Siguiendo ballenas

El programa permitió conocer las trayectorias de 24 individuos y sus desplazamientos durante 2014 y 2018.

El proyecto de seguimiento satelital de ballenas francas, se inició en 2014 dentro del marco del Plan de Manejo para la Conservación de la Ballena Franca Austral del Atlántico Sudoccidental, en el que la Argentina desempeña un rol fundamental. Cuenta con el apoyo de la Comisión Ballenera Internacional, la Cancillería Argentina, y los gobiernos de las provincias de Chubut y Río Negro.

Entre 2014 y 2018 ha permitido conocer las trayectorias de 24 individuos: sus desplazamientos por los golfos norpatagónicos, el litoral marítimo argentino, las rutas migratorias y las áreas del Atlántico sudoccidental donde van a alimentarse.

En promedio, los dispositivos transmitieron durante 100 días, pero hubo excepciones. “Papillón”, una ballena marcada en 2014, transmitió durante 8 meses ininterrumpidos desde su partida del Golfo Nuevo hasta su regreso un año después a la misma zona. La distancia total recorrida por Papillón durante este viaje fue de unos 7800 km.

En términos generales, las ballenas se movieron por la plataforma continental con rumbo Este, alcanzando el talud y las aguas profundas de la cuenca oceánica del Atlántico Sur. En algunos casos, continuaron su navegación hacia zonas de alimentación cercanas a las Islas Georgias y Sandwich del Sur y áreas al norte del Mar de Weddell. Otros individuos, siguiendo las costas de Río Negro y Buenos Aires, se dirigieron hacia el norte hasta la desembocadura del Río de La Plata.

El seguimiento satelital ha permitido además conocer detalles del comportamiento de esta población de ballenas hasta ahora no descriptos: el uso de los golfos norpatagónicos, la velocidad y distancias de desplazamiento diario, entre otros.

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