El Centro Asturiano busca mantener vivo el espíritu de su gente y las tradiciones culturales

A poco de haber cumplido los 98 años de existencia en la ciudad y mientras se preparan diversas actividades para celebrar el centenario, se mantienen -como se puede y lo permite el actual momento de pandemia- algunas de las actividades propias de la colectividad, entre ellas su habitual fabada, y el permanente recordatorio de su propia historia en Comodoro Rivadavia.

Por ello se recuerda que los primeros años de existencia, la institución funcionó recibiendo a los asturianos y españoles en general, que llegaron a estas tierras en busca de mejores condiciones sociales y laborales.

En sus orígenes las reuniones se realizaban en el reservado del bar de la Asociación Española ubicado en el lugar que actualmente ocupa el sanatorio, hasta que Rufino Riera -uno de sus presidentes-, cedió un local de su propiedad donde funcionó la Secretaría hasta la construcción de la sede social.

En febrero de 1956 la asamblea de asturianos acordó la compra de los terrenos que actualmente ocupa en el barrio Jorge Newbery y comienza la construcción de sus instalaciones. Lugar donde el Centro Asturiano ha desarrollado una importante labor en lo social, cultural y deportivo, participando activamente en la vida de las instituciones de la ciudad.

Martha Sequeiros, secretaria

Raúl Estrada es el actual presidente de la institución y quien destaca a la secretaria del Centro -entre otros grandes colaboradores-, como la persona que ha puesto todo su esfuerzo en sostener todo contacto y toda actividad que se haya podido realizar. “En este momento especial, de ausencias y del gran faltante que marca la actividad presencial masiva, Martha Sequeiros es una de las personas que se ha colocado al Centro a sus espaldas tanto para realizar actividades como para sostener la historia de nuestra sociedad”.

Ella es quien destaca que “hoy estamos aquí porque hace casi 100 años un grupo numeroso de españoles, mayoría asturianos, rígidos en sus hábitos e ideas, con coraje, creatividad y mucho esfuerzo crearon la Institución. Ya no están esos “asturianos del éxodo”, estamos todos nosotros por su legado en situación muy distinta, por eso queremos convocar a todos los descendientes y principalmente a los más jóvenes, a integrarse a la institución”.

En esa convocatoria que realiza permanentemente, señala que “somos desde siempre una institución de puertas abiertas, recibimos e integramos no solo a descendientes asturianos y españoles, sino también de distintos colectivos que quieran sumarse. Nuestros cuerpos de bailes se nutren de jóvenes que quieran integrarlos, con la única condición de hacerse socios de la institución y practicar el respeto mutuo y las buenas costumbres”.

En ese marco, Raúl Estrada Andrés, como presidente, señala que “vamos a intentar al menos, juntar la experiencia de los nacidos en los 50, con el entusiasmo de los nacidos en los 80. Está habiendo un proceso de convergencia de inquietudes e intereses de dos generaciones separadas por 30 años, ojalá tomemos conciencia de que no nos estorbamos y nos complementamos perfectamente”.

“Este ha sido un año muy especial para todos, nuestra institución, desde el respeto a la normativa que se ha establecido, ha buscado mantener su naturaleza distintiva de casa regional española comprometida con la sociedad y la cultura. Hemos buscado la forma de mantener abiertas nuestras puertas virtuales y las presenciales cuando la situación lo permitió”.

Sobre el futuro institucional, Estrada asegura que “esta adversa e incierta coyuntura nos lleva a agudizar el ingenio; sabemos que nada va a ser igual, ni mucho menos fácil. Sabemos que la vida social, las reuniones gastronómicas y los abrazos apretados están muy distantes, pero esto nos obliga a generar caminos distintos. Sin duda será una tarea dura, pero tenemos como recompensa, y nos honra, sabernos artífices de la permanencia y vigencia de nuestra Institución en la comunidad, con cuyo desarrollo y progreso nos sentimos comprometidos. Nuestra generación habrá cumplido su tarea, si somos capaces de generar los conductores políticos que mantengan la llama encendida de esta casa española y aseguren su continuidad”.

Tradición de cocina, canto y baile

“Asturias tiene suerte de pertenecer a una región muy entrañable y acogedora con una gastronomía que fomenta reuniones culinarias y artísticas, aglutinando y generando amistades”, señalan los mismos asturianos.

Contundente y tradicional, la fabada es el plato más universal de la cocina asturiana y uno de los más valorados dentro de la gastronomía. Los emigrantes asturianos por el mundo dieron cuenta de ese plato por donde fueron, y lo internacionalizaron, siendo una de las comidas típicas más solicitadas.

Este año al no poder realizar la tradicional fabada en su salón histórico, los asturianos realizaron dos fabadas en la modalidad “para llevar” ajustando sus instalaciones al protocolo necesario para estos eventos, dentro de la cuarentena obligada por la pandemia.

Pese a esta situación, la institución celebra año a año sus fiestas tradicionales, entre ellas la Festividad de Covadonga y el Día de Asturias, también se realizan la muestra de Güevos Pintos y las hogueras en la Noche de San Juan, además de participar activamente durante el mes del inmigrante, en las actividades del Federación de Comunidades Extranjeras.
Pero, además de la cocina, la agenda cultural de la institución está representada por su grupo de canto y baile que lleva el nombre de Covadonga, homenajeando a la Virgen protectora de los asturianos.

El Grupo Covadonga, fundado en los años 60 y dirigido en la actualidad por la profesora Juanita López, representa a la institución en los eventos culturales de la ciudad y la región.
En el marco de este complemento artístico, la institución fomenta el dictado de clases de bailes, canto, gaita y pandereta, para adultos, jóvenes y niños, con lo que -más allá de las edades- las actividades se convierten en un verdadero semillero con el que se enseña y comparte la cultura asturiana.

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