Evita eterna

Evita eterna

Cambió la limosna y la beneficencia por la solidaridad, la vanidad y la soberbia por la humildad, la angustia, la desesperación por la esperanza, el odio, el dolor por el amor, la opresión y el privilegio por la justicia social.

A partir de Eva Perón, quedó sellado definitivamente el protagonismo de la mujer en la vida política argentina.

Su vida es trascendente porque luchó por la causa del pueblo, fue “la dama de la esperanza” porque así la llamaron sus descamisados, fue la “abanderada de los humildes” la jefa espiritual de la nación, porque así lo dispusimos quienes abrazamos esta causa justa aquel 26 de julio cuando cerró sus ojos para siempre.

Hoy a pesar de los años transcurridos, en momentos en que nuestra patria atraviesa una grave crisis de valores, apelo a la memoria colectiva para recrear modelos de vida, de valores sociales de los que ella fue sin lugar a dudas su máxima expresión; la solidaridad como el camino del pueblo en su lucha por la condición humana y su felicidad, la lealtad, la humildad, el desprendimiento, el compromiso, la vocación y la esperanza, para mi eterna vigía de la revolución “inconclusa” con mi más grande amor querida compañera “Evita” es mi humilde homenaje que es nada por todo lo que significas en mi vida.

Elsa Lofrano
Diputada de la Nación (MC)

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