Viento intenso: ayer sopló a 107 km/h

Con ráfagas que llegaron a registrar casi cien kilómetros por hora durante la tarde de ayer, esta ciudad se cubría por una verdadera nube de polvo en suspensión que, según señalan algunos meteorólogos, llegaría desde el desierto de Sahara luego de viajar miles de kilómetros y que, se sostiene, no es algo inusual en general aunque sí en este caso por ser de las más densas de los últimos 50 años.

Sin voces oficiales que “reconozcan” la procedencia del polvillo en suspensión -si del desierto del Sahara o de los médanos que van creciendo tanto por ruta 3 como por ruta 26 en cercanías a la ciudad- lo cierto es que las nubes de tierra llegaron a cubrir gran parte del sector urbano comodorense y cubrían de tal manera que por momentos hubo sectores en los que la visibilidad se vio seriamente afectada.

El fenómeno se observó ayer en el marco del alerta lanzado por el Servicio Meteorológico Nacional durante el fin de semana, adelantando al menos la intensidad del viento con fuertes ráfagas que podrían sobrepasar los 100 kilómetros por hora, aunque nada se adelantaba sobre el polvo en suspensión cubriendo diferentes sectores de la ciudad, tanto de zonas suburbanas como del mismo centro comodorense.

De hecho y desde el mediodía hasta avanzada la tarde de ayer la ciudad estuvo “bajo tierra”, recordando antiguos momentos cuando esa paisajística -netamente patagónica- era una constante permanente por semanas con vientos que superaban los 150 o 160 kilómetros por hora pero, en realidad, ningún vecino lo tomaba como algo extraño o ni siquiera, desde el Servicio Nacional, se anunciaba un alerta meteorológico por “vientos fuertes”.

En definitiva, una jornada con ráfagas algo más fuertes que lo normal, con un poco más de polvo en suspensión pero, de hecho, un martes 13 que no fue ni tan extraño ni tan diferentes a otros tantos días pasados cuando las ráfagas volaban cercos, techos o quebraba árboles marcando la particularidad de la “ciudad de los vientos”.

Comentar
- Publicidad -