Automovilismo de luto, despide al preparador Victorino Viegas

El recordado Victorino Viegas, junto al preparador Maximiliano Husar y la familia Paincho.

Llegó a ser uno de los preparadores más relevantes del automovilismo patagónico y en especial de Comodoro Rivadavia hasta la actualidad. Hace algunas horas falleció Victorino Viegas y los amantes del automovilismo, del deporte motor, amigos, conocidos, pilotos que pasaron por su taller se quedan con ese sabor amargo y la pena no solo de su pérdida sino de no poder despedirlo como se merecía. Todo a causa de esta pandemia mundial que estamos viviendo.

Con más de 80 años era un referente en la preparación de motores de competición, incluso hasta hoy estaba metido preparando en la categoría Turismo Pista Gol 1.6 y también en el Turismo Pista 1100cc. Pero Víctorino Viegas alguna vez también se dio el gusto de correr en el autódromo General San Martín, cuando se corría en sentido antihorario, con un Valiant III, pero siempre sintió más fuerte armar los motores y así fue que lo tomó como profesión.

Conocido como “El Portugués” Viegas, fue preparador en toda su carrera automovilística del “Flaco” Carlos Mottino, ganando varios campeonatos, incluso con el Turismo Nacional. Y con un Valiant II, corrieron la Doble Puerto Deseado, teniendo como piloto Miguel Paincho, y Enrique Lola de acompañante, cuando este estaba haciendo el servicio militar y no podía correr su propio auto, claro lo hizo bajo un seudónimo.

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Le preparó también a Eduardo Varone y durante mucho tiempo corrieron en Río Gallegos y en Comodoro; fue el motorista de los hermanos Rubén y Juan Carlos Pires en el Turismo Nacional, corriendo con Coupé Fiat, que junto a Mottino formaban una poderosa escuadra.

También “El Portugués” le preparó a Miguel Paincho una Coupé Fiat, y en la actualidad estaba ligado con la familia Paincho, en autos de Turismo Pista Gol y un Turismo Pista 1100cc, pero en realidad preparó una gran cantidad de autos en diversas categorías en su rica historia deportiva.

Se fue un campeón de la preparación del automovilismo patagónico, un apasionado de todo lo que hacía. Andaba muy bien de salud hasta hace unos pocos días en Comodoro, pero se tropezó con este maldito virus que está en la ciudad. Y la pandemia se llevó un padre de familia, a un maestro de muchos en el deporte motor de la ciudad. El automovilismo sin duda está de luto y con la impotencia de no poder acompañarlo en su última morada.

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