Omar Torres siente que su sueño está cumplido

Omar Torres siente que su sueño está cumplido

En el año 1970 ni por asomo el Kung Fu estaba en Comodoro Rivadavia. El hoy maestro Omar Torres (VII Thuan) se instalaba ese año en Buenos Aires a capacitarse y luego volvía a la ciudad para dar clases de este arte marcial tradicional y de cultura milenaria. En esos tiempos, los inviernos eran más crudos en Comodoro y todo se hacía más difícil, pero con el apoyo del GM Germán Bermúdez Arancibia (10º Thuan), Omar Torres luciendo su cinta azul comenzaba con la enseñanza.

Era comenzar de cero con el Kung Fu en Comodoro, Omar Torres, respira profundo como buscando en sus recuerdos y expresa: “Yo comencé con las artes marciales como una inquietud personal en los años ‘70. Me fui a Buenos Aires para hacer Kung Fu tradicional. Competí también, mi maestro era unos de los primeros que traía el Kung Fu a nivel sudamericano, una escuela muy grande. Estuve entrenando hasta el año 1982. Luego, autorizado por mi maestro traje el Kung Fu a Comodoro Rivadavia, no existía aquí la disciplina en esos años. Vine como cinturón azul, sí existía el Tae Kwon Do de la mano del GM Carlos Gómez (9º Dan), con el cual coseché una gran amistad”.

Omar Torres siente que su sueño está cumplido

“No tenía con quién entrenar, me relacioné con la gente del Tae Kwon Do. También estaba el maestro Rodolfo Nacer en aquellos años, dando clases en el Gimnasio Municipal Nº 1. Me acerqué también por otro hombre que hoy no está en las artes marciales, Jorge Escobar, que también que fue un impulsor del Tae Kwon Do en la Patagonia. Así comencé, en el Centro Asturiano dando clases. Compitiendo mucho en la Patagonia, llevando alumnos a Buenos Aires, afiliados a la Asociación Internacional USKA. Era una organización de Estados Unidos”, expresa el GM Omar Torres.

El nacimiento del Torneo Austral de Artes Marciales de Kumite

Comienzan a sumarse practicantes y la competencia también incentivaba la práctica de las artes marciales entre ellos el Kung Fu. “Fui el primero en organizar el primer Torneo Austral de Artes Marciales de Kumite, donde habían escuelas de karate, tae kwon do, kung fu, sipalki, prácticamente de toda la Patagonia, en el año 1985. En ese tiempo era difícil sostenerse con el el deporte, después me organicé y me dediqué de lleno a la docencia de las artes marciales. El año pasado se hizo la XIX Edición del Torneo Austral, pero en esos años era bastante difícil, no había un reglamento definido. En el tae kwon do se competía con lo que se llama supremacía de combate. Luego, traje por primera vez a Comodoro el sistema de puntos, por un sistema de tiempos también, era mucho más exigente había que tener mayor velocidad y precisión técnica. Pero el método se fue incorporando”.

La fundación del estilo Tao Yang Chuan

En el año 1993 Omar Torres toma una decisión muy importante en su carrera marcial, porque se separa de la parte directriz del Kung Fu, que tenía hasta ese momento.

“Fundé el estilo Tao Yang Chuan, con personería jurídica Nº 6044 en Comodoro Rivadavia. Basado en ideas nuevas, me quería retirar de los sistemas tradicionales. Había cierta metodología que no estaba de acuerdo. Lo mío era político y filosófico. Por ejemplo, para mí el Kung Fu es un deporte, no algo monástico. Las escuelas tradicionales hacían del Kung Fu algo monástico. Si bien una persona debe tener una correcta forma de vida, las autoridades de una organización deportiva no tienen que incidir en la vida privada de las personas. Supongamos que una persona era repartidor o tenía un depósito de vino, no se podía, porque un artista marcial no debe tomar vino”.

“Si el maestro no estaba de acuerdo con tu desarrollo técnico te bajaba la graduación, o te echaba de la escuela. Yo no estaba de acuerdo. Había una serie de trabajos técnicos que no eran aplicables, ni para la competencia ni para los exámenes, te quitaba tiempo. Un cinturón negro no podía capacitarse en otro lado, solo a la institución a la que pertenecía. Y yo creo que una persona se puede capacitar en cualquier lado, siempre y cuando tenga deseos de progresar. Por eso fundo mi sistema, librándome de todo eso. No era posible que un chico comience las artes marciales y recién luego de 8 o 9 años se pudiera graduar. Se debe graduar por dedicación propia, algunos el programa le llevará más tiempo, otros menos, pero se graduará. En aquel tiempo se graduaba cada dos años o año y medio, la gente se aburría y se iba”, cuenta el profesor Omar Torres.

25 años junto al GM Rubén Braun

De esta forma el comodorense adaptó sus propias reglas a su organización, obviamente tomando las técnicas del Kung Fu tradicional. “En año 1995 yo era 4º Thuan. Luego hice contacto con el GM Rubén Alberto Braun (VIII Thuan), presidente de la Escuela Superior de Artes Chinas y de UIAMA Internacional (Unión Internacional de Artes Marciales de América). Y con el estoy hasta la actualidad trabajando juntos. En el 97’ me otorga la graduación de V Thuan, hubo continuidad de los campeonatos australes. En el 2000 traje a la Patagonia la lucha de piso o grappling, di seminarios a diferentes instituciones deportivas. Luego no me interesó el Jiu Jitsu, en la actualidad existen bastantes escuelas. Se abre un canal deportivo muy lindo. Pero competimos en grappling bastante tiempo”.

“Fuimos también la primer Escuela en Comodoro en competir en MMA. Yo, hice 11 años Jiu Jitsu, también soy graduado cinturón marrón en judo, y combinando todo ello teníamos material para enfrentar un evento, lo hicimos con Daniel Alvar. Luego, llegué a la conclusión que no nos servía, la gente interpreta mal las cuestiones. Pero un peleador de MMA tiene una doctrina deportiva, donde se especializa en varias disciplinas, con especialistas en cada arte, luego un maestro de MMA hace que eso se combine. Lleva muchos años y yo no estaba dispuesto a realizarlo. Lo mío es Kung Fu. El GM Rubén Braun trabaja en estas disciplinas, viene del Brazilian Jiu Jitsu, fui graduado de uno de los familiares del maestro Hélio Grace, que son eminencias en este deporte. Yo, puse mi tiempo para mejorar el sistema tradicional de Kung Fu”, asegura el MG Omar Torres.

La expansión a Chile y Bolivia

En el año 2001 la institución Tao Yang Chuan llega a Chile donde uno de sus representantes es Francisco Marín (1º Thuan). Y fue la primera academia en graduar cinturones negros infantiles en la Patagonia. “Los hijos míos fueron los primeros graduados y los mejores de la Patagonia, compitiendo en formas, armas, kumite, lucha de piso. Fueron cinturones negros jóvenes, se adaptaron y salieron adelante con mucha fuerza. En Bolivia está Claudio Macay, en Trelew lo tenemos al maestro Natalio Torres que es mi hijo, con una carrera muy significativa”.

“Y hace dos años incorporamos un sistema de esgrima que se llama casete, se hace con tubos de goma espuma y se compite a nivel nacional y muy exigente. Incorporamos el nunchaku simple y doble. Siendo también hace muy poquito la primer escuela en competir online donde clasificamos a nivel mundial. Mi maestro me otorgó también el cinturón rojo dorado, el primero de la Patagonia, es un orgullo muy grande”, expresa el GM Omar Torres.

“Mi sueño está cumplido en las artes marciales”

En el mes de agosto habrá otro torneo online para no quedarse quietos en esta época de pandemia mundial.

“Nuestra institución está muy fuerte en Comodoro. Tenemos varios cinturones negros que están trabajando. Y sí creo que el sistema online va a quedar, muchas capacitaciones se harán de esta forma. Estamos aprendiendo de a poquito. En Comodoro tenemos unos 150 practicantes, en seis barrios, representados con nuestros instructores, profesores o maestros”.

Consultado Omar Torres que le dejó el kung Fu y si se considera un pionero del deporte en Comodoro, expresa. “El Kung Fu es una forma de vida, de conducta, que apunta a ser mejores personas. Por eso que en muchos países las artes marciales están en los colegios y son disciplinas formativas. Se inculca mucha disciplina. Yo me considero un obrero de las artes marciales. Me tocó estar primero, pero no reclamo reconocimientos. Si uno hace bien su tarea la satisfacción es el premio suficiente que uno puede tener. Estoy muy contento con la gente que me rodea”.

“Creo que hoy mi sueño está cumplido. Yo me formé en una Escuela donde no se podía hablar, ni opinar nada. Aspiraba a llegar a 3º Thuan, y tuve la suerte de encontrar una persona que ama lo que hace, como Rubén Braun. Tengo un cuerpo de profesores muy dedicados, me satisface mucho. Hoy estamos en una complicación muy grande, debemos mantenernos todos cuidados y mi sueño sería que al salir de esto pudiéramos estar todos juntos. Y no tener que lamentar o recordar la pérdida de un ser querido”, dimensiona por último el GM Omar Torres.

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