(Por Flor Nieto) En medio de una pandemia mundial, en cada casa hay esperanza porque están ellas. Ellas recortan papelitos de colores, inventan los mejores juegos con sábanas y escobillones, explican fórmulas matemáticas y cómo se componen las oraciones, preparan la merienda, el desayuno, almuerzo y cena. Y nosotros, pasamos la vida intentando adivinar cuál es el ingrediente secreto y por qué no nos sale igual. Ellas crean magia, por ellas existen los cumpleaños y solo a ellas les creemos cuando nos dicen que todo va a estar bien. Cada mamá es distinta, única y más en este momento distinto y único. En el Día de la Madre, Naique, Araceli, Lucía, Natalia, Moira y Carolina nos cuentan su historia, la historia del nacimiento de sus bebés en pandemia.

NAIQUE MAZQUIARÁN AGÜERA

“Me sentí bien, fue un aprendizaje en lo personal y en lo profesional también. Fueron cuatro meses hasta el nacimiento de Valentina que estuve en mi casa con mi marido. Pasé por varios estados emocionales. Tuve que aceptar no compartir el momento más lindo del embarazo, el crecimiento de ella, sus movimientos… Íbamos juntos con mi marido a todos los controles, esperábamos ansiosos cada ecografía, pero la pandemia obligó a controles un poco solitarios… Ellos, los papás, se perdieron muchas cosas, como también los controles con el pediatra, pero también estuvo el lado lindo de la pandemia, de poder compartir muchas horas juntos… también después del nacimiento”.

El Nacimiento

“Fue un proceso intenso y muy feliz el nacimiento de Valentina. A mis 34 semanas de embarazo sentí un dolor muy fuerte y fui a La Española, esperando que me digan “está todo perfecto”, y me encontré con una situación muy diferente. Valentina podía nacer en cualquier momento. Estuve una semana internada y Valentina decidió venir. Ya sabíamos que iba a tener que ir a neonatología que, gracias a Dios, fue solo una semana. La pandemia nos limitó en muchos aspectos. La compañía durante la internación mía, la restricción del tiempo para compartir con ella en neo, esperar afuera aunque sea el horario de lactancia porque el protocolo estaba activado… pero había que convivir con esos grandes desafíos”.

La familia:

“El día que le dieron el alta, pasamos por la casa de los abuelos, nosotros en el auto, con un vidrio de por medio ¡Pero ese día celebrábamos llevarla a casa!”.

Naique y Valentina

Ser mamá en Pandemia:

“Soy mamá primeriza, no tengo la posibilidad de compararlo con otra experiencia propia. Acepto el contexto que nos tocó, son variables que están fuera de nuestro control. Pero claro que me gustaría algo más libre, no tener miedo que la tengan a upa, de que le conozca la sonrisa a todos los que la rodean, de que todas mis amigas la conozcan, en síntesis, de compartir sin miedos”.

De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“Que todo pasa, y que siempre va a tener la fortaleza para superar cualquier obstáculo, como lo viene haciendo. Y que a pesar de cualquier dificultad, los sueños se cumplen”.

ARACELI SIMOS

“El embarazo en pandemia fue difícil y aburrido porque en las consultas con el obstetra estaba sola, a mi marido no lo dejaban entrar. Me sentí muy sola aunque mi pareja siempre estuvo conmigo llevándome y acompañándome en todo, un genio”.

El Nacimiento:

“Martina nació en la clínica La Española el 27 de marzo del 2020. Iba a tener parto natural, tenía las contracciones cada tres minutos y ya estaba dilatando bien, pero cuando llego a la guardia por las contracciones la doctora de guardia me toma la temperatura y yo estaba con fiebre. Me re indagaron por si había estado con alguna persona que haya viajado o con alguien que tuviera coronavirus… Bueno, la doctora me hace tacto y vio que había meconio así que ahí nomás espere a mi doctor, el doctor Julio Montalva y me hicieron cesárea. A las 06:15 nació el amor de mi vida”.

Martina

La familia

“A Martina la conocieron por foto y cuando llegamos a la casa hacíamos videollamadas con mi familia, amigos, amigas. En la clínica estuve sola con mi pareja y mi suegra, eran los únicos dos que podían pasar así que fueron los primeros en conocerla y tenerla en los brazos”.

Ser mamá en Pandemia

“Para mí ser madre en pandemia fue difícil y aún lo sigue siendo porque creo que cuando uno recién tiene a su bebé necesitás tener gente alrededor que te ayude, que te aconseje, que te orienten y más siendo primeriza. Fue difícil y lo sigue siendo sin la gente que nos quiere al lado, no es fácil estar lejos de nuestra familia y amigos”.

De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“A mi hija le enseñaría a valorar más a las personas que tenemos al lado, a disfrutar de la gente que amamos al máximo y a ser solidaria, a ayudar a los demás y a cuidar a los abuelitos que son lo más lindo”.

Con la abuela Griselda

LULA FUEYO

“Fue bastante raro porque me enteré en febrero que estaba embarazada y en ese momento no existía la pandemia en la Argentina. Cuando decretaron la cuarentena pensé que sería algo por poco tiempo y en parte me daba tranquilidad pensar que nacería recién en octubre y seguramente todo habría pasado para ese entonces. Claramente, a medida que pasaron los meses y la situación se complicó, me generó preocupación saber que iba a parir en el peor momento de la pandemia, pero era algo que no podía cambiar. Paralelamente fue raro también vivir el embarazo prácticamente aislada, con teletrabajo (algo totalmente nuevo), e incluso con amigos o familiares que no me vieron embarazada. Me sentí agobiada por momentos, sobre todo los primeros meses, pero después todo es adaptación”.

El Nacimiento:

“El nacimiento terminó siendo algo espectacular y lejos del trauma que me esperaba. Tengo un hijo de casi seis años y no la había pasado bien en el parto ni el postparto. En esta ocasión, nunca tuve indicios previos de que se venía el bebé, excepto la cercanía con la fecha (nació el 13 de octubre y esperaba entre el 14 y el 18). El martes 13 a la mañana fui al control ginecológico con mucha tranquilidad y el médico casi se infarta cuando vio que tenía 5 de dilatación. Me mandó a internar al mediodía. No tuve contracciones en ningún momento hasta que rompí bolsa a las 15:15 y me subieron a sala de parto. Y Filippo nació a las 15:40. Todo muy rápido y con poco dolor, y hasta diría que lo más complicado fue ¡intentar respirar con barbijo! Una de las tantas anécdotas que dejan los nacimientos en pandemia”.

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Lula y Filippo

La familia:

“Sin dudas para la familia fue difícil no poder venir a la clínica a conocerlo. Mi mamá y mi suegra además son pacientes con cierto riesgo así que no había chance. La primera imagen fue por foto y luego videollamada. Lo más difícil fue hacerle entender a Benicio que tenía que esperar para conocer a su hermanito. Es muy sensible y esperó mucho su llegada. Pero fue hermoso cuando pasamos a buscarlo después del alta médica”.

Ser mamá en Pandemia:

“Recién empezamos así que seguramente iré teniendo percepciones distintas a medida que pasen los días. Se viene esta fecha tan importante el domingo y tendremos que disfrutarla en nuestro seno íntimo, cuando en otros momentos no hubiese habido reparo para juntarnos en familia, aún con un bebé recién nacido. Creo que va a ser una maternidad casi exclusiva en casa, al menos los primeros meses. Y lo más raro será que mucha gente con la que quisiéramos compartir este momento tendrá que esperar para conocerlo. La pandemia es algo que está muy presente hoy en la ciudad y es lo que nos toca atravesar, intentando encontrar algunos puntos de equilibrio también. Supongo que a medida que pasen los días iremos actuando en lo que consideremos lo mejor para el bebé”.

De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“Le enseñaría a disfrutar cada momento y con la gente que queremos. Esta pandemia nos obligó a una de las peores sensaciones que es el aislamiento social, que para los argentinos, por nuestras costumbres, es muy difícil de sobrellevar. Y también que sepa que hay cosas que uno no puede controlar ni evitar que pasen y que a veces hay que encontrar la mejor manera de adaptarse a lo que nos aparece. Ojalá esta pandemia pase cuanto antes pero que nos haya permitido valorar lo más importante que tenemos que son las relaciones humanas y con ello tener una mejor sociedad”.

Benicio y Filippo

NATALIA BARRIONUEVO

“Mi embarazo fue sano y feliz, un momento bastante pleno para mí, más allá de que lo viví con seis meses de encierro, para cuidarme y cuidar así a mi bebé. Lo más duro de eso fue el aislamiento social, no poder compartirlo cara a cara con la gente querida, no poder vernos por tanto tiempo; aunque fue también una ventaja poder estar más tiempo en casa, con una rutina en parte más tranquila, poder anidar de ese modo. Eso me dio la oportunidad de vivir esa etapa con mucha introspección, muy conectada con la espera de mi bebé”.

Natalia y Bruno

El Nacimiento

“El nacimiento de Bruno vino a mostrarnos la necesidad de soltar muchas expectativas y de fluir con lo imprevisible. En tiempo de pico de casos y de nuestros médicos aislados, tuve que ir a parir a un sanatorio tras seis meses de construir un lugar seguro en casa, buscando vivir su nacimiento como una celebración, agradeciendo su llegada tan esperada y corriendo el foco de la falta. Bruno llegó con toda la fuerza de la vida aún en un momento complicado como este, tan asociado a la muerte, a demostrarnos eso, que la vida sigue su curso”.

La familia:

“Todavía no lo hemos presentado mucho de modo presencial. Casi no ha tenido contacto con nadie. Obviamente en este tiempo es crucial la tecnología y hacer uso de las posibilidades que ofrece: compartir muchas fotos, videos y audios, y hacer videollamadas, comunicarse por esa vía con los afectos para estar cerca aún en tiempos de aislamiento”.

Ser mamá en Pandemia:

“Con una maternidad tan reciente, y encontrándome tan atravesada por ella, estoy bastante más abstraída que antes de las noticias y de la evolución de la pandemia, aunque sin dejar de tomar los recaudos necesarios. Sigo en una cuarentena extendida que tiene que ver con tener un bebé recién nacido y con estar transitando el puerperio. Más allá de la pandemia, planeábamos vivir este momento sin salir mucho de casa, compartiendo entre nosotros tres. Sin embargo, las veces que sí o sí tenemos que salir a los controles médicos existe el temor al contagio, y otros cuidados propios y del recién nacido ante la amenaza de la circulación del virus, y luego todo un protocolo de desinfección a la vuelta a casa que no deja de ser engorroso y que a esta altura ya resulta tedioso. La particularidad de ser madre en pandemia tiene que ver de vuelta con estar aislados y no poder tener contacto presencial con nuestras redes de afecto y apoyo, ni ayuda doméstica en este momento tan especial e intenso de la llegada del bebé”.

El futuro. De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“Le enseñaría algo que todavía estoy aprendiendo y que tiene que ver con la capacidad de adaptarse a lo inesperado y sacar provecho y aprendizaje de eso. También le enseñaría el valor del cuidado de sí mismo y de los otros, y el valor de la familia y los amigos que todo este tiempo, desde el embarazo, nos han acompañado tan de cerca y con tanto amor a pesar del aislamiento”.

MOIRA BRAVO

Embarazo en tiempos de COVID-19

“Yo me enteré que estaba embarazada a fines de enero. En marzo empezó la pandemia y tenía la ecografía, tuve que ir sola porque no podía ir con nadie. El papá de mi bebé no me pudo acompañar a ninguna. En los controles pasó lo mismo. También no salir de mi casa, salvo para ir a comprar porque me daba miedo. Me daba miedo. Me cuidaba así que me sentía tranquila. Todo bien por suerte. Cuando estaba de ocho meses tuve amenaza de parto prematuro con contracciones y dilatación, estuve internada como una semana casi. Fue horrible, los primeros días estuve en una sala sola, igual tenía que estar con barbijo y después me bajaron a sala de maternidad sola”.

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Maoira y su bebe

El Nacimiento:

“Mi bebé no quería nacer así que me tuvieron que hacer cesárea, fue parto programado. Estuve un día antes con las mamás igual ahí y en la sala de maternidad ninguna tenía barbijo pero en quirófano sí, me daba miedo porque no sabía con quién estaba. Compartir sala con muchas mamás y muchos bebés fue difícil, me daba miedo no por mí sino por mi bebé”.

La familia:

“Fue difícil estar en el hospital sola, no podía tener visitas y solo en las primeras 12 horas podía tener una acompañante mujer, que fue mi mamá y me ayudó mucho pero cuando se fue me las tuve que arreglar sola. Me poseía el miedo al ser primeriza, por suerte las enfermeras de turno noche fueron súper atentas en todo momento. Mi familia lo conoció por fotos. Tenía que tomar distancia de todos por el bebé. Les mandaba fotos, videos, hacíamos videollamada”.

Ser mamá en Pandemia

“Da miedo. Da miedo porque están aumentando mucho los casos y no quiero salir a ningún lado. Es muy chiquitito todavía, no tiene defensas”.

El futuro. De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“Que se tiene que cuidar mucho, lavarse las manos, saber que hay muchos virus, no solamente este: hay un montón, además de bacterias. Uno nunca sabe a lo que se enfrenta. Que se cuide siempre”.

CAROLINA MUTTI

“Yo transité el último trimestre porque Einar nació el 13 de abril. Al principio con incertidumbre y miedo porque veíamos lo que estaba pasando, en ese momento en la Argentina no teníamos tantos casos. En Comodoro, cuando yo fui a tener al bebé había un solo caso en Comodoro. Con miedo, porque teníamos que ir a los lugares de riesgo a hacer los controles. También veíamos lo que estaba pasando en el resto del mundo y esperábamos la ola. Tomamos todas las precauciones, el médico y la pediatra de mi hijo nos asesoraron bien”.

Carolina y Einar

El Nacimiento:

“Tenía una cesárea programada y estaba transitando los últimos días. Estábamos en casa con mi pareja y con el hermanito mayor. Era un día re lindo, almorzamos y estábamos en el patio. Fue en Fase 1. Mi nene más grande quiere poner música de relajación, trae un parlantito que tiene, pone una manta en el césped, en posición medio de yoga -risas- y rompí bolsa -risas-. Pasamos del momento de relajación a salir corriendo al médico. Mi nene se quedó con el vecino, ya habíamos coordinado. Llegamos, yo lo tuve en La Española. Dentro del nerviosismo estaba tranquila porque tenía todo preparado. Me sentí segura, acompañada. Estuvimos nosotros dos solos, mi pareja y yo. No pudo acercarse a nadie, de hecho nadie lo conoce todavía y tiene seis meses. No poder compartir es la parte más pesada”.

La familia:

“En una situación normal, el papá del bebé podía haber entrado no a la sala de cirugía pero sí hay un espacio para ver todo el proceso. Esta vez, por los protocolos no se podía. Tuvo que esperar solo en el pasillo. La partera, le mandaba mensajes de Whats App y le mandó el audio de cuando salió el bebé y lloró. Cuando se lo llevan los médicos para los primeros controles se lo dieron al papá, así que fue el primero en tenerlo en brazos. Ella le sacó una foto así que fue directo al grupo que tenemos con la familia. El papá se encargó de contarles todos los detalles. Después de unos días lo publicamos en nuestras redes para que nuestros amigos lo conozcan. Una vez más tranquilos en casa, ahí sí videollamada”.

Ser mamá en Pandemia

“Estuve con licencia por maternidad pero hace poco me reincorporé, soy docente, trabajo en la Universidad y puedo hacerlo desde casa, pero igual bastante raro todo. Yo tengo a mi bebé de seis meses y a un nene de nueve años. Estoy con dos situaciones muy distintas. Por un lado el bebé, que me gustaría poder compartir este momento con la familia. Por el otro, mi nene más grande el tema de que perdió toda su rutina y vida normal, acompañar ese proceso es complicado porque hay días que está todo re bien y otros que, por ejemplo, no quiere hacer la tarea o está de mal humor, extraña. La vamos piloteando. Dentro de todo estamos bastante bien. Tenemos ciertas comodidades en casa que nos permiten estar tranquilo, reconozco que hay otras familias que viven otras situaciones. Hay muchas otras mamás que se les complica mucho más. Cada vez que estoy cansada pienso en que hay otras mamás primero, solas haciéndose cargo de un montón de cosas, quizás con problemas económicos, teniendo que salir sí o sí sin saber con quién dejar a los chicos. No es mi caso. Dentro de todo estamos tranquilos. Esa es mi experiencia”.

De todo lo que aprendiste en los últimos meses ¿Qué le enseñarías?

“No es algo que haya aprendido con la pandemia pero es algo que hoy reafirmo. Hacer hincapié en las cosas importantes, que por lo general no son cosas. Son las personas, los afectos, la familia, lo que nos hace feliz, lo cotidiano, ir a la playa, viajar, hacer lo que te gusta, lo que por ahí como tenemos todos los días no le damos el valor que tienen. Uno se adapta a la virtualidad pero no es lo mismo. No hacernos problema por cosas superficiales y valorar lo que tenemos”.

Hoy saludamos y celebramos a todas las mamás que no se rinden, que creen en un mundo mejor porque lo crean un día a la vez.

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