Regulación de plataformas digitales: “No vale la pena asociar regulacionismo con limitación de la libertad”

Regulación de plataformas digitales: “No vale la pena asociar regulacionismo con limitación de la libertad”

Alexis Burgos, periodista especializado en comunicación digital, en diálogo con Crónica se refirió a un tema que levantó polémica en el transcurso de la semana: la regulación de plataformas digitales. El comunicador habló sobre escenarios de este tipo en otros países y aseguró que este es un tema muy discutible, que tiene muchos detractores y también varios actores a favor. “Me parece que es absolutamente razonable que pensemos en modelos de regulación, si queremos un país que tenga cierta soberanía sobre sus recursos en general”, reflexionó.

En primer término, el periodista resaltó la necesidad de plantear el discurso de la regulación en términos técnicos. En este sentido señaló que hoy por hoy no vale la pena situar el debate como algo referido a la libertad de expresión. “De hecho, me parece que tampoco hay que adecuar el discurso de la regulación con el desarrollo tecnológico de un país. Semanas atrás, cuando se estableció que a partir del año próximo el Estado iba a regular el precio de los servicios de conexión a internet, fueron muchas las voces que salieron a decir que esto iba a traer consecuencias directas en el crecimiento de la red de fibra óptica de conectividad. Como si la mano libre del mercado regulara las cosas de forma que resulte necesariamente feliz para el país”, sostuvo.

¿Qué regula el Estado al decidir estrategias de regulación?

El entrevistado subrayó la necesidad de entender qué es lo que regula el Estado realmente cuando plantea estrategias de regulación, y en todo caso, cuáles son las políticas de desarrollo e infraestructura que se llevan adelante. “En esta línea, me permito preguntarme de qué hablamos cuando hablamos de regulación, en relación con la puesta en circulación de ciertos discursos. En el caso de los discursos del odio, a mí me parece que no hay ninguna apelación entre la regulación de internet y estos discursos. Y no hace falta que nos vayamos muy lejos, si uno analiza el caso de Uruguay y el caso de Cuba, tenemos que hablar de países que tuvieron sistemas de internet extremadamente regulados. Nadie podría decir que los discursos del odio no circulan”.

“Cuando se habla de regulación, no se está hablando de limitaciones, o al menos no se puede hablar de esto. Me parece que el tema tiene más que ver con la importancia de regular los servicios de internet y de tener algún control del tráfico de datos. El servicio de internet tiene veintidós años, nace en 1998. ¿Qué va a pasar dentro de cincuenta? Quizá el sistema financiero ocurra solamente dentro de internet. Y no digo que esto esté bien o mal, lo que planteo es, simplemente, qué queremos nosotros como país. Más allá de una apreciación personal, me parece que es absolutamente razonable que pensemos en modelos de regulación, si queremos un país que tenga cierta soberanía sobre sus recursos en general. Después, podemos discutir si estamos en contra o a favor”.

Un error grande

Por otra parte, Alexis Burgos planteó la necesidad de no asociar políticas de regulación con limitación de la libertad de expresión. “Me parece que no vale la pena asociar regulacionismo con limitación de la libertad de expresión. Creo que esto es un error grande, porque supone que si nosotros regulamos, efectivamente podemos terminar con no sé cuáles discursos, y eso no es algo cierto ni posible. Muchas veces, en los medios masivos de comunicación circula la idea de que cierta cosa es posible, como si la gente que trabaja en medios no supiera esto. La regulación es otra cosa, me parece”, sostuvo Burgos.

En esta línea de análisis, el comunicador especializado en periodismo digital opinó: “No digo que esté bien o que esté mal. Repito, para mí no tiene sentido asociar regulación con limitación de la puesta en circulación de ciertos contenidos o discursos. Me parece que hay que ser serio a la hora de pensar en la regulación, porque si no, si planteamos estos debates acá, pareciera ser que se va a terminar la libertad de expresión, y no es así”, concluyó el periodista.

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