Raúl Moraga, 30 años dedicado a la disciplina en Sarmiento

Moraga y su grupo de alumnos.

La escuela municipal sigue creciendo en Sarmiento y tiene como ícono indiscutible al entrenador Raúl Moraga, quien está cumpliendo 30 años en el boxeo de la ciudad de los lagos. Hoy sigue dando clases en el gimnasio municipal y sueña que alguna vez un boxeador de su ciudad llegue a profesional.
Raúl Moraga se sumó al boxeo solo por recreación, a los 20 años, acompañando a su hermano Mario. “En ese tiempo Mauricio Prieto de Trelew estaba de entrenador. Yo no había hecho deportes, mi hermano me insistió que fuera y lo acompañara. Y me quedó gustando el entrenamiento, desde ahí no largué más. Mi hermano hizo algunas peleas y dejó el boxeo, me quedé solo. En total hice 23 peleas, gané unas 15, empaté unas tres y el resto las perdí”.

La escuela ha tenido diferentes sedes.

“Comencé a boxear siendo grande. Estaba trabajando en el correo de Sarmiento, pero esto lo tomé como una recreación, como hobby y me sentía bien físicamente. Igual me encantó viajar y conocer figuras del boxeo en la provincia. Se hacía difícil conseguirme rivales, iba a Comodoro, Trelew, pero la mayoría de las peleas las hice en Sarmiento, peleaba hasta 64 kg, era un medio mediano liviano”, asegura Moraga.

Comenzó en 1990 entrenando y haciendo boxeo, ahora está cumpliendo 30 años desde ese tiempo que se sumó al deporte, fundando una escuela de boxeo. “Hasta el día de hoy tengo contacto con gente que combatí y ahora como técnico. Creo que una pelea que recuerdo, aunque tuve varias, con los chicos de Comodoro, fue una con Héctor Levién.

Me ganó por puntos, también recuerdo una vez que gané el campeonato provincial en Trelew en el ’94, recuerdo que “Cococho” Godoi salió subcampeón, todavía tengo el recorte del diario guardado. Salí campeón provincial, pero casi todas las peleas me dejaron una enseñanza y una amistad con el rival”.

El recuerdo a grandes peleadores

En la época que estaba combatiendo Raúl Moraga había varios buenos pugilistas. “Me simpatizaba mirar en su momento a “Locomotora” Castro, el “Trompa” Arce, el “Tigre” Cárdenas, el “Bronca” Soria de Trelew, había grandes valores. Yo jugaba al fútbol en el barrio y nada más. No era de andar peleando en el colegio ni nada, no era mi fuerte el boxeo. No sabía lo que era pelear, cuando me dijeron en el gimnasio si quería pelear como que lo dudé un poco. Después, como estaba aprendiendo rápido me sumé a pelear”.

“Y estando en actividad, haciendo peleas esporádicas, surgió la posibilidad de entrenar a mi sobrinito. Me dijo que quería aprender un par de golpes, luego se sumó otro vecinito a entrenar y comencé a enseñarles con un par de guantines. Luego se sumaron más chicos y entonces decidí buscar un galpón, conseguí uno, convoqué a los chicos, pero asistieron muchos y se me hizo chico el lugar el lugar.

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Luego me invitaron a un gimnasio privado, Apolo, tenía una hora y comenzaron a salir los primeros boxeadores. Alejandro “Monito” Aranda fue el primer peleador de los varios que salieron”, cuenta Raúl Moraga.

“Mi mayor orgullo es que sean buenas personas”

Para el técnico nacional de boxeo recibido en la Federación Argentina de Boxeo (FAB), es un orgullo que los chicos que pasaron por la escuelita sean buenas personas, luego se sumaron a trabajar formando una familia. “Ese es mi mayor orgullo. La gente los veía a los chicos corriendo por la calle, esforzándose y que peleaban, entonces luego les daban la posibilidad de trabajar, por ser buena gente y deportista.

Más adelante retorné a mi casa con los chicos, no teníamos gimnasio municipal, llegamos hasta un galpón del club Deportivo Sarmiento, estuvimos como dos años, también en salón del club donde se hacen eventos. Era de andar de un lado para otro”, cuenta el técnico sarmientino.

Donaciones increíbles para la escuelita de boxeo

En el año 2011 se inauguró el gimnasio Municipal y dos años más tarde le dieron un espacio a la escuela de Boxeo, “hoy está muy lindo el espacio que nos dieron, es amplio y cómodo. Con los chicos vendíamos rifas y bonos contribución. Así fuimos comprando con mucha ayuda de la familia todos los elementos, fue todo a pulmón.

Cuando comencé a armar el ring después de pedirlo prestado en Río Mayo o Comodoro, un día apareció Emilio Prieto y me donó como cinco mil pesos. Me dijo tomá, es para vos, para el ring o para tu escuela. Hasta el día de hoy le agradezco”.

“Después mucha gente colaboró vendiendo números, si hasta Hugo Visser me donó una ternera para que la rifemos, ahi juntamos para comprar guantes, elementos de boxeo, guantines, cabezales y el piso del ring. Otra persona nos donó otro día un lechón, así juntábamos para comprar nuestras cosas”, cuenta Raúl Moraga.

Raúl Moraga y Marcos Mardones.

un pilar en el boxeo

Vicente “El Vasco” Arisnabarreta siempre fue un pilar fundamental en la organización de festivales, o para mover a los púgiles de Sarmiento que viajen a pelear a otro lugar. “Un día le digo al Vasco que tenía ganas de armar un festival y me alentó, en total creo que hice unos tres, pero es complicado. Entrenar y organizar no es fácil, se me hizo muy pesado.

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Después le terminé diciendo organizá vos que yo pongo a los pibes para pelear, de igual modo todo fue una linda experiencia”.

“Este año arrancamos dos semanas, 10 personas por clase, pero ahora hace más de una semana que tuvimos que cortar la actividad. Estamos complicados en Sarmiento con el Covid-19. Casi 50 o 60 personas positivo, más de 500 aislados creo que tenemos. El año pasado cerramos el año con 32 practicantes entre mujeres y varones.

Pero 4 en competencia, Elvis Oringo, Marcos Mardones, Gonzalo Bornis y Sepúlveda, otros apuntan para debutar”, expresa Raúl Moraga.

El sueño de Raúl que ojalá se haga realidad

En el trayecto hubo varios chicos con grandes posibilidades en el boxeo, pero por estudio o por trabajo debieron dejar, incluso por problemas de familia, luego se volcaron al mercado laboral y abandonaron la práctica. “Tenía a un pibe llamado Mongilardi, tremenda potencia, unas manos increíble y zurdo.

Tuvo que dejar porque se puso a trabajar. Con los chicos en 2010, 2011, 2012 participamos en los Juegos Evita con buenos resultados. En el 2015/2016 igual, incluso en 2013 logramos dos campeones provinciales en Trevelin, uno fue Gonzalo Bornis y Santos González, un chico boliviano, invicto en 12 peleas, solo perdió en Comodoro. Ambos se fueron y no pudieron seguir”.

“Hoy mi objetivo y mi sueño, es que los chicos sean buenas personas. Que tengan la chance de trabajar o de estudiar más allá del deporte. Me gustaría tener un boxeador profesional, que salga de nuestra escuela. O bien un pibe que sea figura en la provincia y nos represente, que lo convoquen de todos lados. Pero sí hubo chicos con grandes condiciones en el boxeo que no pudieron seguir”.

En tantos años de historia en el boxeo de su ciudad, colaborando en la contención social de los jóvenes, ayudando en la educación y en la formación, siempre hay gente para agradecer. “Sí, en principio mi vieja Elena que siempre estuvo, también Emilio Prieto, Hugo Visser, el amigo Mendoza, al “Vasco” Arisnabarreta quien ha sido fundamental, mi familia, mi señora Norma, mis hijos Lucas y Mauro, porque la familia me apoya siempre en esta pasión que tiene uno.

A toda la gente de Sarmiento en general y a todos aquellos que preguntan cuándo volvemos”, dijo por último el técnico nacional de boxeo Raúl Moraga.

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