Con solo 10 días de cuarentena, la actividad económica cayó 11,5% en marzo

Con solo 10 días de cuarentena, la actividad económica cayó 11,5% en marzo

La baja interanual fue la más marcada desde 2009. La pérdida con respecto a febrero fue de 9,8%. Por efecto de la cuarentena, la actividad económica cayó 11,5% en marzo.

Diez días de cuarentena alcanzaron para que la actividad económica se desplomara 11,5% durante marzo​. Es el mayor derrumbe interanual desde mayo de 2009, cuando el conflicto con el campo y la gripe A hundieron al índice con una merma de 13,9%. Pero lo peor es lo que vendrá: para abril se anticipa que la caída podría llegar al 20%.

Evolución de la actividad económica

Según informó el Indec, con relación a febrero, la caída del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) fue del 9,8%. Y en el primer trimestre el indicador acumuló una contracción interanual del 5,4%. Para la baja que se dio entre febrero y marzo no hay antecedentes: desde que se realiza la medición -comenzó en 1993- no hay registro de un declive tan pronunciado contra el mes previo.

Casi todos los sectores perdieron en marzo. Catorce de los quince rubros de la actividad cayeron, con la única excepción de servicios de electricidad, gas y agua, que tuvo una mejora del 6,7%.

Por su peso dentro del indicador las pérdidas mas significativas fueron las de construcción con una baja del 46,5% e industria manufacturera, con una merma de 15,5%, siempre en la medición interanual. Otros sectores con fuertes números negativos fueron pesca (-48,6%) y hoteles y restaurantes (-30,8%).

El impacto del coronavirus hundió aún más a una economía que se perfila hacia su tercer año consecutivo de recesión. Con el desplome de marzo, la actividad acumuló ocho meses en retroceso, tras el leve avance del 0,4% en julio pasado.

Para abril se espera una baja aún mayor a la de marzo, ya que se sentirá el impacto de lleno de la cuarentena. El economista Martín Polo estima que a partir de la recaudación de abril -que perdió 24% en términos reales, es decir descontando el impacto de la inflación- “la caída de la actividad no será menor al 20%.

Para mayo la tendencia aún no está definida. Desde el gobierno se muestran confiados en que este mes el derrumbe encontrará un piso a partir del levantamiento parcial de las restricciones a la actividad, pero para los analistas privados todavía no está claro que eso ocurra.

“Todo indica que los cuarenta días comprendidos entre el 20 de marzo y fines de abril fueron el piso de la actividad y que en mayo gradualmente la producción se está reactivando.
Diversos indicadores van en esa dirección”, señala un informe presentado por el Centro de Estudios para la Producción dependiente del ministerio de Desarrollo Productivo.

Para la consultora LCG, la cuarentena “detuvo la actividad casi por completo e impactará agudamente en el segundo trimestre. La crisis global desatada por la pandemia del coronavirus implicará retrasar cualquier expectativa de reactivación económica”.

A la parálisis de la actividad se le suma la incertidumbre por la reestructuración de la deuda. Desde el IARAF Nadín Argañaraz marca que con esta baja de marzo el PBI retrocedió al nivel que tenía en abril de 2007. Con la caída esperada para abril “se volvería incluso más atrás en términos de actividad económica. Es posible una recuperación rápida al salir de la cuarentena si el tema deuda se soluciona, es clave que el piso se encuentre rápido para que la recuperación sea lo más rápida posible. En este sentido, difícilmente haya recuperación en “V” y es esperable que recién en 2022 se logre recomponer el nivel de actividad previo a la pandemia.”

Para el grupo SBS en abril la actividad se contrajo en torno al 15%. “Los números de mayo se mantendrían deprimidos, aunque marcando una suerte de piso ya que algunas actividades fueron flexibilizándose gradualmente. A partir de junio la actividad mostraría una suerte de rebote a medida que se normalicen más sectores y regiones, aunque la recuperación sería bastante gradual”.

El producto bruto de Argentina cayó un 2,2% en 2019 y sumó así dos años consecutivos de retracción en este indicador que en 2018 ya había registrado una baja del 2,5%. Para este año, el gobierno estima una contracción en torno al 5%. Pero las consultoras privadas manejan números peores.

El martes Goldman Sachs difundió a sus proyecciones para Argentina y marcó un derrumbe de 8,5%. Para la consultora CERX, dirigida por la economista Victoria Giarrizzo, la pérdida será del 10,5%, lo que la llevara a “una recesión tan o más profunda que la de 2002”.

Para LCG el piso de contracción para este año es del 10%, “aún asumiendo una recuperación en el segundo semestre. El dato de la actividad de marzo resultó peor de lo esperado”, apuntan. La consultora no descarta que por el repunte de los casos de coronavirus “se dé marcha atrás con la flexibilización de las últimas semanas y el confinamiento vuelva a endurecerse”.

Comentar
- Publicidad -