Conflicto salarial y denuncia de maltrato a trabajadores en un club de equitación

Conflicto salarial y denuncia de maltrato a trabajadores en un club de equitación

Al menos dos trabajadores de un club de equitación existente en el kilómetro 11 de Ruta 26 realizaron denuncia sobre falta de pago salarial -de varios meses además del aguinaldo-, maltrato de parte de la empleadora, falta de ropas adecuadas para la tarea campestre y de abrigo, teniendo en cuenta las temperaturas bajo cero en la zona, y la carencia total de asistencia médica.
Si bien ya ha tomado intervención la Subsecretaría de Trabajo, la propietaria del establecimiento no solo no ha pagado lo adeudado a los dos trabajadores, Federico Vázquez y Raúl Amondaray, sino que ha pretendido expulsarlos del campo donde “no se ha respetado ningún protocolo preventivo por el caso de coronavirus ni con nosotros, ni se les ha exigido a la gente que llega hasta el club”, señalaron los trabajadores.

Por otra parte, también se denuncia que se utiliza el lugar como centro de equinoterapia, al que asisten niños con discapacidad, pero sin ningún apoyo profesional de todas las áreas médicas que deberían asistir tanto a los pacientes como a quienes ofrecen el servicio con los caballos, lo que de hecho marca otra irregularidad si es cierta esa aseveración.

Los dos trabajadores, oriundos de diferentes zonas del país, señalan que no cuentan con luz ni gas y que reciben malos tratos de parte de la empleadora cada vez que los visita y que, ante el reclamo por condiciones laborales y por la deuda salarial, “pretendió que nos fuéramos, que saliéramos del predio sin ofrecernos ninguna cobertura.

Por ello la gente de (la Subsecretaría de) Trabajo que vino hasta el campo le dio un par de días para que hiciera su descargo, prometiendo saldar las deudas pero no cumplió en absoluto”, por lo que sostienen que se encuentran en un total abandono tanto de personas como de los propios animales que se tienen en el predio.

El abandono que sufren los dos hombres se hizo más evidente cuando, en el marco de un accidente laboral -uno de los animales pateó la cabeza de Vázquez-, pese a la seriedad de las lesiones no tuvo ninguna asistencia médica por no contar ni con obra social ni seguro por la tarea de riesgo que realizan, según dijeron los trabajadores.

La propietaria del lugar fue contactada por este diario para que brindara su versión de los hechos y de las acusaciones que se le indilgan, sin embargo su promesa de contacto telefónico al menos hasta la tarde de ayer fue incumplida.

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