Eugenio Semino: “El adulto mayor no es un débil mental”

Eugenio Semino

Así se refirió al tema Eugenio Semino luego de que ayer se conociera que, desde el lunes, los mayores de 70 años tendrán restringidas sus salidas a la calle y que para hacerlo deberán contar un certificado especial.

El adulto mayor no es un débil mental. Explicándole los riesgos y beneficios de la medida es la mejor forma para que las acate y la comprenda”, dijo el defensor de la tercera edad, Eugenio Semino. Esto fue en alusión a las restricciones que tendrán los mayores de 70 años para circular a partir del lunes en la Ciuadad Autónoma de Buenos Aires, para evitar los contagios de coronavirus en el sector etario más vulnerable.

Ayer el gobierno porteño anunció que, a partir del lunes, los ancianos tendrán restringidas sus salidas a la calle y que para hacerlo deberán contar un certificado especial, salvo cuando deban salir para cobrar su jubilación, recibir tratamientos médicos o acudir a un vacunatorio. Al ser consultado sobre esta norma, en el marco una serie de medidas para evitar los contagios de Covid-19, el defensor de la tercera edad remarcó que “desde el punto de vista gerontológico, es anacrónico: es tratar de tutelar casi en forma absurda al adulto mayor”.

“Es una subestimación al concepto de responsabilidad que tienen los adultos mayores. Va a generar una nueva incomodidad para el adulto mayor, que ya tiene que llamar a mil lugares para comer, para cobrar”. “Debemos explicar, persuadir, acompañar y evitar que los estados generen incomodidades al adulto mayor. Es menos grave dar una vuelta a la manzana que estar horas esperando en un banco para cobrar la jubilación”, sugirió.

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En una entrevista concedida a radio La Red, el defensor de la tercera edad también consideró que, legalmente, la medida “es absurda”. En este sentido, argumentó que “el exceso normativo no genera conductas responsables”. Durante la entrevista, Semino reconoció que el gobierno porteño venía trabajando “muy bien” con la tercera edad, en medio de la pandemia, mientras que, con esta norma, “reporta incomodidad e intranquilidad”. A esto le agregó que el gobierno de la Ciudad “debería estar preocupado por testear a los 2000 adultos mayores que hay en las instituciones públicas administradas por la Ciudad y a su personal, para evitar lo que pasa en distintos geriátricos que son verdaderas bombas de tiempo”.

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