Luego de 33 años, se jubiló “la seño” Eugenia Castaño

“La seño” Eugenia Castaño, tras 33 años de enseñanza, le puso cierre a su trayectoria, la cual inició en 1987, tras recibirse de profesora de nivel inicial.

En diálogo con Crónica, la maestra comentó que “después de 33 años me pude jubilar, algo que esperaba mucho, ya que cuando las docentes de nivel inicial empiezan a trabajar ponemos mucho énfasis, energía y magia y siempre digo que no somos la segunda mamá, es la profesional que toma la mano de esos pequeños y a través del afecto, de la creatividad, los hace conducir a un mundo nuevo y de ir creando aprendizajes”.

Al mismo tiempo, recordó que “en 2016 tuve un problema en las cuerdas vocales y ahí me consultaron si quería cambiar a tareas administrativas, algo que acepté rápidamente, ya que en la carrera de nivel inicial llega un momento de cansancio, pero me costó hacer ese cambio, ya que no podía estar con mis niños, abrazarlos o relacionarme con ellos”.

Primeros años

En este sentido, sostuvo que el Jardín El Trencito fue su segundo trabajo. “Fue difícil porque era una institución difícil para entrar. Me acuerdo que comencé a trabajar en el año 1987, tras recibirme en el ‘86. Mientras estaba haciendo mi residencia trabajé en el jardín de Rada Tilly y luego enganché en El Trencito, donde con el transcurrir del tiempo me fui armando y transité con la mejor energía. Uno se va ganando el respeto y por estos tiempos veo que las cosas se dejaron de hacer, como por ejemplo los proyectos con otros jardines, escuelas o viajes y todas tirábamos para el mismo lado. Momentos hermosos”.

Transcurrir del tiempo

Por otro lado, Castaño aseguró que “El Trencito lleva una marca registrada muy importante, ya que marcó a muchos nenes. Con esta noticia de mi jubilación me estoy encontrando con muchos exalumnos, los cuales al día de hoy me siguen diciendo ‘seño’ como si fuera ayer que fui su maestra”.

Pandemia 

Además y al ser consultada cómo afectó la pandemia su labor diaria, dijo que “al estar en función, no hacía actividades como lo hacían mis colegas, pero para mí la pandemia fue algo que al principio me costó, ya que no me aceptaban la renuncia por no poder presentar los papeles en el Instituto de Seguridad Social (ISSyS). Cuando pude hacerlo, el 2 de octubre, sentí una liberación y fui cerrando puertas de a poco”.

Su vida de ahora en adelante 

Culminando, enfatizó que su vida de ahora en adelante estará dedicada a disfrutar plenamente y a hacer lo que más le gusta, sin restricción de horario y sin presiones. “Espero poder salir de vacaciones y sin esa necesidad de tener por algún problema o marcar una licencia. Es momento de disfrutar”.

Agradecimientos 

Por último, Castaño brindó un especial agradecimiento a quienes la acompañaron durante estos 33 años. “Voy a agradecer a todas las personas con las cuales transité a lo largo de mi vida, tanto directores, exdirectores, colegas que hoy son grandes amigas de la vida, supervisores, personal docente y no docente de El Trencito. Lo más importante es agradecer a los niños y a las familias con los cuales pasé todo este tiempo de mi carrera docente”, concluyó.

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