Identifican cuatro ballenas del Proyecto de Seguimiento Satelital

Investigadores del ICB y Ocean Alliance encontraron a 4 de las 23 ballenas francas equipadas con dispositivos satelitales colocados en Península Valdés.

(ICB).- Desde 1971, el Programa de Investigación Ballena Franca Austral, que lleva adelante conjuntamente el Instituto de Conservación de Ballenas (ICB) con el Ocean Alliance, realiza la foto-identificación de la población de ballenas francas australes que utiliza como área de cría las aguas costeras de Península Valdés, en Chubut.

Con 3.800 ballenas identificadas en 50 años, la investigación logró crear la base de datos de individuos conocidos más completa que existe para la especie. Estudiar las historias de vida de individuos conocidos constituye una herramienta de valor incalculable para su protección y la de su hábitat.

“Conocer la historia previa de vida de los individuos que se siguen satelitalmente aporta información muy valiosa para su conservación; permitiéndonos monitorearlos en el futuro, y determinar si sus hábitos y éxito reproductivo se modifican a lo largo de los años. Además conocer sus rutas migratorias a través del proyecto Siguiendo Ballenas contribuye a detectar ambientes clave que sustentan la importancia de las áreas marinas protegidas como por ejemplo la ya establecida Namuncurá en el Banco de Burdwood o las áreas que aún necesitan protección como el Agujero Azul entre otras”, destacó el Dr. Mariano Sironi, Director Científico del ICB.

Las cuatro ballenas identificadas:

Tempranera: Es la ballena N 970 del catálogo de foto-identificación, y tiene una larga historia ya que los investigadores la vieron en siete años distintos a lo largo de 30 años, siempre en el Golfo Nuevo de Península Valdés. Fue vista por primera vez en 1990 con su primera cría conocida y por última vez en 2019 cuando fue marcada con un transmisor satelital muy temprano en la mañana, de allí su nombre. Por su interesante historia de vida Tempranera integra el Programa de Adopción. “A lo largo de 68 días, pudimos seguir el recorrido de Tempranera en tiempo real. A finales de noviembre, junto a su cría salió del Golfo Nuevo rumbo al Sur, hasta la latitud del Golfo San Jorge. Luego, cambiaron el rumbo 90 grados y navegaron hacia el este a un área conocida como el Agujero Azul, identificado como una zona de alto valor de conservación por su alta productividad y que es una de las zonas de alimentación de la ballena franca así como de otras especies de aves y mamíferos marinos”, destacan los investigadores.

Pulgarcita: Es la ballena N 1285 del catálogo. Fue fotografiada en el Golfo San José por primera vez en 1997 cuando era aún juvenil, tal vez de unos dos años de edad. Trece años después, en 2010, fue vuelta a registrar en el Golfo Nuevo con su primera cría conocida y luego en 2013, también con cría. Gracias a los registros fotográficos realizados a través de un drone durante la marcación, se sabe que Pulgarcita estuvo en las aguas del Golfo Nuevo con su nueva cría. Pulgarcita y su cría fueron marcadas el 25 de septiembre de 2019. Ambas permanecieron la mayor parte del tiempo en el área de Puerto Pirámides. A mediados de octubre, abandonaron el Golfo Nuevo y con ritmo sostenido alcanzaron las profundas aguas de la cuenca oceánica del Atlántico Sur. Luego cambiaron su rumbo hacia el sureste, pero su dispositivo dejó de transmitir a fin de octubre. Posiblemente, Pulgarcita y su cría, al igual que otras ballenas francas, se dirijan hacia las zonas de alimentación cerca de las Islas Georgias del Sur.

Afuerita: Es la ballena N 2541 del catálogo de foto-identificación y su dispositivo continúa transmitiendo. Es una hembra que fue registrada por primera vez en 2013 con su primera cría conocida. Luego fue registrada en 2016 sin cría y en 2019 con cría, cuando fue marcada con el rastreador satelital en cercanías de Puerto Pirámides. Afuerita y su cría salieron del Golfo Nuevo a principios de noviembre de 2019, se desplazaron mar adentro en dirección sudeste, alcanzando la cuenca oceánica. En esta zona Afuerita describió un par de círculos casi perfectos, aparentemente aprovechando aguas ricas en nutrientes que se generan en los remolinos o “eddys” que se forman al chocar la corriente de Malvinas con la plataforma continental. En enero llegaron a las Islas Malvinas y luego se acercaron a las costas de la provincia de Santa Cruz y continuaron viaje hacia Isla de los Estados. Durante febrero, atravesaron el área marina protegida Banco Namuncurá/Burdwood. Iniciado marzo se acercaron a sólo 30 kilómetros de la desembocadura del Río Gallegos. Esta zona de la plataforma es de interés para explotación de petróleo y gas. A más de seis meses desde su marcación, Afuerita y su cría viajan lentamente con rumbo Norte y tal vez ya regresando a los golfos de Península Valdés, lugar donde la cría se independizará definitivamente.

Sesentaynueve: Es la ballena N 2852 y es uno de los pocos machos adultos marcados durante el estudio satelital. Transmitió durante 187 días recorriendo 18.700 km del Mar Argentino. Fue registrado por primera vez en 2016 en el Golfo Nuevo y luego cuando fue marcado el 23 de septiembre de 2019. Luego de permanecer una semana dentro del Golfo Nuevo partió hacia el Sur llegando el 15 de octubre a la zona de las Islas Malvinas. Desde entonces ha utilizado distintas áreas de la plataforma argentina y el talud continental, donde parece haberse alimentado. “Sesentaynueve, al igual que otros machos que estamos siguiendo, permaneció poco tiempo en los golfos de la Península. En octubre se desplazó a la zona de las Islas Malvinas y desde ahí, regresó al Norte. Durante varias semanas estuvo alimentándose frente a las costas de Puerto Deseado en cercanía de otros tres machos, Fiesta, El Gris y Metido. El comportamiento de estos machos adultos plantea preguntas fascinantes: se desplazan juntos o el encuentro es casual? En diciembre se trasladó hacia el noreste llegando al área de la cuenca oceánica donde se alimentan las madres con cría y donde se encontró nuevamente con El Gris y Fiesta. Este macho es un gran viajero ya que volvió a dirigirse al sur hacia la zona de la plataforma marítima austral, ubicada entre el continente a la altura del Estrecho de Magallanes y las Islas Malvinas, donde continuó con su comportamiento de alimentación. A principios de marzo, se trasladó al noreste de Isla de los Estados. Estaba viajando rumbo al norte , quizás regresando a las protegidas aguas de los Golfos de Península Valdés, cuando dejo de transmitir el 29 de marzo”, explicaron desde el ICB.

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