Un universo estampado

Un universo estampado

Flores, líneas, animales y una paleta infinita de colores conforman el ADN de Toia Up, la marca que creó Victoria Bitsch. Raíces patagónicas, herencia migrante y diseños para condimentar la vida desde la indumentaria.

Un universo estampado

“La idea de Toia Up es que las mujeres somos mujeres-mamushka. La mujer no es una sola, sino muchas: desde la niña hasta la mujer empoderada, podemos ser infantiles, pero también elegantes y sofisticadas” dice Victoria como un manifiesto, ella quiere abarcar todas las posibilidades y estamparlas.

Es licenciada en Diseño Textil y de Indumentaria, vivió en Rada Tilly hasta que se mudó a Buenos Aires a estudiar en la Universidad Argentina de la Empresa (UADE). Tres años atrás comenzó a pensar en volver al pago. Mientras rumeaba la idea realizaba cursos de marroquinería, lencería y calzado, buscaba un área en la que emprender. En esos meses nació su emprendimiento, un boleto de vuelta a la Patagonia y al mismo tiempo al futuro.

-¿Qué es Toia Up?

-El nombre un poco soy yo. “Toia” viene de Victoria, que es mi nombre, y “up” del concepto de la marca porque siempre uso mucho color, estampados bien arriba. Trabajo siempre ediciones limitadas, con estampados propios que apuntan a mujeres con personalidad. Por lo general no suelo hacer ninguna colección discretita -risas-.

Empecé hace tres con una colección de pañuelos y lonas de playa. Yo vivía en Rada Tilly y pensaba cómo podía ser que siendo una villa balnearia no tengamos un lugar donde comprarnos una lona, no tengamos lonas propias. Tuve la idea de hacer lonas regionales que quedó en el tintero, la primera colección fue de lonas y pañuelos en dos tamaños.

Empecé vendiendo por redes sociales, después me sumé a la fiscalización de las ferias de diseño de Comodoro donde conocí a un montón de emprendedores y ahora comparto el espacio con ellos. Después me fui agrandando de a poquito, siempre haciendo yo mis estampados y aplicándolos a diferentes cosas.

-¿Dónde realizás los estampados?

-Los diseños los hago yo y viajo a Buenos Aires a tercerizar la producción. Selecciono allá los textiles, hago pruebas y las muestras de los productos y después mando a estampar. Corto yo y mando a coser. El producto a Comodoro lo envío terminado, acá solo hago la estrategia de venta.

-¿Que sistema de impresión utilizás y cómo elegís las telas?

-Todo es mediante sublimación, porque, justamente como hago ediciones limitadas, cada colección son más de 70 diseños. Con otro sistema sería muy complicado. Las telas son, en general, importadas, las elijo por su calidad. Los pañuelos son de seda de polyester porque estampa muy lindo los colores y tiene muy linda caída.

Un universo estampado

-Los pañuelos parecen ser los mimados de tu marca? ¿Cómo elegís las estampas?

-Los pañuelos son un amor heredado de mi abuela, toda la vida usé pañuelos aunque no estuvieran de moda. Fue algo que dije “voy a empezar con esto que no tiene curva de talle, que a mí me encantaba, que podía aplicarle muchos diseños y que siempre es un clásico. Yo voy aplicando diseños nuevos, pero el pañuelo siempre está presente. Me gusta que los pañuelos no sean un accesorio complemento, que te abriga el cuello y nada más, me gusta que levante el outfit, que sea protagonista.

Tengo dos líneas fuera de los diseños que suelo repetir: una línea de pañuelos regionales a modo de agradecimiento por el lugar que me vio crecer y otra colección con diseños con carga social, hice pañuelos verdes, fue una apuesta, siempre intento hacer algo más, ir por fuera de mis diseños. Los pañuelos tienen dos tamaños: los regulares de 70 cm x 70 cm, y los maxipañuelos, de 132 cm. x 132 cm.

-¿Cuáles son los diseños que están siempre presentes?

-Siempre trabajo con animales, flores y rayas. Aunque siempre tengo diseños distintos, tengo una tendencia a las flores, en todas las colecciones hay flores. Y después en las lonas todos los años trabajo temáticas distintas, pero lo particular es que las lonas tienen la forma del dibujo. Las paletas tienden a ser un poco de décadas, trato de trabajar de todos los colores. También uso algunos elementos que remiten a Portugal, porque mi dos abuelos maternos eran de allá que es algo también recurrente, siempre vuelvo un poco para lo pasado y lo vintage.

Inspirada en Punta Marqués: La colección sobre Punta Marqués siempre estuvo en los planes de Victoria. Gracias a Daniel Lucchetti, que le brindó las fotografías, las instantáneas del área protegida radatillense se convirtieron en pañuelos. Una ballena franca, un zorro y el mar, son algunos de los diseños que conforman esta colección con raíces patagónicas.

Contacto:

Instagram: toiaup

Facebook: Toia UP

E-mail: toiaup@hotmail.com

Comentar
- Publicidad -