (ACV) que la dejó internada en el Hospital Regional. Tras practicársele una angiografía la misma reveló que tenía dos aneurismas que requerían cirugía de manera que se gestionó una derivación al Hospital de Ramos Mejía, en Buenos Aires. Sin embargo, el médico que la trataría allí indicó que esperara unos 21 días para viajar cuando estuviera estabilizada; pero el 23, la mujer sufrió un segundo ACV lo que deterioró aun más su condición.

Pero al momento de nuevamente solicitarse la derivación ya no había más camas en dicho nosocomio, lo que dejó trunca esta posibilidad.

Tras días de lucha exigiendo a las autoridades respuestas así como denunciando la situación a través de redes sociales, se determinó que la mujer fuera intervenida en una clínica privada local, trayendo a un neurólogo para ello desde Buenos Aires, pero debía abonarse de manera particular al anestesista la suma de $224.000, de manera que se inició una colecta y el lunes pasado se abonaría para poder definir fecha, pero otra vez hubo un “cambio de planes”.

Esta vez se había conseguido cama en el Hospital de Clínicas en Buenos Aires y cuando ya estaban listos para emprender viaje, nuevamente se ocupó la cama que era tan necesitada por Teresa.

El pedido se tornó nuevamente urgente en todas las redes tanto para su traslado a la capital del país como de ser posible a su Mendoza natal pero nada de ello sucedió y solo se esperaba un milagro; pero el último martes Teresa sufrió un tercer ACV y mientras todos rezaban para su mejoría, durante el transcurso de esa tarde se conoció el diagnóstico de muerte cerebral para la mujer que era madre de tres hijos.

Fueron cuarenta días a la espera de soluciones, de gestiones para salvar la vida de Teresa, pero nunca llegaron y ahora su familia deberá emprender el retorno a su provincia natal sin ella.

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