Inauguraron en el barrio Sismográfica el Centro Barrial Laura Vicuña

Los Hogares de Cristo – Centros Barriales donde el lema es “Recibir la vida como viene”, surgieron hace doce años en las villas de la ciudad de Buenos Aires por iniciativa en aquel entonces del cardenal Jorge Mario Bergoglio, más conocido como el Papa Francisco y se fueron extendiendo a lo largo y ancho del país. Actualmente hay más de 160 Centros Barriales.

En Comodoro Rivadavia desde septiembre de 2018 funciona en el barrio Quirno Costa el Centro Barrial PROCAP. Lo hace en la comunidad parroquial de Nuestra Señora de Lourdes y en este sentido, el pasado sábado se inauguró en el barrio Sismográfica de Km. 3 en la comunidad parroquial de Santa Lucía el Centro Barrial Laura Vicuña.

“En nuestra Iglesia Diocesana los Hogares de Cristo – Centros Barriales son espacios que nos dan la oportunidad de ser hospitalarios con nuestro prójimo, de acompañar a nuestros hermanos y hermanas más vulnerables socialmente, en situaciones de consumo problemático y de violencia”, señaló a este medio Eugenia Borobio, vicedirectora de Cáritas Diocesana y referente de los Hogares de Cristo.

En esta línea, sostuvo que la finalidad es dar respuestas integrales a esas situaciones, poniendo siempre en primer lugar la dignidad de las personas y sus cualidades, creando espacios comunitarios de encuentro.

“Es muy valioso e importante contar con el apoyo de Cáritas Diocesana que ya hace dos años destina parte del tercio de la colecta anual, para acompañar económicamente estas propuestas que también se desarrollan en la ciudad de Trelew y Puerto Madryn”.

Asimismo, Borobio destacó que cada Centro Barrial, trabaja en red con otras instituciones del barrio y la ciudad, buscando comprometer a toda la comunidad con el sufrimiento social y sobre todo promoviendo y viviendo los valores cristianos a través de una cultura del encuentro, donde la comunidad es protagonista.

“Se trata de una mirada y modo de intervención ante una problemática social más que individual, comprendiendo que estamos ante situaciones de enorme complejidad y que la problemática del consumo y la violencia es un problema de todos”.

Por otro lado, puntualizó que en los Centros Barriales se recibe la vida tal como viene, la mirada es integral está puesta en el sujeto.

“Se recibe a personas desoladas, a la deriva con múltiples dificultades y nos adentrarnos en la vida de cada una de ellas, desde un acompañamiento único y comunitario, somos iglesia hospitalaria, ayudando a construir un entramado de relaciones significativas y un proyecto de vida sostenido en el amor y la esperanza, respetando los tiempos, derechos y posibilidades de cada persona.

Aceptamos sin juzgar al que se acerca, compartimos un clima familiar, amoroso y de contención, en la acción cotidiana”, concluyó.

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