En Comodoro celebran que se trate el proyecto del aborto pero señalan que hay preocupación en las organizaciones feministas

Viviana Gualdoni, referente del movimiento feminista en Comodoro, en diálogo con Crónica se refirió al anuncio hecho por el gobierno nacional respecto al aborto. Días atrás, se confirmó que este mes el presidente Alberto Fernández enviará un proyecto de interrupción voluntaria del embarazo al Congreso de la Nación. Desde Comodoro analizaron la decisión del Ejecutivo y, si bien hay expectativa y entusiasmo, también hay dudas con la iniciativa del gobierno.

Viviana Gualdoni, referente del grupo de mujeres que en Comodoro y la provincia piden la legalización del aborto desde hace años, se refirió a las intenciones del gobierno nacional de plantear una vez más el debate en torno a la interrupción voluntaria del embarazo. La docente expresó en primer término que, las organizaciones feministas locales se sienten felices por el hecho de que se vaya a tratar una iniciativa que desde hace quince años busca vigencia en la Argentina, pero a la vez existe cierta preocupación porque no se conoce el proyecto del Ejecutivo Nacional.

“La noticia nos provoca cierta contradicción. Por un lado, estamos felices de que se trate el proyecto del aborto. Desde hace quince años que la campaña nacional está bregando por esta ley, que es necesaria e imprescindible. Por otro lado, nos genera un poco de temor e incertidumbre, porque no conocemos el proyecto oficial del gobierno. No sabemos si se va a respetar el proyecto de la campaña o si se van a introducir modificaciones. Entonces, estamos contentas pero a la vez temerosas de lo que pueda suceder”, puntualizó Gualdoni.

En esta línea de análisis, la entrevistada señaló que, lo que se rumorea es que se podría introducir un artículo que plantee la objeción de conciencia institucional. Esto implicaría que, en los centros de salud, los profesionales médicos encargados de llevar a cabo la interrupción voluntaria del embarazo, podrían declararse como objetores de conciencia y no llevar a cabo el proceso. De esta manera, la legislación no se haría efectiva en algunos casos. Cabe destacar que, también dentro del mundo de la medicina, hay gente a favor y en contra del aborto. El debate es el mismo que en el afuera.

“Existe un registro de médicos y médicas que personalmente se declaran objetores de conciencia, es una opción individual que ellos tienen. Si ellos deciden que un aborto va en contra de sus principios morales, pueden elegir no efectuarlo. Sin embargo, la institución hospitalaria tiene que garantizar el servicio de interrupción voluntaria del embarazo. Esto es algo que nos preocupa, podría generar problemas en localidades chicas en donde solo hay un centro de salud. El problema vendría si en ese centro de salud todos los profesionales médicos se negaran al aborto”, graficó la referente del movimiento feminista.

El conservadurismo

Por otro lado, Viviana Gualdoni puso el foco de análisis en la actitud de los sectores conservadores de la justicia en los casos de violaciones a niñas. Y en este sentido, alertó sobre una estadística bastante alarmante: según dijo, en Argentina, cada año hay entre 2.000 y 3.000 niñas madres. “A las noticias llegan los casos más conflictivos, porque las familias o las nenas hacen fuerza para acceder al aborto, entonces esos casos toman difusión. En la mayoría de estas situaciones, los sectores de la justicia que intervienen son conservadores, jueces que prohiben el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo. En Chubut, años atrás, el juez Colabelli le negó el acceso al aborto a una nena de doce años. Estas situaciones se dan constantemente, porque hay sectores que siguen aferrados a sus ideas y no entienden que las demás personas no tenemos por qué regirnos por sus principios. Si alguien tiene la idea de que la concepción es a partir del momento en el que el óvulo se junta con el espermatozoide, y a partir de ese entonces la criatura ya está viva, está perfecto. Esa persona puede elegir no abortar. Pero no se puede obligar a otras mujeres a seguir adelante con embarazos forzados, y menos en el caso de niñas embarazadas. Si son menores de catorce años, no hay consentimiento posible”, señaló la entrevistada.

“En Chubut hay sectores muy conservadores”

Por otro lado, Viviana Gualdoni realizó un análisis sobre la situación en Chubut y recordó el fallo FAL, que en el año 2012 estableció un precedente a nivel nacional. Además, la entrevistada recordó que, en Argentina, desde el año 1921 se autoriza el aborto no punible para los casos de violación en mujeres.

“En Chubut hay sectores muy conservadores. Recordemos lo que implicó el fallo FAL en el año 2012. Una nena de quince años fue violada y embarazada por su padrastro. La nena estaba determinada a no llevar adelante el embarazo, hasta intentó suicidarse. El Juzgado de Familia le prohibió la interrupción del embarazo y el caso fue llevado a la Corte Suprema de la provincia. Este fallo lo que logró fue que se reinterpretara el Código Civil, que ya desde 1921 autoriza el aborto en casos de violación. En ese entonces, con el lenguaje de esa época, se hablaba de violaciones a mujeres idiotas”, señaló Gualdoni.

El fallo FAL significó un antes y un después en casos de violaciones a menores. En el 2012, el pedido de aborto de una menor de quince años fue rechazado en primera y segunda instancia, hasta la intervención del Superior Tribunal de Justicia de la provincia, que encuadró el caso como uno de los supuestos de aborto no punible del artículo 86 del Código Penal de la Nación y permitió la realización del aborto. Tras el fallo del STJ de Chubut, un funcionario de la justicia provincial apeló la resolución ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, pero la interrupción del embarazo ya había sido efectuada. El máximo tribunal de justicia del país determinó en ese momento que cualquier aborto producto de una violación, sin importar la salud mental de la mujer, no sería punible, tanto para la mujer como para la persona que lleve a cabo la interrupción del embarazo.

“Lo positivo de este fallo fue que la nena pudo acceder al aborto y a través de una prueba de ADN comprobó que el padre biológico de la criatura era su padrastro. Se logró una condena para el violador. El gran problema en estos casos, es que se cruzan muchas cosas. El poder patriarcal en el Poder Judicial es algo que existe, por más Ley Micaela que nos quieran dar. Hay cosas que no cambian, por eso estamos pidiendo que en Chubut, cuando se renueve la Corte Suprema, se tenga en cuenta el tipo de género y se pueda integrar al tribunal alguna abogada con un perfil protector de los derechos de las mujeres. No queremos que se perpetúe en mismo poder conservador y patriarcal”, concluyó la referente del movimiento feminista en Comodoro.

Falon: “El aborto es un problema de salud pública”

Lucrecia Falon, otra de las referentes del movimiento feminista en Comodoro, también conversó con Crónica y se refirió a la iniciativa del gobierno nacional de tratar el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo. En la misma sintonía que Viviana Gualdoni, la docente universitaria se mostró preocupada por la cuestión de la objeción de conciencia institucional y remarcó que la ley del aborto es algo necesario en Argentina para terminar con la clandestinidad y los cientos de mujeres que mueren en el país todos los años por interrupciones de embarazo hechas en condiciones precarias.

“Circula el rumor de la objeción de conciencia institucional, eso es algo que sabemos. Si se incorpora esto al proyecto, hospitales enteros podrían negarse a practicar los abortos. No conocemos la idea del gobierno. Lo que sabemos es que, a la vez que se dice que se va a presentar el proyecto, hay negociaciones con la iglesia. Paralelamente, el Ejecutivo se comprometió a presentar el proyecto de los mil días, que consiste en brindar acompañamiento a las mujeres que cursen un embarazo y decidan tener al niño. La intención es brindarles apoyo hasta que el niño o niña tenga tres años”, señaló en primer término Falon.

En esta línea de análisis, la referente feminista planteó que hay una gran incertidumbre por el proyecto de aborto del gobierno porque no se sabe qué términos tendrá el debate. “Estamos atentas a que salga el proyecto para poder analizarlo y compararlo con el que se hizo en la campaña por el aborto. Participaron 150 organizaciones de todo el país. El nuestro es un proyecto que se ha ido perfeccionando y discutiendo en los encuentros nacionales de mujeres desde hace muchos años. Yo supongo que una vez que se conozca el planteo del gobierno van a haber distintas expresiones de las organizaciones feministas”, sostuvo la entrevistada.

“Antes de que el gobierno anuncie que querían tratar el proyecto del aborto, varias organizaciones de la campaña pidieron una reunión con el presidente de las dos cámaras. En ese momento se consultó por qué no se iba a tratar la iniciativa, y la respuesta fue que el contexto no era el adecuado porque iba a movilizar mucha gente en las calles y que no estaban dadas las condiciones. El feminismo es algo muy plural y diverso y hay muchos sectores dentro del movimiento. Las feministas que participan dentro del Frente de Todos reclamaban una expresión pública sobre el tema al presidente Alberto Fernández. Sabemos que esto no es una lucha que sale necesariamente de un presidente, es una lucha que viene de hace muchos años y vamos a tener que seguir discutiendo con muchas organizaciones que están poniendo obstáculos para que esto no salga, que sea desdibujado y que termine no concretándose”.

Una cuenta pendiente

Para concluir la entrevista con este diario, Lucrecia Falon planteó que “en Argentina el aborto es una cuenta pendiente. Los abortos clandestinos se dan en condiciones muy desiguales, según la clase y posición social de la mujer gestante. Aquellas que pueden pagar 150.000 pesos en una clínica, pueden abortar en condiciones seguras. Pero aquellas que no pueden, caen en lugares que realmente ponen en riesgo su vida, y muchas la pierden en el camino. Esto es un problema de salud pública, muchas mujeres después de abortar llegan a los hospitales desangrándose o con infecciones muy graves, y a veces no logran ser salvadas, justamente, por el hecho de que existe la clandestinidad. Hay un gran negocio en lo clandestino, hay médicos que practican abortos sabiendo que van a cobrar sumas de dinero muy importantes”, concluyó.

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