Encuentros y sabiduría popular detrás del puente

La Asociación de Rescate Histórico Detrás del Puente acaba de cumplir 13 años. En el ex barrio Ferroviario, el popular Kilómetro 5, este grupo humano difunde la historia clave que allí se fue construyendo sobre rieles, la gamela y la sede ypefiana. Recorren escuelas con una vitrina y le llevan a los alumnos parte del pasado que hoy no está. Dom fue al encuentro de sus referentes Raquel Torres.

(Por Marcelo Melo) La polimatía según define esa enciclopedia a la que hoy recurrimos habitualmente, Wikipedia, es la sabiduría popular munida de conocimientos sobre campos diversos de la ciencia, arte o las humanidades, que fueron incorporándose con el paso del tiempo, a través del camino azaroso de la vida. Esa trayectoria que nos lleva hasta el fin de la caminata vital, sobre este hoy castigado planeta por una pandemia que nos tiene encerrados, “encuarentenados”. Un polímata es un ser que posee conocimientos que abarcan diversas disciplinas, nos narra que la mayoría de los filósofos de la antigüedad eran polímatas, tal como se entiende el término hoy en día.

Finalmente contempla que fue desarrollado durante el Renacimiento italiano por uno de sus máximos exponentes, el arquitecto Leon Battista Alberti, al asegu- rar que el artista no debe ser un simple artesano, “sino preparado en en todos los terrenos y que recoge los principios básicos del humanismo del Renacimiento”, y que exhortaba a la gente a abarcar todos los campos y desarrollar sus capacidades al máximo e hicieron florecer notablemente la cultura y el arte.

Nos vamos a tomar el atrevimiento, sin temor a equivocarnos, de declarar polímotas a personajes que han levantado una obra inolvidable para un barrio clave de esta ciudad, con identidades bien definidas y desarrollos variados, según el asentamiento de donde se provenga, en el cual están radicados.

Y son los integrantes de la asociación “Detrás del Puente”, del Presidente Ortiz del Kilómetro 5 de esta “Petrocity”, más conocido como barrio Ferroviario, porque allí, mientras estaba en actividad, el transporte humano y de cargas sobre rieles tuvo su lugar central. Este grupo humano, integrado por mujeres principalmente, escritores y ciudadanos comunes, promueve ese pasado glorioso que supo abrigar y que hoy extrañan.

Tanto, que desde hace un buen tiempo vienen bregando por recuperar la ex Estación, la Gamela y transfieren el conocimiento de ese valioso pasado a las nuevas generaciones, con charlas en uniones vecinales, escuelas, donde los citen y promuevan. Acumulan diversas fuentes, objetos materiales, libros, fotografías, relatos que ellos mismos propagan, incorporando la historia del 5, ya que son herederos de grupos humanos cruzados por la actividad ferroviaria y petrolera.

Se transforman en visitas de real valor con las que los alumnos, participan activamente en el ida y vuelta, con ávidas preguntas y así se instruyen sobre el gran legado de uno de los barrios primitivos y fundacionales de Comodoro Rivadavia, en el que además también convivieron con la actividad petrolera.

Historia y memoria nacen en ellos de una misma preocupación y comparten el mismo objeto: la elaboración de un pasado que desean que no se fugue en la niebla del olvido y que los alumnos de primarias y secundarias, como también los universitarios, lo promuevan infinitamente en el futuro cercano y lejano. Para conocer esta labor tan importante, Dom fue al encuentro de Raquel Torres, una de las protagonistas principales, quien comenzó contando que el pasado 7 de mayo celebraron sus 13 años de ininterrumpida labor de divulgación y cómo continuan sus actividades, hoy paralizadas por el virus planetario. Así, la Asociación de Rescate Histórico “Detrás del Puente”, sigue relevando historias de vida de antiguos pobladores del barrio Presidente Ortíz.


-¿Tu vida transcurrió siempre en el barrio Ferroviario? Y ¿cómo se fue dando Detrás del Puente?

-Soy NyC: nacida y criada en Comodoro. Me crié en el barrio Cemento, a los tres años me fui al Azcuénaga y de ahí ya salí casada (ríe). Siempre en esta zona (hoy reside frente a Plaza Las Orquídeas, frente al mástil). Mi familia se compone con mi esposo escritor, Néstor Portilla, mis hijos Oscar y Adriana, mis nietos de mayor a menor: Melina, Mateo, Martina, Mariano e Ignacio.

El año pasado cumplimos los 12 años con la ONG Detrás del Puente y el pasado 7 de mayo llegamos a los 13 de labor ininterrumpida, siempre difundiendo la historia de toda esta esta zona. Y esto comenzó cuando el Km. 5 cumplió su Centenario. En el 2006 empecé, se estaba armando una comisión y me presenté a la Vecinal. Comencé a vivirla y siempre transcurrí la historia de esta zona por demás histórica, porque la comencé entre pañuelos y mamaderas, desde niña y con cada uno de mis hijos.

Después que el nido quedó vacío, me enganché mucho más con lo que la gente me mostraba y quedé impactada. Varias de esas cuestiones las transcurrí: había viajado en autovía, había ido a las fiestas muy concurridas en salones, ¡al Cine del 5! Pero me impactó, porque iba a las casas de los vecinos y me entregaban lo que era parte de ese Centenario, su historia. Así que en 2006 le enviamos una nota a Mario Morón, que era el de director de Cultura y Patrimonio, fuimos con Raquel Pérez Rearte.

Primero nos preguntó que interés teníamos, y le dijimos que buscábamos marcar los hitos y lugares históricos del 5. Nos contestó que nos acercaramos a Patrimonio Histórico de Km.3 y hablásemos con el director Marcelo Gavilán. En la segunda reunión éramos cuatro, luego cinco; el entusiasmo ya era muy grande, luego se anotó Dudge Stefanoff de Arias, que era docente de la Escuela 37 y se inició el grupo.

El 7 de mayo de 2007 hicimos la reunión inaugural en el salón parroquial de la Iglesia, en ese momento estaba el Padre Nelson Gutiérrez, que era colombiano y al tiempo se volvió a su país y los cargos que nos faltaban los conseguimos en esa reunión. Gavilán se quedó con nosotros, nos ayudó mucho y nos abrió una gran puerta.

-¿Cómo fueron esos primeros días?

-Cuando iniciamos ya había sido una gran movida, porque y Laura Morón Liliana Peralta (actuales directoras de Patrimonio Cultural y Natural, y Cultura de la ciudad, respectivamente) habían publicado el libro “Entre Rieles y Petróleo” y ahí se movió todo el Km. 5. Todos empezaron a ofrecer fotografías, se escaneaban en casa, el acto fundacional fue una gran exposición para el aniversario en la misma Vecinal. Aparecieron las academias de música y baile, de dactilografía, fotos de familias históricas del barrio, de la pileta de natación, las reinas del 5 de los clubes Ferro y Usma, nos prestaron las bandas de reinas, cada club con su stand, ya como puntapié fue muy poderoso y hermoso.

-¿Iniciaron esta labor porque consideran al 5 como uno de los barrios centrales de la historia comodorense?

-Sí. Totalmente. Fue el primer barrio, que por la necesidad que tenía el ferrocarril, por los grandes terrenos y talleres, empezó a nacer todo el asentamiento a su alrededor. Luego se instala el supermer- cado La Anónima, más adelante YPF. En un principio era un barrio ferrocarrilero e ypefiano. La primera sucursal del supermercado, todavía está. Una vez que hicimos la personería jurídica: adelante con los faroles y no paramos nunca más.

-¿Cómo se fue dando el Museo Itinerante?

-Fue toda una sorpresa. Lía Navarro, que fue la primera que expuso y vino dar una charla, vio que se necesitaba una vitrina hermosa, que se la rebajaron a Raquel Torres, ya que era muy cara. Y fue un impacto tremendo, porque donde la llevamos causa sensación. Estuvo en el Hotel Lucania y varios lugares importantes más. Cuando pase la pandemia la vamos a llevar a la casa de té La Colonia. Ha visitado muchos negocios populares, de mucho tránsito de gente, que queda sorprendida ante ella. Ahora quedó encerrada en una pescadería.

Estuvo hasta en academias de baile. Es muy importante porque tiene objetos de la mujer del año ‘30, de su elegancia. Eran mujeres que le prestaban mucha atención a su presencia: guantes, abanicos, petacas, collares, sombreros, etc. Y después los útiles que usábamos, la pluma cucharita, la cartuchera de madera que se le corría la tapa para los lápices, tintas chinas, etc. Elementos que hoy hace muchísimo no se usan más, y que sirven para que las nuevas generaciones las descubran y las viejas se reencuentren con ellas. También hay muchas cuestiones del Ferrocarril, máquinas de sumar y restar antiguas, que pesan una tonelada (ríe largamente).

Para los 12 años, salir del Km.5 fue espectacular. Fuimos al Centro Cultural del centro de la ciudad, con una muestra de escritores que habían publicado sobre nosotros, presentaron sus libros: Alejandro Aguado, Graciela Ciselli, Morón, y fotógrafos del barrio montaron una muestra maravillosa. Ahí fue expuesta por primera vez la vitrina itinerante. Luego, ya para el aniversario de Comodoro hicimos una exposición muy linda, con pintores y artistas del 5. Para el último, el de este año, nos prestó su lugar con mucha atención, al que estamos muy agradecidos, Victor Correira, gerente del hotel.

-¿Cómo es la experiencia de Turistas por un día que organiza el municipio?

-Es una experiencia maravillosa. El primer paso lo dimos en el barrio Mosconi. Y se me ocurrió la idea de vestirnos como en la década del ‘40 con ropa antigua. Me aparezco y nos subimos a la combi, con sombrero, plumas, guantes. A María Rosa Bertoza, que nos ayudó en todas estas locuras, le sorprendió cómo estaba ataviada y con otras compañeras también, con ese vestuario le servimos un té. Hicimos el recorrido, aparecimos en la ex Estación, siempre vestidas así. Y salió bellísimo y se hizo costumbre.

Hace cinco años que guío en la iglesia Nuestra Señora del Valle, todo acá y los turistas vienen de todos lados: de otras provincias, pero también de Venezuela, de Chile, un montón de gente…, de Uruguay. Y hasta antes de la pandemia les hacíamos una merienda. Lía (Navarro) colaboraba con café, alguna otra, con budines. Y les hacemos un breakfast, una merienda (vuelve a reir largamente). Otra de las cosas importantes que logró Lía, fue que le dieran la llave de la ex Estación, para instalar allí la Biblioteca, que ya tiene comisión que la dirige y maneja.


Los sueños de hoy, los proyectos para el futuro

“Ahora, lo que estamos persiguiendo y queremos lograr, es que el actual intendente nos dé la posibilidad de que la vieja Gamela de 1920, que está sobre la Ruta 1 cuando entrás por el puente, e instalar allí un Centro Cultural. Era una gamela de técnicos en la que dormían y comían. La lucha siempre fue así: Perito Moreno se declara dueño. Y, en la época de Raúl Pierangeli dispuso que los chicos de allá vinieran y la utilicen como parador. Pero ocurrió una explosión y quedaron destrozados los baños y no se pudo habitar más. Entonces, el arquitecto Pedro Sauer hizo un estudio para poder recuperarla, todo con paneles. Y poder montar allí nuestro anhelado Centro Cultural, que por ahora pinchó el CoronaVirus19.

“El intendente Luque nos prometió que iba a poner toda la inversión y nosotros, en modo simbólico, le mostramos nuestra antigua valija de cuero y le dijimos: ‘mirá que acá portamos todos nuestros sueños’. ‘Y se van a hacer realidad”, me contestó. Ésto se va a hacer, ya llevamos mucho tiempo, estamos viejos. En la ex Estación, tenemos la llave y está en estudio hacer el entretecho nuevo. Hay que hacer una inversión impor- tante, por parte del municipio, para instalar la Biblioteca.

-¿Qué otros anhelos te quedan por delante? porque sabemos que guardas muchos…

-Que nos permitan seguir trabajando en las escuelas, difundiendo la historia; en todas, las estatales y privadas. Que nos sigan llamando para esas muestras, para los alumnos que desconocen toda este rico pasado de nuestra ciudad. Y otro: que se haga el Centro Cultural, tenemos la mayor expectativa puesta ahí, ya que la gran cantidad de material acumulado en estos 13 años es inmenso.

Materiales que nos confiaron muchos habitantes, que los hemos ido guardando en el aula de la Escuela 111 Mar Argentino, con todos los recuerdos. Tenemos hasta una báscula, la “Cruz de San Andres Pare Mire y Escuche”. Si se abre, será muy visitado por todo el público comodorense y los que llegan de afuera. El rescate histórico es muy importante para las nuevas generaciones. Tiene que surgir, que gente de la Universidad de la Patagonia se acerque y tomen la posta. Ya fui presidenta muchos años y tiene que reemplazarnos gente nueva.

Memoria vs. Historia

Fue el sociólogo Maurice Halbwachs quien definió que del lado de la memoria se situaba lo concreto, lo vivido, lo sagrado y lo mágico, mientras que del lado de la historia se encontraba el relato único, total y generalizador. En estos casos, la memoria otorga sentido de pertenencia: la referencia a un pasado común permite construir sentimientos de autovaloración, así como sostener una coherencia y continuidad necesaria para el mantenimiento de una identidad.

La memoria individual se relaciona íntimamente con procesos sociales de construcción de memoria, dando como resultado una “constitución simultánea, mutua y convergente de ambas memorias”. Una referencia ineludible para hablar de estos procesos colectivos de construcción de memoria es la obra de Maurice Halbwachs, quien propuso la noción de “memoria colectiva” para definirlos. Según este autor, no recordamos solos sino con ayuda de los recuerdos de los demás; nuestros recuerdos se nutren de relatos contados por otros; y nuestros recuerdos se encuentran inscritos en relatos colectivos que se refuerzan.

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