Florencia Fernández, la capitana del sur

Florencia Fernández, la capitana del sur

No lo menciona frecuentemente, pero a Florencia le gusta más el básquet que el fútbol. Es lógico, el primer amor nunca se olvida. Florencia comenzó a picar la naranja luego de un torneo intercolegial. Le gustó el deporte, le dijo a su mamá que la lleve a practicar al club del cual es hincha y a los 9 años empezó en la categoría mini-básquet.

(Por Facundo Paredes) Florencia Fernández es de Puerto Madryn, tiene 27 años, mide 1,52 metros, pesa 51 kilos, patea con la derecha y corre como una liebre que esquiva matas en el medio del campo. En julio de 2020, firmó su primer contrato en River Plate, tras dos años en el “Millonario” como jugadora amateur, y se convirtió -junto a su compañera Melina Melipil, arquera oriunda de Trelew- en la primera futbolista profesional de Chubut.

Hoy brilla por la banda y con la banda, pero antes hubo un recorrido de pasiones, adaptaciones, frustraciones y celebraciones.

¿Cómo fueron tus comienzos en el básquet?

Arranqué a los 9 años en Guillermo Brown de Puerto Madryn hasta los 12, porque ya no podía competir más con los varones, no había un equipo femenino en esa época. Después me pasé al vóley en la Escuela Madrynense, porque tuve que abandonar el básquet y a mi me gustaba competir. No me quedó otra opción.

¿Te dolió abandonar el básquet a la fuerza?

Sí, sí. Es el deporte que más me gusta, casi un poco más que el fútbol, aunque no lo digo mucho -risas-. En ese momento no había herramientas para el deporte femenino, pero bueno… por suerte hoy en día todo mejoró. Igualmente, a los 16 volví al básquet. En Ferro había femenino y me invitaron para arrancar otra vez. Después jugué en la selección de Chubut. A los 20 empecé en el fútbol, ya de grande, y continuaba con el básquet a la par, hacía los dos deportes al mismo tiempo, hasta que a los 24 dejé el básquet porque me vine a River.

¿Y cómo nació tu historia con el fútbol?

A los 20 ya no competía más en la selección provincial de básquet, entonces tenía tiempo. Un día unas amigas me invitaron a un torneito de futsal y, como siempre quise jugar al fútbol, acepté. Justo, después de tres meses de aquel torneo, comenzaba La Liga del Valle, asique  me invitaron de Barraca Central para formar parte del primer equipo femenino.

Florencia Fernández, la capitana del sur

En 2014 se creó el Departamento de Fútbol Femenino de La Liga del Valle de Chubut. Actualmente, tras seis años de crecimiento ininterrumpidamente, es catalogada como una potencia a nivel nacional por su organización y difusión y es uno de los campeonatos que sirven como ejemplo para reflejar el desarrollo del fútbol femenino en Argentina.

Florencia no realizó divisiones inferiores ni tampoco integró una categoría juvenil, dio el primer paso junto al nacimiento de la liga valletana. Sin embargo, esa barrera no le impidió demostrar su destreza atlética dentro del campo de juego. Si la base de metro cincuenta no le teme al aro, ¿cómo podría asustarse con un arco?

Luego de ser tetracampeona con la “Banda” en los torneos de la Asociación de Básquet del Este del Chubut (ABECh) y de ganar varios títulos con Barraca Central, Alumni y Juan José Moreno en La Liga del Valle, le llegó la oportunidad que cambió su vida.

A los 24 años, la futbolista portuaria estuvo a prueba durante una semana en River y se entrenó con las que serían sus futuras compañeras. Daniel Reyes, el director técnico del equipo “Millonario”, vio sus condiciones y le dijo que había quedado. La emoción, combinada con adrenalina y felicidad, duró seis meses, ya que Florencia no se pudo incorporar al instante porque ya había cerrado el libro de transferencias.

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Finalmente, en julio de 2018 se sumó a River y, dos meses después, debutó con la camiseta roja y blanca nada más ni nada menos que en un superclásico ante Boca. Aquel clásico fue histórico para el fútbol femenino de Chubut, ya que hubo dos protagonistas de la provincia patagónica: Florencia en River y Johana “Yoko” Barrera en Boca, la delantera que también es de Puerto Madryn.

¿Cuáles fueron las sensaciones de tu debut en River?

Al principio estuve un poco nerviosa. Creo que me di cuenta de todo recién cuando estaba dentro de la cancha, en los primeros minutos, ahí fue cuando bajé a la tierra. Me acuerdo que le tiré un centro a mi compañera (Mercedes Pereyra) y ella metió el gol. Me puse muy contenta porque empezamos ganando, después me relajé y pude jugar normal. No sabía con que me iba a encontrar.

¿Ya sabías que ibas a debutar en el clásico?

No, no. Venía entrenando poco a poco y podía llegar a pensar que me tocaría jugar, pero me enteré que iba a ser titular el mismo domingo, en el vestuario. La semana previa hice un curso en la AFA (Asociación del Fútbol Argentino) y lo viví con gente que me conocía del Valle, como por ejemplo Paola Soto, y fue muy lindo y especial. Me acordaba de mi familia y de todo lo que hice para llegar hasta ahí, que fue lo máximo que me pasó hasta ese momento.

Paola Soto es la presidenta del Departamento de Fútbol Femenino de la Liga del Valle y del Consejo Federal y, además, es la Secretaria de Desarrollo de AFA. Si bien es por el propio mérito de las jugadoras, su trabajo en Chubut fue clave para que, por ejemplo, Florencia y Melina Melipil estén jugando en River, Yohana Barrera haya jugado en Boca y Valentina Magariños, volante de Rawson, esté jugando en Everton de Chile, convirtiéndose en la primera futbolista de la provincia en emigrar fuera de Argentina.

“Hoy son jugadoras profesionales que tienen un contrato, pero se tuvieron que bancar un montón de cosas. Flor es una tremenda profesional. Fue campeona en básquet con Brown con ese tamaño, profesora de las colonias y entrenadora de escuelitas. Al ser más grande, ella tenía una vida armada y tuvo que dejar todo para ser una futbolista. Se merece toda la realidad que está viviendo hoy”, cuenta Soto, quien, en 2019, estuvo en Comodoro Rivadavia para planificar con los directivos comodorenses el primer campeonato que se disputó en la ciudad del viento.

El sentido de pertenencia de Florencia con su Puerto Madryn natal es tan grande que cuando debutó en River usó las canilleras que tenían el logo de la Liga del Valle. Asimismo, convenció a su entrenador, Daniel Reyes, para que River realizara una pretemporada en Chubut, que luego se concretó en enero de 2019.

Florencia Fernández, la capitana del sur

¿Podés contar cómo nació la idea de que River venga a Chubut?

Le insistí bastante a mi director técnico durante mucho tiempo y lo tuvo en cuenta. Yo trabajaba en la municipalidad de Puerto Madryn antes de irme a River, entonces sabía que mis ex compañeros y Paola me podían ayudar a hacer todos los preparativos y lo que requiere trasladar toda una delegación. Por suerte salió todo como lo organizamos y pudimos estar en Rawson y Trelew. Mis compañeras estaban contentas, tanto las del Valle como las de River. Se acercó mucha gente a ver los partidos amistosos y realmente lo disfrutaron.

¿Cuál es tu punto de vista con el fútbol femenino de Chubut?

Desde que arrancó tuvo un crecimiento enorme. Lo viví y todavía lo sigo de cerca. Hay grandes jugadoras en la zona, que varias podrían estar jugando tranquilamente en cualquier equipo de primera división. Somos una potencia y me pone contenta porque los resultados están a la vista.

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Mencionaste que sos hincha de Brown, ¿lo seguís?

Siempre. Desde chiquitita iba a la cancha. Lo sigo a través de las redes sociales, trato de estar pendiente lo más posible. Ahora que estoy en Buenos Aires extraño ir a la cancha.

¿Toda tu familia es de Brown o se divide con Deportivo Madryn?

No, en mi familia ser hincha de Deportivo Madryn es mala palabra. Todos somos hinchas de Brown -risas-.

El 24 de septiembre de 2019, Florencia jugó el superclásico de titular contra Boca en la Bombonera. River perdió 5 a 0, pero la experiencia trascendió el resultado. Fue el primer clásico femenino que se disputó en una de las canchas oficiales de los dos grandes de Argentina. “Fue increíble, por más de que yo sea de River, jugar en la Bombonera es el sueño de cualquier futbolista. Todas tratamos de disfrutarlo, más allá de que el resultado no haya sido bueno”, relata Florencia.

La riverplatense jugó gran parte de su carrera como delantera, pero en 2019 cambió de puesto y se volcó al lateral derecho defensivo para reemplazar a una de sus compañeras que sufrió una lesión.

¿Te costó la adaptación a otro puesto?

Más o menos le agarré la mano. Siempre me hacen entrenar para que pueda entrar en esa posición por si pasa algo parecido a lo que sucedió en el último torneo. Me costó un poco el hábito de volver. En River aprendí a defender en ataque, pero cuando jugás de lateral tenés otra responsabilidad más grande. Yo soy una jugadora que, por mi velocidad, le gusta pasar al ataque, por eso estando de 4 aproveché eso. Lo pude resolver bien, obviamente no soy una 4 nata, pero lo puedo perfeccionar.

¿Con qué te encontraste cuando pasaste de Puerto Madryn a River?

Con otro estilo diferente al que venía jugando. Mi estilo en el Valle era más vertical y llegaba más rápido al área rival, en cambio en River es más colectivo, tenés más la pelota y te asociás mucho con tus compañeras. Un poco me costó, pero aprendí muchísimo, sobre todo en la pretemporada en la que arranqué.

Por la pandemia mundial del coronavirus, River entrenó a través de la plataforma Zoom. Este lunes, las jugadoras se realizarán el hisopado y, si los resultados de todo el plantel dan negativo, reiniciarán con los entrenamientos en el Monumental luego de seis meses de inactividad oficial.

River, como tantos otros clubes, lucha por la igualdad de posibilidades y lo demuestra en actos. A fines de agosto, el “Millonario” aprobó por unanimidad el cupo femenino en los cargos de los órganos del gobierno del propio club, lo que significó un avance en la vida institucional y política de River.

En la actualidad, River cuenta con más de 100 futbolistas que forman parte de las Divisiones Inferiores en las categorías Reserva, Sub-16, Sub-14 y Sub-12. En la primera división hay 20 contratos profesionales, de los cuales dos llevan el sello de Chubut.

Sin dudas que Florencia abrió una puerta en el fútbol femenino de la provincia. Las mujeres del sur argentino la ven como una referente y sueñan con seguir sus pasos. Mientras tanto, Florencia va por más, fiel a su personalidad competitiva y ambiciosa: continúa creciendo como entrenadora, se sigue perfeccionando como profesora de educación física y mantiene el deseo de jugar en el

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