“Es una pasión que compartimos toda la familia”

En Argentina no son muchas las mujeres que se suben a un auto de carrera y compiten. Y un caso especial es Andrea Vázquez, que sin haber pasado antes por el karting u otra categoría, comenzó a correr en 2009 en la Monomarca R-12 sarmientina, y luego de su debut en las Dos Horas de Puerto Deseado decidió trasladarse al asfalto en el R-12 chubutense. Hoy, la abogada está decidida a seguir interviniendo durante todo el campeonato cuando se levante la pandemia o se habiliten las competencias en la provincia del Chubut.

No vendrá a los ensayos del sábado en el autódromo General San Martín, porque eso implica luego estar 14 días en cuarentena cuando vuelva a Sarmiento.

“Es una pasión que compartimos toda la familia”

-No es común que una mujer se sume al automovilismo. ¿Cómo te sumaste a correr?

-”En el año 2009 me decido a comprar un R-12, que fue el auto que tenía José ‘Palito’ Iglesias en Comodoro con el cual él había corrido. Lo compro para correr aquí en la tierra en Sarmiento, en el circuito 5 de Octubre. Me gustaban las camionetas, pero son mucho más caras, y después estaba entre un arenero o un R-12. Lo hablé con amigos y un mecánico de Sarmiento y por seguridad me dijeron que corriera en un R-12. Comencé con ‘Palito’ Iglesias como motorista en el campeonato 2010. Así fui corriendo en la tierra, pero paré cuando me quedé embarazada de mi hijo Matías”.

-¿Habías corrido en alguna categoría?

-”No, en ninguna. No tuve mucha ayuda cuando arranqué, entonces siempre fue a prueba y error. Mi marido por ahí me decía algo y con el tiempo también noté la diferencia entre el R-12 y la camioneta”.

“Es una pasión que compartimos toda la familia”

-¿Cuál fue la macana más grande que te mandaste en carrera?

-”Bueno, macana… no creo, pero acá es común que por el ‘chapa-chapa’ nos toquemos. Mi auto es común que termine golpeado, cuando se levanta tierra y vas en el medio no se ve nada. Voy mirando las luces, no sabes dónde te puede aparecer un auto. En las primeras carreras era como que el auto estaba ahogado, tenía un problema con el carburador y me respondía. Me sentía observada y como que todos esperaban que me mandara alguna macana (sonrisas). Después ya no era así. Ahora es costumbre verme correr”.

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-¿No apareció ningún desubicado que te gritara andá a lavar los platos?

-”No, pero te cuento algo. Cuando los pasaba y ellos se quedaban, hacían como que se les rompía el auto o algo parecido para no terminar detrás de mío. De esas tengo varias. Después yo le puse a mi auto en la luneta: ¡Andá vos a lavar los platos!, entonces Ariel le puso en el baúl: ¡Bueno, pero yo cocino también!”, cuenta graciosamente para luego agregar, “cuando vinieron a correr varios gitanos y los dejaba atrás, se hacían los que se quedaban o que tenían problemas. A uno, en un toque conmigo, se quebró la muñeca, no corrió más, pero claro, como era de esperar, me echaron la culpa a mí (se sonríe)”.

-¿Con el mismo auto de la tierra de Sarmiento fuiste a correr las Dos Horas de Puerto Deseado?

-”Sí, pero se armó un motor porque son distintos los R-12 santacruceño. Fue una decisión rápida, fui a probar, llegué un viernes y me llevaron a dar una vuelta para ver cómo era. Al otro día me largué, era con piloto invitado, entonces lo invité a mi marido. Fue en 2018, un circuito más rápido que Sarmiento. Fue una linda experiencia”.

-¿Cuál es el ranking más bajo que lograste corriendo en Sarmiento?

-”Tercera terminé en el campeonato en 2016 porque en la última final de diciembre logré ganar la serie, eran carreras dobles, la primera final la gané y la segunda terminé segunda. Sumé buenos puntos. Fue el 18 de diciembre de 2016 que logré ganar”.

En la actualidad lo tiene a Leo Ortega como preparador, con quien están incursionando en el asfalto en los R-12. El año pasado culminó 13º en Comodoro en su debut.

-”Es un auto nuevo, eso fue en junio del año pasado, unos diez días antes dije que quería correr en Comodoro. Leo Ortega ayudado por mi marido Pepe armaron un auto que compramos en Río Mayo. El 22 de junio del año pasado vine a correr al General San Martín. Al auto lo tuvieron que desarmar todo. Me encantó la velocidad, siempre me gustó la velocidad. Es más técnico y me gustó el manejo. Me dan datos, Ortega, ‘Tati’ Marsicano. Yo le tenía como más respeto al asfalto, pero era un cuco que yo me había creado. En la serie reventé el motor, Pablo Urlacher me prestó uno y en la final llegué 13º, yo había largado creo que 39”.

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-¿Y este año Andrea, pensabas correr todo el campeonato 2020/2021?

-”Sí, tenía planeado correr todo el campeonato, estar en todas las de Comodoro y de Trelew. Pero es una pasión que compartimos toda la familia. En marzo largué, había quedado tercera en la serie. Luego excluyeron a dos y terminé ganando la serie. No lo podía creer, estaba feliz, luego en carrera largué segunda pero tenía rota la primera marcha. Después hubo toques, esquivo una cubierta, se despistan autos, uno quiere retomar y me pega. Quedé tirada en la trepada de Mottino. Pero igual volví feliz”.

-¿Suponiendo que se pueda correr nuevamente en el Chubut, correrías los dos campeonatos?

-”La verdad que mi idea era correr los dos campeonatos. Aquí está complicado en Sarmiento, creo que no se va a poder correr. Pero un auto se lo presté a mi marido, si lo convenzo quizás se sume al R-12 chubutense. Lo único que me pide es terminar adelante mío (sonrisas). Yo no podré ir a probar ahora el 8 de agosto, y si uno va luego tiene que hacer cuarentena, 14 días de aislamiento. Tengo que trabajar, si no, no puedo correr. Pero me encantaría estar en las pruebas”.

“Es una pasión que compartimos toda la familia”

-¿En Sarmiento no se habla de hacer pruebas en el 5 de Octubre?

-”No, nada, aquí están bastante estrictos. No existen muchas cosas habilitadas. Sé que el presidente del Circuito 5 de Octubre está en tratativas. Pero hoy volver a correr sin público es un costo muy alto. Aquí vienen a correr todos los areneros. Hoy no podrían venir son todos de Comodoro, tampoco podrían venir a probar”.

-Por último, ¿existen personas para agradecer en tu carrera deportiva

-”Sí claro. A “Pepe” Carrasco, mis hijos Julián y Matías, mis viejos, Leo Ortega, Vanesa y Diego Medina, familia Ortega, La Carnicería, Roxy Estilista, Del Sol Apart, Windy. Horacio Berges THB, 236 Suspensiones, MC Arenados, Rectificadora Ovando, San Vicente, el equipo de Pablo Urlacher, Mariano Grippi y Metalúrgica San Andrés. A todos ellos por ayudarme en las carreras y en este hobby”.

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