Batalla final en el Congreso por el aborto legal y el ajuste de las jubilaciones

Foto ilustrativa.

A las 16 arrancará el debate en el Senado por el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. Y desde las 11 sesionará Diputados por la nueva fórmula de movilidad previsional. El Gobierno empuja para convertir en ley ambas iniciativas.

En una Cámara el proyecto de legalización del aborto, en la otra la nueva movilidad previsional. Será un cierre de año intenso en el Congreso, con concentraciones en la calle por el debate sobre la interrupción voluntaria del embarazo y el suspenso de un escenario de paridad con final abierto en el Senado. El Gobierno buscará conseguir la sanción de esa norma y también de la iniciativa para cambiar la fórmula jubilatoria en Diputados.

A horas del inicio de la sesión, prevista para las 16 en el Senado, el “poroteo” previo sobre cómo será la votación por la legalización del aborto no permitía asegurar un resultado: el conteo se mantenía en una mínima ventaja para los “verdes” -33 a 32-, todavía lejos de una diferencia determinante. Impulsado por Alberto Fernández y con Cristina Kirchner a favor, se trata de un debate transversal aunque la expectativa está puesta en los movimientos del oficialismo para inclinar la balanza hacia los votos positivos.

Para la nueva fórmula jubilatoria -propone actualizar los haberes cuatro veces al año de acuerdo con la variación de los salarios, la recaudación impositiva y los ingresos totales de la ANSeS- el Frente de Todos procurará alcanzar el número con el acompañamiento de aliados y de los diputados cordobeses referenciados en Juan Schiaretti. Los legisladores de Juntos por el Cambio anunciaron que la rechazarán. La sesión en Diputados está prevista para las 11.

El tratamiento en el Senado se perfila con dos ausentes (José Alperovich, denunciado por violación, y Carlos Menem, internado) y la mirada puesta en cinco legisladores que no adelantaron su posición: el entrerriano Edgardo Kueider y el salteño Sergio Leavy del Frente de Todos; la neuquina Lucila Crexell y la entrerriana Stella Maris Olalla de Juntos por el Cambio y el rionegrino Alberto Weretilneck, aliado del oficialismo.

Una reunión de Alberto Fernández con Leavy quedó como el caso emblemático de la “presión” del Gobierno y fue criticada por los detractores del proyecto: el salteño iba a votar en contra y luego aseguró que analizaría su decisión. Los “verdes” a su vez se quejaron del “lobby” de la Iglesia y otros sectores. La rionegrina Silvina Larraburu -había rechazado en 2018- confirmó que esta vez apoyará. En cambio José Mayans -jefe del bloque del Frente de Todos- será uno de los críticos de la legalización.

Algunos opositores plantearon objeciones a artículos puntuales, entre ellos los cordobeses Ernesto Martínez y Laura Rodríguez Machado. También Weretilneck pidió modificaciones para acompañar el proyecto completo. Entre las principales, que se limite la interrupción voluntaria del embarazo hasta la semana 22 de gestación para las mujeres violadas mayores de 13 años y ajustar la redacción los casos posteriores a la semana 14. El texto lo habilita cuando estuviera “en peligro la vida o la salud integral de la persona gestante”.

Funcionarios del Gobierno propusieron hacer correcciones en la reglamentación, con el objetivo de evitar que el tratamiento regrese a Diputados. Allí salió con cierta holgura -hubo 131 votos a favor, 117 en contra y seis abstenciones-, pero la intención de la Casa Rosada y del sector verde es no prolongar el debate.

En la previa corrió la versión de que Juntos por el Cambio, por pedido de Mauricio Macri, forzaría la vuelta en revisión a la Cámara baja para no permitir un motivo de celebración al Gobierno. Luis Naidenoff y Humberto Schiavoni, autoridades de bloque, lo negaron.

“Creo que estamos bien, pero hay mucha presión y eso genera nervios”, se mostró confiado y a la vez prudente uno de los promotores del proyecto. “Hay aprietes del Gobierno y muchas versiones. Si te guiás por los rumores el poroteo cambia a cada rato. Se va a terminar de definir en la sesión”, dejaba abierto el escenario un legislador contrario a la legalización. En caso de empate, definirá Cristina Kirchner.

Se prevé un largo debate, de entre 10 y 12 horas -también se tratará el Programa de los Mil Días-, por lo que se calcula que la votación será durante la madrugada del miércoles. En las inmediaciones del Congreso habrá vigilias y movilizaciones a favor y en contra del proyecto. Coordinado entre Nación y Ciudad, el operativo de seguridad dispondrá espacios para cada sector -los “verdes” sobre Callao y Rivadavia, los “celestes” en Entre Ríos y Hipólito Yrigoyen-, cada uno con sus escenarios y pantallas, y un pulmón de separación de unos 100 metros. Efectivos de la Policía Federal custodiarán el Palacio y los accesos (de las vallas hacia el Congreso) y los de la Policía de la Ciudad la plaza y las inmediaciones. Fuente: Clarín.

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