“A estas horas marea la pampa como un mar”.

Baldomero Fernández Moreno

Cuando el mar marea la pampa

“A estas horas marea la pampa como un mar”

Baldomero Fernández Moreno

La impresión de mareo ante el vacío y la vastedad, que evoca Baldomero, podría incluir también otras sensaciones corporales que nos atraviesan  como sujetos frente a las inmensidades naturales.

La pampa que él pone en palabras es la misma que llenó de conflictos y preguntas a muchos de los pintores viajeros europeos del siglo XIX. Interrogantes del orden de: ¿Cómo desandar espacialmente un lienzo en blanco cuando la línea de horizonte es una frontera de contornos netos entre el cielo y la tierra?, ¿Cómo llenar ese lugar de la representación que se presenta tan plano, igual, y uniforme a la mirada?

Tanto espacio visual desmesurado como el de la pampa, la meseta patagónica o los salares, abruma y marea. Muchas veces generó estratos indecibles de horror vacui en la edificación del edificio sensorial de la llanura y  el mar.

Pero.

El vacío en sí mismo no existe en la naturaleza. Es un estado singular en donde, entre otras cosas, la materia se torna imperecedera. Se necesitó de la ciencia para generarlo en condiciones de laboratorio. El vacío es entonces todo lo contrario a la lógica de la diosa natura y sus transformaciones permanentes.

Lo que sí existe,  y se suele presentar en los espacios amplios, es una sensación de vacío existencial que nos confronta al ponernos en dimensión y relación.

Lo perecedero, imperfecto y transitorio de la naturaleza se manifiesta de pronto, y pone en movimiento una significativa secuencia de incertidumbres superpuestas.

Quizá necesitamos otro tipo de abordaje visual ante estas situaciones vivenciales, una sintonía fina, heterogénea, empática con la naturaleza, la vastedad y los dispositivos de representación.

Como espectador trato de imaginar esa necesaria sintonía de lectura para conectar con el espacio representado del mar y su comportamiento.

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Ante estas imágenes de Mareas, me pregunto si: ¿Será un punto de partida válido el indagar utilizando parámetros habituales de las representación?, o más bien, ¿Se tratará de presenciar un acontecer, una presentación de lo en sí en sí? ¿Será entonces una presentación que  excede y dificulta los lugares comunes de lectura visual?

Tomo nota y observo que lo que pone en evidencia esta serie fotográfica es cierta resistencia a las clasificaciones. A través de su imperturbable variación de tonos grises, se presenta refractaria a la hora de abordar la orientación de sentido, y lo que se podría poner en movimiento.

¿Será que la naturaleza  de estas fotografías es un entre?

Entonces.

Imagino y ensayo a partir de saber que las fotografías han sido tomadas desde un mismo punto de vista y con similares parámetros. Puedo ver que la línea de horizonte se repite sistemáticamente en la misma ubicación del cuadro, dando lugar, de ese modo, a una repetición. Y que en cada repetición se incorpora un grado de diferencia.

Y así:

Pasan los días y los meses de tomas, cada imagen capturada repite y se diferencia. Fija los humores del mar y los expone por intermedio de detalles y charcos que quedan a la intemperie tras su retirada. El entre se manifiesta en la dinámica marina, que propone el desarrollo de una forma, que rápidamente se repliega para presentarse de otra manera. Ese ir y venir en las imágenes, del pensamiento y sentido que las habitan, al igual que si fuesen olas, se repetirá de un modo cadencioso e interminable.

Lo que se muestra entrelíneas es un estado de ánimo. Sensaciones existenciales en una ciudad isleña de cara al océano austral. Fantasmalmente aparece el cuerpo del sujeto ante esa dimensión y nos transfiere la identidad que lo habita.

El ser isleño es una manera de relacionarse espacialmente.

Es una forma de estar en un mundo que marea.

Mareas es una serie de fotografías que realizó Malala Lekander  durante el transcurso de varios años en la ciudad de Rio Grande, Tierra del Fuego. En principio se trató de un registro de las mareas  oceánicas. Luego esa situación de registro fotográfico se transformó en motor de una búsqueda del orden estético en torno al mar y su dinámica acentuada entre la bajamar y la pleamar.

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Se necesitó tiempo de experimentación, disciplina y un estudio prolongado sobre el tema de los comportamientos del mar ya que tanto en lo cotidiano como  en las distintas estaciones del año se manifiesta en multiplicidad de  variaciones.

Julio Fuks

El artículo Marea como un mar, de Julio Fuks, que acompaña la serie fue publicado originalmente en Patagonia, de Sol Tuero y Jorge Piccini editores, Bariloche: Publicaciones Bex, mayo 2020.

BIO DE LA ARTISTA:

Malala Lekander nació en Buenos Aires en 1976. Es fotógrafa y profesora de Artes Visuales. Realizó clínica de obra con Andrés Waissman, Dolores Cáceres, Julio Fucks, entre otros. En 2016 participa junto al colectivo Magallánica del programa Plataforma Futuro perteneciente al Ministerio de Cultura de la Nación. En 2018 recibe una mención especial en el Premio ArteXArte de la Fundación Alfonso y Luz

Castillo. En 2019 le fue otorgada la beca de creación del Fondo Nacional de las artes. Ese mismo año presenta su ópera prima MINGA en el Festival Biarritz Amérique Latine, también realiza mentoring durante un mes en Alemania junto a Antoine Beuger y participa en el CCK de la muestra colectiva “La marca Original” junto al grupo Magallánica.

Desde 2018 coordina Caja Negra, una obra nómade desarrollada para Cine en Grande, Festival de Cine Nacional en Tierra del Fuego. Actualmente se encuentra cursando la especialización en Arte Sonoro en UnTref y desarrollando un proyecto de música experimental a partir de la lectura de tablas de marea. 

Vive y trabaja entre Río Grande y Buenos Aires.

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