Una modalidad de estafa se está imponiendo y se ha cobrado varias víctimas en los últimos días

Han mejorado la estrategia para engañar y estafar a las personas. Y desde la Seccional Tercera de Policía y a través del comisario Omar Delgado piden estar precavidos.

“Es necesario advertir a la comunidad de que no existen gestores de entes públicos como Anses, AFIP o cualquiera de Nación” señalaba el funcionario policial abordado por este diario en la tarde de ayer mientras se encontraba al frente de un operativo de control de tránsito sobre la avenida Hipólito Yrigoyen casi Constituyentes, para agregar que “nosotros hemos recepcionado en el primer tramo de la cuarentena algunas denuncias por gente que se hacía pasar por miembro de Anses o Nación, prometían entregar los famosos $ 10.000 pesos y los hacían ir hasta un cajero automático, les hacían cambiar las claves, las coordinadas y una vez que ellos daban nuevas claves a la víctima y con la obtención mediante engaño del CBU y la excusa para acelerar los trámites, terminaban sacándole la plata”.

La estafa mutada

Este “cuento del tío” en tiempos de Covid-19 parece haber mutado tanto como la peste que azota a la humanidad. En los últimos días solo en jurisdicción de la Seccional Tercera y en la mayoría de los casos utilizando los cajeros automáticos de la avenida Yrigoyen, abordan a las personas de la misma manera que las anteriores.

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“Ya esta vez no hablan de una suma de diez mil pesos, sino que hablan de sumas mayores, de entre 90.000 a 120.000 pesos. Los hacen ir al cajero y modificar las coordenadas y claves, les piden el CBU y automáticamente en la cuenta de la persona se refleja un aumento considerable”.

Justamente, al ver la víctima en su cuenta la onerosa suma prometida, el entusiasmo los desborda y el estafador oferente aprovecha tal ocasión para solicitar -siempre hablando por teléfono celular- para solicitarle datos de familiares y otras personas lejanas para contactarlas y que también sean beneficiarias del supuesto sistema crediticio.

Una vez que la víctima toma confianza y realmente piensa que tiene esa importante suma de dinero en su cuenta, le solicitan que se tome su tiempo para realizar la transacción, el tiempo suficiente que tiene el estafador para vaciar completamente la cuenta del usuario.

Esa cuenta pasó en contados segundos a engrosar la cuenta de otra víctima, y así sucesivamente.

En un caso se alzaron con 300 dólares y en otro, con 57.000 pesos, de acuerdo con las respectivas denuncias recibidas solamente en la Comisaría Tercera. Son causas complejas que están tramitando en el Ministerio Público Fiscal y que llevan su tiempo investigarlas, por eso optaron por advertir a la comunidad mientras continúan las investigaciones.

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