A 40 años de la última edición “Doble Puerto Deseado”

Una postal de la largada de los 800cc en la Ría deseadense.

En los oídos de aquellos pilotos aun resuenan los motores rompiendo el silencio de la ruta en los tramos de tierra de la última carrera de la Doble Puerto Deseado, en una época donde no había buzo antiflama, ni indumentaría ignífuga, ni el Sistema Hans que le protegiera el cuello a cada competidor.

Transcurrieron 40 años desde la última edición de la histórica carrera Doble Puerto Deseado organizada por el Automoto Club Comodoro Rivadavia, contando en esa época con la presidencia del recordado Julio Guerreiro.

La portada de Diario Crónica de la época, reflejaba la victoria de los pilotos patagónicos en la Doble Deseado.

Cuenta la historia, que una vez, “El Patagónico” Volador, el múltiple campeón Emilio Moratinos, que llevó por muchos años el auspicio de nuestro matutino, corría más rápido que la avioneta que realizaba el seguimiento de los propios pilotos de la carrera.
Era una época donde estaba permitido correr en la ruta con los recaudos del caso y era todo un acontecimiento por donde pasaban por los pueblos los autos en competencias.
Esta carrera, en particular, se llevó a cabo los días 19 y 20 de abril de 1980.

El “Patagónico Volador”, ganaba en el Hot Rod, el veterano Héctor Costilla en Turismo Nacional Promocional Hasta 2000cc y el piloto con el seudónimo “Titin” -de Comodoro- también lograba vencer en la categoría hasta 800cc en la primera etapa.

Ese año, la Doble Puerto Deseado modificó su recorrido para finalizar luego en la localidad Santacruceña de Las Heras.

Una estela de tierra y polvo dejaban a su paso los autos en competencia, Emilio Moratinos con el número 100 en su auto parecía correr más rápido que el viento de la Patagonia, y dejaba un registro histórico para esos años de 181,444 kilómetros por hora de promedio. Héctor Costilla, le gana a su hijo Carlos, quien luego corrió en Europa, y es otro histórico muy destacado de los pilotos comodorenses, esta vez su padre lograba 175,989 km/h de promedio. Y “Titin” con su bolita viajera como decía un recordado periodista, lograba 122,809 km/h.

Un total de 81 autos estuvieron en esa competencia en su quinta edición, en total se recorrieron 991,500 km. Y un detalle de color si se quiere, Héctor Costilla le ganaba a su hijo Carlos por tan solo 18/100 en la clasificación general. Carlos, es el mismo piloto de Comodoro que llegó a correr junto con Ayrton Senna, quien tiene un historial enorme y un tanto olvidado, tal vez por no estar en la ciudad.

Crónica reflejaba esos momentos de gran emoción y vivencia de los pilotos, en una gran batalla de Carlos Mottino en carrera que tuvo problemas mecánicos, la felicidad de Héctor Costilla, de Angel Seleme, de “Corchito” Kank, entre otros.

La categoría Hot Rod, luego de concluida la carrera dejaba en el podio a Emilio Moratinos, Abelino Panquilto, y Horacio Vega. En la categoría TN Promocional, vencía Héctor Costilla, escoltado por Carlos Costilla y Carlos Mottino. Mientras que en la categoría hasta 800cc, ganaba Titin, completando el podio Jorge Rivera y José Agrelo.

Esto es solo un pedazo de historia del automovilismo de Comodoro Rivadavia y del flanco norte santacruceño. Y tal vez el mayor honor a esos grandes pilotos se de algún día cuando se construya en Comodoro el Museo del Automovilismo. Una promesa que ya adelantó el piloto Enrique Verde que muy pronto espera cumplir.

 

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