Mató a su ex y le dieron 22 años de prisión: ahora el TSJ ordena que se vuelva a juzgar

Los hermanos Chicahuala aceptaron su responsabilidad  en robos y la pena de más de 5 años de prisión
Foto ilustrativa.

Dante Emiliano Aguirre fue condenado en 2018 por homicidio calificado por el vínculo en circunstancias extraordinarias de atenuación. El Máximo Tribunal admitió parcialmente el recurso de casación del fiscal Almirón.

El 29 de octubre de 2016, Rosana del Valle Salinas fue asesinada en la localidad de La Pampa, departamento Totoral. Dante Emiliano Aguirre, su expareja y padre de sus hijas, fue condenado en julio de 2018 a 22 años de prisión por homicidio calificado por el vínculo en circunstancias extraordinarias de atenuación.

22 años de prisión al asesino de Rosana del Valle Salinas

El fiscal de la Cámara 8ª, Hugo Almirón, había pedido en su alegato que Salinas fuera condenado por homicidio calificado por el vínculo, por alevosía y por mediar violencia de género (femicidio), acusación que sólo admite la pena de prisión perpetua.

Sin embargo, en el juicio con jurados populares se resolvió, por mayoría, condenarlo a 22 años de prisión por homicidio calificado por el vínculo en circunstancias extraordinarias de atenuación. Los jurados valoraron como atenuante que como Rossana había comenzado una nueva relación, Aguirre había sido blanco de humillaciones y burlas en el pueblo.

Almirón presentó un recurso de casación en contra de aquella condena, argumentando que no pueden aplicarse atenuantes cuando se trata de un crimen en el que hubo violencia de género, y pidiendo que se consideren los otros agravantes que había solicitado entonces: violencia de género y alevosía.

“Está probado el hecho (homicidio) y la participación del imputado Dante Emiliano Aguirre, esa parte no es motivo de un nuevo examen, pero sí deben revisarse los agravantes y la aplicación de las circunstancias extraordinarias de atenuación que no son válidas si hubo violencia de género”, precisó Almirón a La Voz.

El Tribunal Superior de Justicia resolvió el 30 de octubre pasado hacer lugar parcialmente al recurso interpuesto por el fiscal Almirón, y anular en parte el debate y la sentencia de 2018 dictada por la Cámara Criminal y Correccional de 8ª Nominación con jurados populares “sólo en cuánto concierne a la determinación de la existencia del hecho nominado primero y el contexto de violencia en contra de la víctima del homicidio”.

La Sala Penal, integrada por Aída Tarditti, Sebastián López Peña y María Marta Cáceres de Bolatti ordenó el reenvío de la causa a otra cámara, también integrada con jurados populares, para garantizar la imparcialidad del tribunal.

“Con esta sentencia, el TSJ pide que se vuelva a juzgar, en juicio oral y público, pero que no se vuelva a debatir lo que ya está probado: lo que se debe debatir es la existencia del ánimo intimidante en el primer hecho, las amenazas, y el contexto de violencia de género que ha sido desoído en el primer fallo”, detalló Almirón.

Para el fiscal no se valoró correctamente el contexto de violencia de género: “Era una chica joven, había tenido vaivenes en su relación con el imputado, luego lo dejó, pero este tipo de personalidades no admiten que una mujer tenga una nueva relación”.

“Lo que surge el primer fallo es que hubo prejuicios, por mayoría el jurado entendió que como ella tenía otra relación él había sido estigmatizado y humillado en el pueblo, y eso fue justificativo para atenuar la pena”, cuestionó Almirón.

“Para mí no fue justo que apliquen el atenuante, porque aunque hubiere habido infidelidades el crimen no es la solución, ahí hubo violencia, hubo control. Si bien 22 años es una pena alta, no es suficiente, y entiendo que esa mujer merecía que él recibiera la pena que verdaderamente le correspondía: perpetua”, concluyó el fiscal.

La Cámara de 7ª Nominación será la encargada de volver a juzgar el caso.

Le dijo “te voy a matar”, y cumplió

Rosana del Valle Salinas fue asesinada el 29 de octubre de 2016, cuando esperaba a su novio en una parada de ómnibus en la localidad de La Pampa, departamento Totoral.

Rosana había denunciado a su exapreja, Aguirre, por amenazas, y aunque había una orden de restricción, el hombre la contactaba con frecuencia ignorando la prohibición.

“Si algo les para a las chicas o te llego a ver con otra persona, te voy a cagar matando”, le había dicho días antes del crimen, según la investigación. Esa madrugada la sorprendió en la parada del ómnibus, la golpeó en la cara, la apuñaló hasta matarla y huyó. Fue detenido al día siguiente.

Fuente: LaVoz.

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