Debido al aislamiento obligatorio, en Comodoro se incrementó la venta y reparación de bicicletas

La tradicional bicicletería cuenta con cuarenta y cinco años de trayectoria en el mercado y tiene una amplia gama de bicicletas a la venta.

Durante el aislamiento preventivo, social y obligatorio que comenzó a regir en todo el país a partir de marzo, hubo algunos rubros comerciales que vieron sus ventas incrementadas notablemente. Uno de esos rubros fue el de la venta de bicicletas. El porqué tiene bastante lógica, si se quiere. Al estar la gente encerrada en sus casas, muchos comenzaron a dar uso a estos instrumentos que en muchos casos sirven para hacer ejercicio. Una vez que la cuarentena comenzó a flexibilizarse, muchos se volcaron a las calles a hacer ejercicio en bicicleta.
Para profundizar de lleno en el tema, Crónica conversó con los encargados de dos bicicleterías de la ciudad. Ambos coincidieron en que la venta de bicicletas se disparó durante el aislamiento preventivo, social y obligatorio, pero también la reparación, porque mucha gente en Comodoro ya tenía una propia y buscó repararla durante la cuarentena para poder darle uso.

El primero en dialogar con este diario fue Fabián Assi, encargado de Bicicletería Saidmar. El entrevistado planteó que, a partir de abril, mes en el que pudieron retomar la actividad, el negocio empezó a repuntar, notándose un mayor incremento en las ventas desde el mes de mayo.

Fabián Assi, encargado de Bicicletería Saidmar.cremmento de 

“De a poquito empezamos a trabajar con un ritmo más grande de ventas. Lo que pasó también fue que la gente empezó a hacer ejercicio en la casa, entonces empezamos a vender muchas bicicletas fijas y cintas para correr. Eso está todo agotado, hasta diciembre no se va a conseguir nada. Primero empezamos a mover eso, y después, cuando se empezaron a habilitar las salidas, nos pasó que empezó a venir mucha gente que nunca había andado en bicicleta, es decir que se duplicó la cantidad de gente.

Como pasa siempre en Argentina, las bicicleterías empezaron a trabajar mucho y los repuestos empezaron a escasear, porque todos los productos son importados. China dejó de fabricar bicicletas, de producir repuestos, entonces estamos teniendo una demora muy grande para entregar, tanto para repuestos como para bicicletas”, explicó Assi en primer término.

En esta línea, el encargado de Bicicletería Saidmar indicó que, en lo que hace a la industria nacional, Argentina es muy débil en comparación con otros países: “Hay muy pocas cosas hechas en el país, solo lo básico. Algunas cubiertas, cámaras y bicicletas chicas. En líneas generales, todas son importadas, acá únicamente ensamblan”.

Diferentes gamas y usos

Assi remarcó que, dentro de la clientela que tiene la tradicional bicicletería ubicada en Polonia y Canadá, que cuenta con más de cuarenta años de trayectoria, hay distintos tipos de clientes, así como también diferentes tipos de bicicletas. “Tenemos muchas gamas de bicicletas.

Empezamos por las que son para los chiquitos, y dentro de las infantiles también tenemos las que son BMX. De ahí saltamos a un público de ciclismo ocasional, y después los que ya directamente practican mountain bike. También están los que hacen triatlón y aquellos que practican ruta. Hay muchas franjas de ciclismo, muchas categorías de bicicletas. Lo que se está trabajando muy bien son las infantiles, los chicos ahora están en las casas y quieren salir”.

Debido a los cambios constantes que tiene el dólar en Argentina, hoy por hoy es prácticamente imposible hablar de precios fijos en las bicicletas, ya que al estar cotizadas en dólares su valor cambia constantemente. Fabián Assi sabe esto y resalta la necesidad de no olvidar que, cuando empezó la cuarentena el dólar cotizaba a 60 pesos, luego saltó a 80 y ahora supera los 100 pesos para la venta.

“El importador no puede hablar de precios ahora, todos tienen que comprar en China y los precios cambian constantemente. La franja se mantiene dentro de todo, pero varía. Arrancamos en los 10.000, 20.000 pesos y llegamos hasta los 100.000, pero ahí ya estamos hablando de una bicicleta de muy buena calidad”, subrayó.

“Está el cliente que solo quiere pedalear y está el que quiere hacer deporte”

Por otra parte, Fabián Assi puso el foco de análisis en el auge que tuvo la reparación de bicicletas, otro de los grandes ingresos que tuvo el rubro en el transcurso de estos meses. Mucha gente decidió reparar su vieja bicicleta y comenzar a darle uso durante el aislamiento obligatorio. Además, remarcó que, debido a la falta de mercadería, están teniendo retrasos de más de cuarenta días para entrega.

“Lógicamente que las ventas se dispararon. Tuvimos muchas ventas porque la clientela se duplicó, pero ahora tenemos problemas de abastecimiento. No hay bicicletas y tampoco podemos conseguir. Hoy para conseguir una tenemos una demora de entre cuarenta y cinco días y dos meses.

Muchas fábricas han cerrado, entonces es complicado. Nosotros tenemos una trayectoria de muchos años, entonces teníamos un stock grande, pero hemos bajado mucho nuestras reservas, ahora tenemos muy pocas unidades. Hemos cumplido con la mayoría de los clientes, pero últimamente, mucha gente nos ha venido a pedir y hemos tenido que decir que no teníamos stock. Está tan complicado que tenés que anotarte con los proveedores, ellos tienen una lista de espera”, explicó el entrevistado a este medio.

Por otra parte, Assi remarcó que, dentro del público que concurre a la bicicletería, están aquellos que solamente quieren pedalear un rato y otros que directamente buscan algo más competitivo, con un enfoque más deportivo. “Está el cliente que solo quiere pedalear y está el que quiere hacer deporte. Lógicamente, los que quieren hacer deporte la mandan a pedir afuera, es otro tipo de público.

Nosotros trabajamos de todo un poco, pero ahora la gente está pidiendo bicicletas de todo tipo. Conseguimos todo, si quieren una de ruta, la tenemos, si quieren una de gama media, también, y si quieren una de tope de gama, de fibra de carbono, también se consigue”.

La reparación de bicicletas

Además, el encargado de Bicicletería Saidmar indicó que, durante la cuarentena se incrementó el número de personas que llevaron a arreglar su bicicleta. En promedio, por día, Fabián repara entre diez y doce bicicletas, pero eso obviamente depende de la complejidad del arreglo.

“Ahora estamos dando turnos para reparación, no podemos cumplir con todos porque no nos da la capacidad física para tomar todos los pedidos. Hay bicicletas que hay que hacerlas completas y eso lleva mucho tiempo, o por ahí hacemos mitad y mitad, mitad compra y mitad reparación. Hoy la gente prefiere comprar, gente que jamás usó quiere comprar una.

No olvidemos que la bicicleta es algo que se roba mucho también, eso es algo que lo notamos mucho, hay gente que ha comprado y a los quince días se la han robado. Una buena bicicleta necesariamente hay que asegurarla, igual que un auto”, concluyó Assi.

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