Dana se prepara para el regreso a la actividad

Dana se prepara para el regreso a la actividad

Dana Bucemo Henning es la única mujer en la Patagonia que hasta el año pasado estaba corriendo en el motociclismo de velocidad (Super Bike Argentino), además del Campeonato Bonaerense, logrando buenas representaciones y se preparaba esta temporada para encararlo de la mejor manera, pero lamentablemente la pandemia vino a parar toda la actividad motor y también de la especialidad. Ahora, entrena en su hogar, todo lo que puede para cuando se habiliten las pruebas poder comenzar a girar y volver pronto a correr.

No es común ver a una mujer corriendo en moto pista o comúnmente llamado motociclismo de velocidad. Pero Dana Bucemo siempre tuvo una pasión muy particular por las motos desde pequeña, y su padre Jorge Bucemo -actual Delegado de la Regional Chubut -Santa Cruz de CAMOD- no le permitía correr en motocross. Cierto día, ante la insistencia, a su papá le pareció más seguro decirle a su hija que si se animaba que corra en moto pista. Y la sorpresa fue que Dana aceptó el desafío, claro que había un pequeño detalle, ella nunca había corrido en nada.

Dana se prepara para el regreso a la actividad

Aprendiendo desde cero para acelerar

Así fue que la comodorense arrancó desde cero, aprendiendo cada detalle arriba de una moto donde Mariano “Nano” Moyano puso mucho de su conocimiento para que Dana no sufriera lesiones y sobre todo que vaya por la mancha negra en carrera.

El año pasado Dana Bucemo comenzó a correr, sorprendiendo no solo al entorno familiar, también en el ambiente del motociclismo nacional. Porque lo extraño fue su notable rendimiento en 250cc.

Dana se prepara para el regreso a la actividad

Un proyecto serio que no se puede contar

Para este año existe un proyecto serio, -que no se puede contar para que no se pinche- porque la idea es seguir a full a nivel nacional, pero todo se resolverá una vez que termine la pandemia, viendo también lo que suceda con el campeonato argentino.

“El año pasado la verdad que dentro de todo nos fue bastante bien, estuvimos en 4 carreras, tres del bonaerense y una del Argentino. Y en el bonaerense hicimos dos podios; en la primera carrera quede tercera y la última carrera, segunda. En el Argentino éramos ocho y salí séptima, pero me fue bastante bien. En la segunda carrera del bonaerense tuve una caída, me levanté, salí corriendo a buscar la moto pero ya no daba para más y no pude terminar de correr. Y en la última carrera en Roque Pérez sufrí una lesión, se me cortó un ligamento del dedo gordo del pie. Se me había cortajeado primero en tandas de entrenamientos libres, y al seguir usándolo entre sábado y domingo, se me terminó de cortar. Igual seguí corriendo y salí segunda”, cuenta.

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“Pudimos entrenar dos veces y nos cortaron el chorro”

Cuando Comodoro estaba en fase 4 de la pandemia, el motociclismo también había podido entrenar bajo protocolo de Covid-19. Pero eso duró muy poco. “Sí, fuimos dos sábados y ahí quedó todo. No pudimos seguir, volvimos a la fase 2 y nos cortaron el chorro. Había comenzado la Escuelita de Motociclismo de Velocidad. Es un proyecto hermoso, ojalá que sigan, porque se habían sumado bastantes personas. Está bueno que exista un lugar donde puedan aprender, algo que en la calle no pueden hacerlo. Es peligroso para la actividad, para ellos, y para las demás personas. Y aquí tienen alguien que le dice lo que está bien o está mal”.

“Hoy no sé cómo está la situación a nivel nacional del motociclismo de velocidad. Yo, lo único que quiero es que larguen las carreras, sea una o veinte, da igual, que vengan nomás. Lo de la pandemia no me da miedo, creo que uno tiene que cuidarse, hacer las cosas como tienen que hacerlas y creo que no habrá problemas”, asegura.

“Te da miedo, pero luego que largaste ya está”

Con respecto al miedo arriba de una moto, sumado a la velocidad, la representante del Team DB 18, aseveró. “Sí, varias veces tuve miedo, pero cuando una está arriba de la moto ya está, se te pasa. Son momentos. En la largada por ahí te preguntas, que hago acá arriba. Y luego cuando largaste ya está. Cuando comencé a correr no tenían ni idea quién era. La mayoría son todos pilotos del norte, yo del sur, de Comodoro, que ni saben lo que es, ni dónde queda. Te miran como diciendo esta de dónde salió. Luego nos vamos conociendo y la verdad que me llevo bastante bien con todos”.

“Dejame agradecerle a Forte, Huente Co, Enrique Verde, Pablo Pires, TPP, a mi viejo, a Mariano Moyano, a mi vieja que me banca pese a que siempre está muerta de miedo. Y a todos los que me respaldan, me apoyan de cerca o de lejos. La verdad que siempre ayudan”, expresa por último Dana Bucemo Henning.

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La pasión por las motos viene de familia

Consultada Dana cómo nació el amor o la pasión por el motociclismo expresa: “Yo creo que por mi papá, siempre me metió en el mundo del motociclismo desde muy chica, ya sea del motocross o no. Desde chiquita me llevaba a los circuitos, a las carreras que el organizaba, siempre tuvo muchos amigos que tenían motos. A mí siempre me gustaron las motos, desde muy chica le pedía que quería correr en moto. Y por una cuestión de miedo de padre, calculo yo, que es normal, no me dejaba. Y ahora de grande me dio la oportunidad de correr en una moto de pista”.

“Al principio me moría de ganas, quería correr en motocross, pero nunca me dejó. Me dio la oportunidad de la pista y no podía decir que no. Y para este año la idea es seguir corriendo, estamos en un lindo proyecto. Este 2020 era correr el Argentino completo, si nos daba el presupuesto hacer algunos carreras del Bonaerense. Creo que en total eran 10 o bien 11 carreras, por ahora seguimos en 250cc”, dice Dana Bucemo.

Entrenando en su habitación para estar en forma

La situación de salud del país afectó a todas las actividades y también al motociclismo de velocidad. “A mí me mató con esto de subirme a la moto. Mi viejo se encargó del minuto uno que comenzó esto. Me armó un gimnasio en mi habitación. Me puso una bicicleta fija, banda elástica y pelotas, ya tenía pesas y demás, entreno todos los días, me armé mi propia rutina y lo hago una hora al día al menos. Cuesta mucho, pero da satisfacción cuando uno no tiene ganas y lo hace igual. Se siente más motivado en ese momento.

Porque sé que me va a servir en el momento que termine todo esto y me tenga que volver a subir a la moto. Por lo menos estaré preparada físicamente”.

“Existen simuladores, los que son profesionales lo tienen. Es una moto arriba de un soporte por así decirlo, pero sale muy caro. No es poner un monitor y un volante y vamos andando. No quiero ni preguntar para no decepcionarme”, afirma.

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