Diastema y Bruxismo: Resolución Protética

Diastema: Se le conoce como diastema al espacio o hueco que se desarrolla entre dos dientes. A pesar de que lo más común es que se desarrolle en los incisivos frontales (coloquialmente llamados “paletas”) también puede darse en cualquier par de piezas dentales. Los dientes separados son muy habituales en los pequeños que aún tienen los de leche y es común que esta separación desaparezca cuando adquieran su dentición permanente.

Causas del diastema
Esta separación puede ser producto de un desorden del tamaño de las piezas dentales y de la mandíbula superior, si los dientes son muy pequeños para el hueso maxilar es entonces que los espacios interdentales se forman.
Otro de los motivos es que los pacientes que sufren de este problema en los dientes frontales suelen tener muy grande el frenillo del labio de la parte de arriba y al crecer tanto ocupa parte del espacio entre el par de piezas dentales. Este frenillo los desplaza de manera opuesta a cada uno y hace que el hueco sea mucho más notorio.

Este hueco formado también aparece en personas que tienen unos incisivos laterales demasiado pequeños. Esto da pie a que los centrales se distancian tratando de cerrar el espacio restante.

 

Bruxismo:

El bruxismo es un movimiento nocturno, inconsciente, intenso y rítmico de los músculos masticadores.

El bruxismo es muy frecuente en los niños, sin que a esas edades se considere patológico, sino una forma natura de desarrollo de la dentición y un estimulo del desarrollo muscular y óseo de los huesos de la cara, tendiendo a la desaparición al alcanzar la segunda década de la vida

Sin embargo, en la edad adulta, el habito parafuncional puede ocasionar múltiples problemas dependiendo de la frecuencia y la intensidad.

El bruxismo puede provocar un desgaste del esmalte dental, dolor mandibular o dental, alteraciones de la articulación temporomandibular y cefalea.

Si es muy intenso, puede interrumpir el sueño, no consiguiendo la función reparadora y de descanso del mismo.

Los síntomas más habituales son:

“Rechinar” de las piezas dentales durante la noche.

Desgaste del esmalte dental.

Dolor mandibular o dental.

Alteraciones de la articulación temporomandibular.

Cefaleas.

El bruxismo provoca el desgaste del esmalte, generando un engrosamiento de la dentina. Lo cual hace que los dientes se vean más amarillentos.

En el caso se procedió al cierre del diastema con coronas de porcelana y el mejoramiento de la forma y color del resto de las piezas dentarias, devolviendo la dimensión vertical.

 

Dr. Gustavo Benítez
Odontólogo  M.N.: 25.711  M.P.:0603
Especialista en Prótesis & Implantes
www.gustavobenitez.com

 

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