Culmina el seguimiento satelital de 23 ballenas francas

Culmina el seguimiento satelital de 23 ballenas francas

La quinta temporada del proyecto colaborativo Siguiendo Ballenas llegó a su fin. Durante ocho meses los investigadores siguieron vía satélite los recorridos de 23 ballenas francas australes que fueron marcadas en las aguas de Península Valdés, Chubut. Los resultados obtenidos en la temporada 2019-2020, los de años anteriores y los de futuros relevamientos, son claves para el manejo y conservación de esta emblemática especie.

El proyecto Siguiendo Ballenas es el resultado del trabajo colaborativo de instituciones académicas, gubernamentales y de la sociedad civil de la Argentina, Brasil y Estados Unidos. Las ballenas monitoreadas temporada se reproducen en los golfos norpatagónicos y el seguimiento brinda información sobre los lugares que eligen para alimentarse. Durante casi 8 meses, el seguimiento permitió localizar ambientes clave del Atlántico Sur para el ciclo de vida de la especie y generar información relevante para su conservación.

Durante más de 200 días, un equipo de investigadores monitoreó los viajes de las 23 ballenas francas equipa-das con transmisores satelitales en septiembre de 2019. A lo largo de sus travesías, las ballenas francas recorrieron la plataforma continental, el talud y la cuenca oceánica Atlántica frente a Patagonia. Algunos individuos transitaron o permanecieron por más tiempo en áreas relevantes por su productividad o características oceanográficas, como el frente de Valdés, el frente del talud, la ecorregión de las Islas Malvinas, el área marina protegida “Namuncurá – Banco Burd-wood”, y el denominado “Agujero Azul”, un sector situado frente al Golfo San Jorge, sobre la plataforma y fuera de la zona económica exclusiva de la Argentina.

Esta información, integrada a variables oceanográficas, permite caracterizar los sitios clave para la super-vivencia de esta especie y remarcar la importancia que las áreas marinas protegidas tienen para conservar la biodiversidad. Además, resulta un insumo valioso para recomendar regulaciones de actividades humanas (pesqueras, petroleras y de transporte naviero) con potencial impacto sobre estos grandes cetáceos y otras especies marinas.

Según informó el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB), como en años anteriores, se registró el desplazamiento de algunas ballenas hasta las gélidas aguas antárticas del Mar de Weddell. En esta temporada, dos individuos solitarios alcanzaron el paralelo 64°S y se alimentaron al sur del arco de las Antillas Australes. En muchos casos, las ballenas atravesa-ron las zonas económicas exclusivas de diferentes países y las aguas inter-nacionales adyacentes, reforzando la necesidad de coordinar esfuerzos a nivel regional para su conservación.

Culmina el seguimiento satelital de 23 ballenas francas
Tecnología para conservar

Los dispositivos colocados a las balle-nas dejan de enviar datos cuando se desprenden o se agotan sus baterías, y no afectan la salud ni el comportamiento de los animales. Los avances tecnológicos incorporados a los aparatos satelitales usados en esta temporada permitieron incrementar su tiempo de permanencia. El progreso técnico genera más y mejor información para contribuir al conocimiento de las ballenas francas de Patagonia y de otras partes del mundo, y puede ser aplicado al seguimiento remoto de otras especies de cetáceos.

En esta oportunidad, no pudo registrarse el ciclo completo de migración desde el área de cría hacia las zonas de alimentación y el regreso a las aguas de Valdés, como sucedió con una ballena marcada en 2014. Sin embargo, algunos transmisores emitieron señales de localización por más de 200 días, mostrando gran parte de los recorridos migratorios de varios individuos.

Los resultados del seguimiento satelital del presente estudio, los obtenidos en años anteriores y los que resulten de relevamientos futuros, serán claves para el manejo y la conservación de esta especie emblemática.

En conjunto: El proyecto Siguiendo Ballenas es un proyecto colaborativo que surge como recomendación de la Comisión Ballenera Internacional para la conservación de la ballena franca austral. Su realización es posible gracias al trabajo de instituciones académicas y organizaciones de la sociedad civil: Laboratorio de Mamíferos Marinos del Conicet, Universidad Nacional del Comahue), Fundación Patagonia Natural, Instituto Aqualie, Instituto de Conservación de Ballenas, Marine Ecology and Telemetry Research, National Oceanic and Atmospheric Administration, Programa de Monitoreo Sanitario Ballena Franca Austral, University of California Davis – Wildlife Health Centery WildlifeConservationSociety Argentina.

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