“Cada progreso cuesta mucho, pero reconforta”

El titular de Ferro, Darío Pritchard, vertió algunos conceptos referidos al momento de la entidad de Km. 5. A punto de cumplir el cuarto año de mandato, el dirigente asegura que “cada progreso nos cuesta mucho, pero reconforta ver que se puede mejorar lo que tanto se aprecia”.

Cuando todo se desmoronaba, cuando el club estaba a punto de bajar la cortina definitivamente, cuando los colores azul y blanco parecían más desteñidos que nunca, llegó una intención salvadora que está a punto de cumplir cuatro años de mandato.
Darío Pritchard estaba cerca del club, ayudando en lo que podía, pero la gestión de Oscar Ruiz no encontraba respaldo y no había luz en el horizonte.

Ferrito, el Ferrito de Km. 5 parecía tambalear y acomodarse como para dejar de respirar. Las instalaciones cada vez más deterioradas y un panorama sombrío, como las paredes de vestuarios fríos y sin luz.

La tribuna, esa que albergó tanta pasión ferroviaria, asemejaba un gigante a punto de arrodillarse. Pero no…

Sucedió que Darío Pritchard se juntó con algunos de los más jóvenes y confesos hinchas de Ferro, les dijo que si no participaban de la vida del club, todo iba a desaparecer.

“Les dije la verdad, yo no tenía mucha idea de lo dirigencial, pero estaba dispuesto a ponerle el pecho a lo que venga, pero si contaba con el respaldo de ellos. Juntamos entre 12 y 14, armamos una Comisión y salimos a pelearla. Era cachetazo tras cachetazo porque todo estaba muy mal. El equipo de Primera se desmanteló casi por completo porque estaba integrado por jugadores que no eran del club. No teníamos mucha indumentaria, ni pelotas de futbol, los baños no estaban en funcionamiento y teníamos que alquilar los baños químicos”, recordó Pritchard.

Deudas con Secretaría de la Liga de Futbol, irregularidades administrativas respecto a IGJ, Personería Jurídica desactualizada. Todo era muy cuesta arriba. “Uno repasa esos tiempos y la verdad que era andar de arriba para abajo, tapar agujeros por todos lados.

Pero imposible arrepentirse, con el grupo que formamos nos fuimos moldeando mientras hacíamos. Cometimos errores, nos equivocamos varias veces, pero fuimos para adelante. Varias veces estuvimos a punto de no jugar un partido por falta de plata, pero siempre, de algún lado aparecía. Y ese algún lado, era de la gente que sacaba de su bolsillo”.

Como cabeza de grupo, Pritchard tomó una decisión fuerte, “dijimos, basta de traer jugadores y gastar plata en eso. Era una mentira competir como si fuéramos uno de los más poderosos cuando el club se caía a pedazos. La decisión deportiva fue darle lugar a los chicos, respaldarlos y mientras tanto, refundar al club en infraestructura. Sabía que podía recibir muchas críticas, pero había que hacerlo. Descendimos y aunque a nadie le puede simpatizar eso, no fue la muerte de nadie. Lo importante era armar las bases de un club”.

“El segundo año de gestión hicimos un buen trabajo con las inferiores, tratamos de fortalecer la base. Ascendimos en el Torneo Integración y subieron varios chicos a Primera”, mencionó.

Mientras tanto, afuera de la cancha de gestionó para mejorar el piso de la cancha agregando 300 camionadas de tierra que levantaron el terreno casi cuatro metros. Se iba arreglando el sector de vestuarios, los baños, el quincho, el SUM, todo tenía un costo y resultaba muy desgastante.

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“Me acuerdo que una tarde, después del temporal del 2017, me paré en medio de la cancha con el agua más arriba de las rodillas. Veía que todo lo que habíamos mejorado se destruyó. Daban ganas de subirse a la camioneta, irse y que sea lo que Dios quiera. Pero fue apenas un ratito porque enseguida agarran esas ganas de darle al club hasta lo que uno no tiene”, señaló Pritchard.

“Gestionamos un subsidio a nivel nacional para compra de indumentaria y costos varios. Nos pusimos de acuerdo con los veteranos para que vuelvan al club. Entre las dos partes pudimos agregar las torres de iluminación. Con la venta de los choris, nos dio un aire que realmente necesitábamos”, agregó el dirigente.

La posibilidad de contar con un ingreso por la instalación de una torre con antena para comunicaciones, también ofreció aire renovador. “Es un poco de respiro porque sabemos que contamos con ese ingreso como para encarar desde el inicio algunas iniciativas. No es mucho, pero todo lo que suma es oro para un club como Ferro, que carece de ingresos genuinos”.

“Nos falta mucho, muchísimo por mejorar, pero no hay que dar el brazo a torcer. La pandemia nos dio un poco de descanso en lo futbolístico, pero seguimos gestionando y tratando de darle algo nuevo al club”, completó.

Comisión Directiva

Presidente: Darío Ricardo Pritchard.
Vicepresidente: Julio Davi.
Secretario: Eduardo Quiroga.
Tesorero: Cristian Soto.
Vocal 1º: Martín Villagra.
Vocal 2º: Andrés Rearte.
Vocal 3º: Adrián Rodríguez.
Vocal 4º: Matías Roberts.
Vocal 5º: Cristian Rodríguez.
Revisor de cuentas: Hernán Rodríguez.

¿Una lista opositora?

En las últimas semanas se conoció el interés de un grupo de gente para acercarse al club. Pritchard mencionó que “nos sorprendió un poco. Igual no tenemos aún en claro si tiene que ver con la idea de conformar algo distinto o sumarse a este grupo que viene trabajando hace cuatro años, cuando el club estaba prácticamente por desaparecer”.

El referente del nuevo grupo es Ezequiel Castro, “tuvimos un contacto y comentó algunas cosas muy ambiciosas como construir un gimnasio moderno, dos canchas chicas de césped sintético y agregarle a la cancha principal también, sintético o natural”.

“Toda idea, sea palpable o no, es bienvenida. Lo único que se pide es claridad para buscar el bien de Ferro. Es imposible creer que siendo parte de un club como Ferro se puede sacar un beneficio económico. Acá siempre fue gestionar, golpear puertas, conseguir lo indispensable para poder funcionar y muchas veces utilizar recursos propios y mucho tiempo para que el club no se caiga definitivamente”, agregó Pritchard.

La próxima Asamblea no tiene fecha confirmada, “el mandato está a punto de cumplirse, pero por la situación de pandemia no se puede realizar Asamblea alguna. Se habla de dar un año más de gracia, y luego organizar la próxima Asamblea. Es algo que se va confirmar en las próximas semanas”.