La economía cayó fuerte en abril y el endurecimiento de la cuarentena complica la salida de la recesión

Este lunes el INDEC informará que en abril la actividad cayó al menos un 20%, récord histórico para un mes. El Gobierno esperaba un rebote desde mayo, pero el aislamiento estricto que arranca el miércoles complica el panorama.

El calendario de publicaciones del INDEC dice que este lunes a las 16 este organismo le contará al país qué pasó con la economía de los argentinos en el mes de abril. El número del estimador mensual de actividad económica (EMAE) marcará el desastre que significaron la pandemia del COVID-19 y la inevitable cuarentena que debió aplicar el Gobierno de Alberto Fernández.

Las estimaciones de los analistas privados señalan que la caída de la economía será de al menos el 20% en relación a abril de 2019. Algunos se estiran hasta el 25%. En cualquier caso, será para el Guinness. No hay registro de un desplome de esta magnitud para un solo mes del año.

En abril le bajaron la palanca a la economía. No se produjeron automóviles, las ventas en los centros comerciales cayeron a 0, la actividad industrial se paralizó y la demanda energética cayó a plomo. Las obras de construcción se detuvieron. Solo el sector de la alimentación se mantuvo operativo. Y el campo siguió trabajando, vendiendo la cosecha o guardándola en los silo bolsa que hoy son noticia por los ataques de vandalismo que se repiten en varios campos.

Para vender un poco de optimismo, desde el Gobierno, con el Presidente a la cabeza, se dijo en estos días que lo peor ya había pasado y que en mayo varias ramas de la producción habían vuelto a encender los motores. Es verdad: seguramente los números de mayo será muy malos en la comparación interanual pero mejores en la comparación contra abril de este año.

El problema es que la nueva y más dura cuarentena que arranca el 1 de julio va a complicar ese esperado rebote, con lo cual la salida de la recesión será más trabajosa.

De hecho hay quienes dicen que el pronóstico del FMI, que esta semana señaló que espera una caída del PBI del 9,9% para la Argentina, suena a optimista.

El economista Gabriel Rubinstein le dijo a este diario que espera una contracción del PBI de al menos el 12%, justamente porque no percibe que las medidas económicas que tomó y está tomando el Gobierno ayuden a regenerar la confianza. “Temo que suframos una caída económica peor al promedio de los países y que nuestra salida de la crisis sea la más lenta de todos” admitió Rubinstein, quien afirmó que el Gobierno no debe tener miedo en inyectar aún más pesos que los que inyectó hasta ahora, “porque hoy la prioridad es evitar que se mueran las empresas”.

El consultor Fernando Marull señaló que “hoy hay datos para proyectar que la economía habrá caído 25% en abril, un derrape que supera a la caída del 15% interanual de diciembre de 2001 -fin de la Convertibilidad- y 16% interanual de enero de 2002. Abril fue el mes del apagón. Y mayo es esperable un rebote, porque, por ejemplo, crecieron 60% los despachos de cemento y también creció la producción de autos. Pero hay que ver qué pasa con ese rebote, porque si se frena de nuevo y pierde envión, va a volver a costar levantar. Mínimamente la caida del PBI va a ser del 12% este año” afirma.

“El principal problema que enfrenta hoy la economía es la cuarentena,no sólo por el fuerte impacto que está teniendo sobre el nivel de actividad sino porque no está claro que la estrategia elegida haya sido la correcta. Esto hace que las perspectivas de la normalización de las actividades se alejen e incluso se retroceda, dado el riesgo de hacer la cuarentena aún más estricta” dice por su lado el economista Martin Polo.

Y agrega: “El impacto de la cuarentena sobre la actividad obliga a corregir sistemáticamente a la baja las proyecciones. Para el segundo trimestre PBI marcaría una caída del orden del 20% interanual y para todo el año la contracción llegaría al 10%”.

En la consultora Ecolatina miran el futuro con preocupación. “De cara a los próximos meses, la principal inquietud estriba en el cierre de empresas y la posible reducción permanente del ‘stock de capital’ que implicará. Asimismo, aún cuando pase la cuarentena, habrá un mayor ahorro precautorio a su salida por el miedo que habrá provocado. En consecuencia, la crisis y el desplome de la actividad económica se extenderá más allá de lo que dure el confinamiento.”

Hasta acá una parte de los números que proyectan los analista respecto a la producción. Es, si se quiere, la deteriorada “fachada” de la economía argentina en tiempos de cuarentena. Pero a esto habrá que agregar lo que también es evidente.

El severo deterioro de los indicadores socio-económicos -pobreza, desempleo- que también darán un salto importante en los próximos meses.

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