“Bajó mucho la venta, la gente tiene miedo”, dijo uno de los vendedores ambulantes

En medio de la cuarentena crece el trabajo informal en busca de ingresos
“Con frío, lluvia y viento venimos porque tenemos que comer, si no vendemos no tenemos plata, es el día a día y hay que pagar cosas como por ejemplo el alquiler”, dijo Erik Antinao.

Por la pandemia, las ventas de trabajadores informales se vieron reducidas ante las restricciones vigentes en la circulación y el temor de contagio, pero diariamente concurren a sus espacios para continuar desarrollando las labores.

Erik Antinao y su primo hace más de tres años se ubican en la rotonda de ingreso al barrio Standard Norte en avenida Nahuel Huapi, donde comercializan tortas fritas y calzones rotos, siendo muy conocidos por los residentes del sector dado que pese a las inclemencias climáticas día a día se ubican en este espacio para poder subsistir.

“Ahora estamos tratando de volver dentro de lo que nos permiten porque hay que comer. Un tiempo cuando arrancó la cuarentena no nos dejaban venir y ahora nos permitieron pero no se vende lo mismo que antes, bajó mucho la venta, la gente por ahí tiene miedo” explicó Antinao y sostuvo que “nosotros tratamos de seguir, con frío, lluvia y viento venimos porque tenemos que comer, si no vendemos no tenemos plata, es el día a día y hay que pagar cosas como por ejemplo el alquiler”.

Sobre la producción manifestó que a las 9 de la mañana comienzan a cocinar y luego se trasladan al sitio de venta donde están de lunes a viernes dado que los fines de semana se dedican a hacer otras changas; “el comienzo de la pandemia fue lo más difícil porque siempre está el miedo pero para evitar contagios usamos tapabocas, guantes, alcohol en gel y al llegar a casa lavamos todo, sí o sí tenemos que trabajar” deslizó el joven.

Te puede interesar
Un mes de prisión preventiva para la mujer detenida por la venta de adjudicaciones de casas del IPV

Venta en ruta

Jonathan es otro de los vendedores quien ante la falta de otras oportunidades laborales decidió comenzar a vender bolsas de papa en avenida del Parque a escasos metros de la rotonda de ingreso al barrio Rodríguez Peña, pese al clima, se encuentra presente diariamente con mameluco y en busca de vender la mayor cantidad posible de papas antes de retirarse a su domicilio.

Comentar
- Publicidad -