Trabajadores de salud despidieron los restos del enfermero Egon Robinson Vargas

Tabajadores de salud se convocaron a las 13 en las puertas de la morgue del Hospital Regional para despedir al enfermero de 54 años, Egon Robinson Vargas, quien se transformó en el  primer trabajador de salud de la provincia en fallecer a causa del virus. Como parte de la despedida, a las 14:15 se concentrarán en el Hotel Su Estrella desde donde partirá una caravana hasta el crematorio.

Autoridades del Área Programática Sur del Ministerio de Salud de Chubut, confirmaron el fallecimiento de Egon Robinson Vargas de 54 años en la madrugada del miércoles, quien era enfermero desde hace más de 30 años en el Centro de Salud “Dr. René Favaloro” de Rada Tilly y había estado internado en terapia intensiva tras contagiarse de Covid-19.

Era una persona muy apreciada y querida no solo por sus pares sino también por la comunidad que concurría al centro asistencial, y siempre remarcaba la afectuosa y cálida atención que brindaba.

Se trata de la primera víctima dentro del área de salud que se registra en la provincia, y de acuerdo con lo que detalló a Crónica la directora del Área Programática Sur, Myriám Monasterolo, el hombre “continuaba internado en la terapia no covid porque habían pasado los días de aislamiento y había dado una PCR negativa, seguía con respirador y no tenía enfermedad preexistente detectada” indicó.

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Por su parte la directora del Centro de Salud “Dr. René Favaloro” y secretaria de Desarrollo Social de Rada Tiily, María Eugenia Medina manifestó que “Egon era un compañero que pertenecía al equipo de enfermería hace 30 años, trabajaba al servicio de la comunidad y con su profesión contaba con experiencia en partos, sutura, vacunaba a los niños; por eso las madres siempre lo recuerdan por su amabilidad y porque las retaba cuando no llevaban la libreta sanitaria”.

Y apuntó que “como compañero brindaba mucha alegría con su forma de ser, siempre tirando buenas ondas; pero desgraciadamente cuando pasó todo esto que se dieron varios casos positivos en la salita, él tuvo una mala evolución. Era una persona sana sin comorbilidades. Estaba casado hace un par de años con Miguel, un técnico famacéutico, tenían su familia, por eso lo acompañamos a él, a su mamá y hermanos desde el corazón”.

A partir de ello Medina planteó que “si a nosotros nos está pasando, la sociedad tiene que verlo para no minimizar, hay que respetar a la enfermedad, puede transcurrir como si fuera una gripe pero te puede matar” enfatizó.

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