Ciudades Sostenibles: una necesidad urgente

Ciudades Sostenibles: una necesidad urgente
Las urbanizaciones cuya planificación previa tienen como objetivo integrar a la comunidad, preservar los recursos y el medio ambiente son una necesidad urgente en nuestra región.

El crecimiento poblacional no se detiene, y los recursos naturales son finitos.

Por esto, el desarrollo urbano debe responder a la realidad actual: preservar el medioambiente, motivar el consumo responsable, minimizar el uso de vehículos y fomentar un estilo de vida más simple y sereno, entre otras formas de acompañar el tan necesario cambio cultural.

Construir asociaciones ecológicas con el entorno

Desde el diseño de jardines para que trabajen como sistemas biológicos hasta una vuelta a las construcciones de adobe, pasando por los ecoladrillos, los sistemas de biodigestión de residuos orgánicos y el uso de paneles solares entre otras energías alternativas que cada vez suma más adeptos en los ámbitos del hogar, hoy la tendencia a la sustentabilidad en la arquitectura y el desarrollo urbano ya no es una moda ni una opción. Es una necesidad urgente en el mundo, y nuestra región no se queda afuera.

“Hasta que no se demuestre otra cosa, tenemos sólo este planeta y todos sus recursos naturales, son limitados. Si los seres humanos, con todo nuestro talento, conocimiento, incluso discernimiento, no logramos que nuestro desarrollo y superación sea sostenible, las generaciones siguientes, y estoy pensando en mis hijos o nietos y quienes forman esas descendencias sociales, no podrán disfrutar de la naturaleza que mis abuelos, padres y yo mismo viví”, reflexiona Moisés Riffo, Ingeniero Industrial doctorado en Sociología, Coach y Experto PyME, fundador de SEA, una consultora que acompaña, mediante el coaching ejecutivo, el desarrollo de talento humano.

De fuertes raíces campesinas, Riffo se crió en un ámbito en el que los recursos venían de cultivar la tierra, la cría de animales y cuidar los recursos naturales porque eran la fuente de todo. “Sabían mis abuelos que era necesario el equilibrio y el cuidado de lo que se nos brindaba tan propiciamente. De vida mucho más simple lográbamos una harmonía en quienes éramos y lo que estábamos siendo.

Lo que quiero decir es que el desarrollo de los sistemas naturales deben ser socios ecológicos, considerar en las tres dimensiones centrales del desarrollo sustentable: la económica, la social y la ambiental. El mundo no es inerte, ni mecánico, no es nuestro mago esclavizado y obligado a cumplir nuestros deseos”, afirma el ingeniero.

Desde hace décadas, la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) contempla el proceso de urbanización actual como un problema planetario. Es porque el crecimiento urbano se ha vuelto totalmente desordenado e incontrolado: “Casi cancerígeno. En tan sólo 65 años, según señala la Comisión Mundial del Medio Ambiente y del Desarrollo (CMMAD, 1988), la población urbana de los países en desarrollo se ha decuplicado.

Si en 1900 sólo un 10% de la población mundial vivía en ciudades, 2007 fue el primer año de la historia en que hubo más personas viviendo en áreas urbanas que en el campo, según señala el informe de Naciones Unidas ‘UN- habitat: el estado de las ciudades 2006-2007´’.

Se sostiene que en 2030, si el ritmo actual de crecimiento poblacional se sostiene, más del 60% de los habitantes del mundo vivirá en ciudades. Esta tendencia se refleja como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) propuestos por la Organización de las Naciones Unidas: El objetivo número 11 plantea la necesidad de Ciudades y Comunidades Sostenibles:

Ciudades Sostenibles: una necesidad urgente
El Ing. Moisés Riffo es doctor en Sociología y tiene una amplia trayectoria en el estudio de la generación de energías.

Las ciudades y las áreas metropolitanas son centros neurálgicos del crecimiento económico, ya que contribuyen al 60 % aproximadamente del PIB mundial. Sin embargo, también representan alrededor del 70 % de las emisiones de carbono mundiales y más del 60 % del uso de recursos.

La rápida urbanización está dando como resultado un número creciente de habitantes en barrios pobres, infraestructuras y servicios inadecuados y sobrecargados (como la recogida de residuos y los sistemas de agua y saneamiento, carreteras y transporte), lo cual está empeorando la contaminación del aire y el crecimiento urbano incontrolado”. (www.un.org/sustainabledevelopment/es/cities)

Alternativas responsables

Frente a la realidad global que construye la actual pandemia, Moisés Riffo propone abrazar el desafío: “Al parecer algunos todavía no están escuchando lo que la naturaleza está opinando de nosotros.

El desequilibrio ecológico es también anímico. Las crisis son oportunidades para despertar y avanzar a una nueva conciencia, sociedades más solidarias, justas, sostenibles y plenamente humanas”, dispara, y argumenta: “Llevará un trabajo arduo el poder recuperarnos de varios aspectos, producto de nuestra mala administración de los recursos naturales.

Por ejemplo, el no haber considerado el medio ambiente, con su equilibrio natural, como un sistema necesario para la vida, pero que hemos ido alterando a partir de las diferentes revoluciones industriales y ni pensar en los diferentes efectos, causados por la intervención no controlada (…) ¿Cuánto de esa naturaleza podemos controlar? ¿No hemos sido acaso nosotros los causantes de dicho descontrol? Semillas genéticamente modificadas, los suelos contaminados, fuentes de agua corrompidas, gases invernadero; ¡la desproporcionada producción de plásticos! ¿No crees que nos hemos ido colocando la soga al cuello? y no ha sido tan inocentemente”.

Es que, asegura el ingeniero, la tecnología que permite materializar la transformación está a nuestra disposición. Pero no se utiliza o masifica porque los intereses económicos se han transformado en prioridades: “El colapso económico y ecológico tienen la misma causa, el libre mercado, sin mucha regulación, que ha hecho de la naturaleza un recurso para el enriquecimiento privado.

¿Pueden las nuevas tecnologías detener esta situación? En gran parte si, el tema no es la presencia o ausencia de tecnología, sino la determinación social, política de crear los cambios” sostiene el Dr. En Sociología, y agrega: “Me gusta el origen de la palabra responsabilidad, que está compuesta de dos expresiones: respuesta y habilidad. No estamos usando nuestras habilidades para dar las respuestas que necesitamos”.

Energías limpias

Venimos atrasados cronológicamente en la transición energética sobre la cual camina la humanidad, asegura el Ingeniero Riffo, porque el mundo en el futuro próximo es eléctrico, y sobre eso debemos avanzar si no queremos quedar en la historia como meros extractores de materia prima fósil. En su trayectoria profesional, lideró la Dirección General de Innovación en el Ministerio de Hidrocarburos de Chubut.

En ese trayecto trabajó sobre la importancia de la generación distribuida de energía: “Presenté varios proyectos, buscamos innovaciones en ese sentido y hasta fuentes de financiación para la democratización de las energías. Demostramos en varias ocasiones que los costos de la generación es más bien una cuestión de sistemas político-económicos. Los problemas van más allá de la falta de actualización tecnológica, mantenimientos y administración más eficiente.

No falta de acceso a la tecnología o nuevas fuentes de generación, como tampoco lo es la financiación de dichos sistemas. Lo que yo creo es que tenemos una distorsión de conceptos entre los que son servicios básicos, necesarios para nuestra cultura actual, los cuales son una concesión que los estados brindan a los proveedores y no al revés.

Vemos a simple vista que la generación distribuida de energía eléctrica no está dentro de las agendas ni en la visión de desarrollo. Las tecnologías de producción eléctrica deben estar al servicio de la humanidad, pero terminamos siendo “generadores” de violencia estructural, en la medida que nuestra dinámicas sociales y políticas exacerban las desigualdades, priorizando los beneficios económicos y socializando las perdidas”, dispara.

Urbanizaciones ecológicas

“Si pudieras imaginar ser tu propio productor de energía y que incluso tus excedentes los colocas al servicio de los demás ¿Qué sensación te produce? ¿Qué cambios produciría en nuestras poblaciones? Hasta podría producir una mayor responsabilidad con el medio ambiente.

¿Dónde está entonces la dificultad, en el acceso a la tecnología para realizarlo o en las decisiones políticas que deben realizarse para repensar los conceptos de Servicios Públicos?”, pregunta Riffo, invitándonos a imaginar un escenario distinto al que conocemos, mucho más acorde a la realidad de nuestra región. Infraestructura obsoleta y colapsada, recursos cada vez más escasos, y una población que sigue creciendo y demandando la satisfacción de sus necesidades habitacionales.

Las comunidades están integradas por todo tipo de roles y ciudadanos. Y las soluciones se construyen en conjunto, tal como proponen distintos proyectos de desarrollo urbano que van surgiendo en nuestra ciudad.

Frente a proyectos como el de Refugio de Lobos: “Soy de los que impulsan esos modelos de urbanización ecológica. Pensar con propósito nos permite la innovación, nuevas arquitecturas que sean sostenible, sustentable, verde, ambientalmente consciente”, expresa el doctor Riffo, y detalla: “Creo que los aspectos charlados anteriormente, se resumen en este tipo de proyectos, amigables, humanizados de disponibilidad al desarrollo de comunidades.

Son necesarios proyectos que agreguen valor a nuestra comunidad, que nos permitan una expresión diferente, acorde a las reales necesidades del cambio de época. Allí han sido diseñados los ámbitos de sociabilidad que alienta las relaciones interpersonales, una visión ecológica, de accesibilidad, con clara innovación, con conceptos reales y prácticos de energías renovables y sostenibilidad, que sin dudas agrega valor a nuestra región patagónica”.

Tal como lo plantean los ODS, es imperativo lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Nuestra ciudad tiene lo necesario para formar parte del cambio constructivo.

“La nueva época debe ser motivadora de nuevas ideas, que contenga innovación que incluya al ser humano en todos sus aspectos. No es posible sin estrategias y compromisos firmes considerando que la naturaleza está agotando la comunicación con nuestra industrialización, por lo mismo los cuidados del medio ambiente, deben ser respetados en el amplio sentido”, concluye el ingeniero industrial.

Moisés Riffo

Es Ingeniero Industrial doctorado en Sociología, Coach y Experto PyME, fundador y vicepresidente de SEA Desarrollando Potencial, una consultora de Coach Ejecutivo y Desarrollo de Talento que acompaña a los equipos de trabajo de muchas empresas de nuestra región.

Tiene experiencia de más de 25 años en la ingeniería industrial, la industria de las energías, petróleo y gas, ejerciendo gerencias de calidad, proyectos y operaciones, lo que le permite tener una mirada generalista y lograr unir desarrollo del potencial humano, con técnicas y metodologías de las intervenciones industriales. Siendo conferencista en más de 20 países, es autor de varios libros y artículos especializados en Liderazgo y Energías.

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