Encapuchados y esgrimiendo armas de fuego irrumpieron en un albergue de pacientes oncológicos al grito de “queremos la droga”

Un enigmático y particular suceso policial tuvo lugar en la tarde de ayer sobre la avenida Hipólito Yrigoyen al 900, frente al Hospital Regional. Más precisamente frente a la guardia de emergencias donde suelen ir y venir ambulancias y móviles policiales.

A eso de las 18:10 y en una tarde agradable con gente caminando por las veredas y mucho tránsito vehicular, pese a las restricciones por la emergencia sanitaria, alertaron al Centro de Monitoreo y estos a sus pares de la Seccional Primera que a la altura de Yrigoyen 975, al menos tres personas encapuchadas y posiblemente armadas irrumpían en el interior.

Lo que no aportaba la información es que el lugar señalado funciona como un albergue para pacientes oncológicos y familiares que son derivados por la Provincia. Los delincuentes irrumpieron al grito de “queremos la droga” y cuando se percataron que se habían equivocado de lugar, se fueron tal como llegaron.

“Estuve a punto de pegarle un tiro, pero pensé que era policía”

En contados minutos llegaron dos patrulleros y en forma inmediata conversaron con posibles damnificados y testigos. Estos aducían que al menos dos personas encapuchadas y esgrimiendo armas de fuego intentaron irrumpir en los fondos del predio, en cuya parte delantera hay una dependencia donde años atrás funcionó una agencia de remises. Al costado también hay un edificio que en el pasado fue el Hotel G.M.

“Los dos lugares funcionan como albergues de pacientes oncológicos derivados por Provincia. Está prohibido el paso para personas extrañas, por eso no entendemos qué quisieron hacer estos delincuentes” manifestó tanto a policías como a Crónica una mujer que posiblemente fue enviada desde enfrente por alguna autoridad del Hospital Regional para interiorizarse del asunto.

Un joven de cabello corto y que pertenecería a una fuerza de seguridad nacional y que luego del susto saldría cargando con una niña paciente en brazos para alejarse en un vehículo, aportaría en su testimonio que “yo vi al tipo armado que venía del fondo, entonces metí a mi hermanita y a mi mamá adentro de la casa y vi pasar al tipo como corriendo a alguien que parece que escapaba por el pasaje (angosto situado en otro de los costados que comunica con pasaje Los Andes y calle Vélez Sarsfield), estuve a punto de pegarle un tiro, pero se me cruzó que podría ser un policía de civil persiguiendo a un delincuente…” comentaría el presunto integrante de una fuerza de seguridad que prefirió no identificarse ante este diario.

Los testigos aportaron otro dato de mucha utilidad para los sabuesos policiales de la Seccional Primera y de la División Policial de Investigaciones (DPI) que tomaron intervención, la chapa patente de un automóvil Chevrolet Classic color gris por donde habrían subido los encapuchados para desaparecer en contados minutos por Yrigoyen, en dirección al sur de la ciudad.

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