La Población Infantil y Juvenil y la Cuarentena

Todo el mundo está en Pandemia y ha sufrido la cuarentena.

Esta nueva realidad nos afecta a todos, y en todos los ámbitos donde nos desarrollamos, en el ámbito familiar, laboral, escolar, recreativo, social…

El mundo cambió, la forma de vivir se modificó y esta situación nos tiene a todos alterados e intentando acomodarnos a esta nueva realidad que nos ha invadido y pareciera que no tiene fin.

Se habla de rebrotes, de la vacuna, de tratamientos, de consecuencias, de fases, de etapas, términos que no conocíamos, que no habíamos transitado.

Se habla de factores de riesgo, de preexistencia, de secuelas, todo se invade y se atraviesa con la nueva normalidad.

Así estamos todos sumergidos, sin saber muy bien qué hacer, ya que ni siquiera los científicos tienen claro qué medidas nos protegen, qué pronóstico tenemos, qué viene en un futuro.

Lo único claro que tenemos es que estamos modificados en nuestras rutinas, en nuestra vida diaria.

Explicar a los niños, que no pueden salir, ver a sus amigos, ir a la escuela, ver a sus familiares queridos, también es todo un costo que debemos asumir, y las consecuencias de ello tampoco sabemos cuáles serán.

Los niños reciben un impacto psicológico negativo de la cuarentena.

Los más pequeños no pueden mantener el aislamiento social, o la falta de contacto físico.

Hablar con los niños sobre el tema implica todo un esfuerzo para que lo entiendan, tratar de buscar las palabras justas, aquellas que no los asusten pero que les hagan tomar conciencia de la necesidad de cuidarse y cuidar a los demás.

La escuela en casa y los padres asumiendo el rol de docente, en los niños de edad preescolar y escolar, es otro desafío que tenemos que asumir.

Las clases virtuales, los compañeros a través de la pantalla, la tarea que llega para realizar a través de videos o en documentos para imprimir, la falta de la calidez del docente, de la contención de los pares, otra vez los enfrenta a desafíos que nunca han vivido y los sumerge en un mundo distinto.

El hacer todo en casa, y transformarlo todo es un costo para los padres también. Hablo de esfuerzo, de compromiso y de emocionalidad cuando me refiero a la palabra “costo”.

Y cuando, además los niños presentan otras necesidades, esto es mucho más “costoso”.

Se deben tomar medidas para mitigar el impacto psicológico negativo de la cuarentena en niños y niñas y adolescentes con discapacidades, alteraciones en neurodesarrollo o problemas de salud mental.

El equipo de salud de estos niños, niñas y adolescentes, debe estar presente acompañando a ellos y a sus padres, orientando, conteniendo, sugiriendo, cuidando, controlando.

Los niños no están exentos a trastornos de ansiedad o pánico, depresión o irritabilidad, desorganización, o cualquier otro síntoma que surja del aislamiento prolongado y el cambio de sus rutinas.

Por eso me pregunto, ¿estamos preparados para asumir este costo? ¿Sabemos que no solo los adultos somos afectados por este cambio?

¿Cuáles son las medidas a tomar, en relación a la población infantil ¿Podemos asumir una medida que contenga los efectos de la cuarentena en esta población? ¿El estado puede hacerlo?

La complejidad de estas medidas supone un desafío importante para los responsables políticos, pero también una oportunidad para la realización de revisiones rápidas que sinteticen la evidencia disponible sobre el tema y ayuden a planificar, desarrollar e implementar políticas de salud oportunas, eficaces y proporcionales a las circunstancias. ¿Estamos en condiciones como país?

Aunque la cantidad y la calidad de la investigación actual en esta área es limitada, y la mayoría de las investigaciones hasta la fecha se han centrado en personas adultas, tenemos que hacer un esfuerzo por extrapolar y plantear medidas útiles en una crisis aún en curso.

Creo que es urgente la realización de estudios en el contexto actual que vivimos, que nos permita conocer el impacto psicológico que tienen las cuarentenas y las crisis sanitarias en los niños, así como evaluar la efectividad de cualquier intervención a corto y largo plazo.

Cuando la Pandemia pase, hay mucho para hacer, hay mucho para trabajar…

¿Se tomarán las medidas que se requieren para esto?

¿Cómo ayudar a nuestros hijos a construir su autoestima? Lic. TO María Graciela Vlk
Lic. TO María Graciela Vlk
MP 0015

 

Comentar
- Publicidad -