Un enano en silla de ruedas asesinó salvajemente a sus papás

Adrián José Guerrero Echeverri (38) y Nidia Patricia Quintana se declararon culpable por el asesinato de sus padres en Managua,Nicaragua.

La jueza noveno de audiencias Karen Chavarría mantuvo este miércoles la prisión preventiva y fijó como fecha de juicio oral y público para el 20 de enero del 2020, contra Adrián José Guerrero Echeverry, de 38 años, y Nidia Patricia Quintana, de 25, acusados de matar a un matrimonio de ancianos en Managua.

Adrián José fue acusado por los delitos de parricidio, asesinato agravado y robo agravado, en perjuicio de sus ancianos padres, Guillermo Adrián Guerrero Espinoza, 73 años, y Sonia Marlene Echeverry Mendieta, de 72, delitos que cometió en conjunto con su mujer Nidia Quintana.

La fiscalía presentó las pruebas contra los detenidos con las que se pretende demostrar que son los culpables de asesinar al matrimonio en su casa de Altamira, algo que Adrián José venía planificando desde hacía mucho tiempo porque no le daban dinero a su pareja.

Según la información, el acusado tenía 10 meses de sostener una relación con la acusada Nidia, y constantemente les decía a sus padres que le dieran dinero a ella, pero ante la negativa de estos amenazó con matarlos si llegaba a conseguir una pistola.

Dentro de las pruebas ofrecidas están videos de vigilancia de casas vecinas y del hotel donde se hospedaron los sujetos después de cometer el doble crimen y pobladores que observaron salir a los acusados de la vivienda.

También se ofreció como testigo al conductor al que el acusado contrató para que manejara el carro que fue robado a las víctimas, y facturas de tiendas donde los acusados hicieron compras por más de 62 mil córdobas.

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Además fue ofrecida como testigo la asistente del hogar, quien afirma que a pesar de sus limitaciones físicas, el acusado siempre fue agresivo con sus padres Guillermo Guerrero y Sonia Echeverry.

Según la fiscalía, desde el 15 de octubre el acusado se contactó con una persona que brinda servicios de mudanza, luego cambió la fecha para el 17 de noviembre mismo día que cometió el crimen con ayuda de su mujer.

A los juzgados llegaron este miércoles Karla Guerrero  Echeverry y David Josué Guerrero Echeverry, hermanos del acusado quienes luego de finalizar la audiencia inicial decidieron abrazaron.

Sollozando, Karla Guerrero le dijo a su hermano Adrián José que lo perdonan, que sus padres le enseñaron a amarlo, pero que tiene que haber justicia. “Mis padres ya no van a estar para seguirte cuidando”, le expresó.

“Cuando hicimos eso estamos poseído por el demonio, el demonio se nos metió”, dijo por su parte el acusado.

Los hermanos además se comprometieron brindar  y llevar el medicamento  que el acusado necesita hasta el sistema penitenciario y contratar un médico para que lo chequee cuando sea necesario.

El asesinato

Los hechos ocurrieron entre la noche del sábado 16 y la madrugada del domingo 17 de noviembre en la casa 618, de residencial Altamira, ubicada de Sinsa Cerámica, 75 varas al Este, en donde Adrián José y su pareja Nidia Quintana, se confabularon para quitarle la vida a los ancianos.

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Según la acusación, el hijo las víctimas, Adrián Guerrero, pidió a su pareja que llegara a la casa donde vivía con sus padres, y para perpetrar el doble crimen procedieron a desconectar los dispositivos de cámaras de seguridad que hay en la vivienda.

De acuerdo a la Fiscalía, luego, aprovechando su condición de invalidez, por padecer una afectación física que le impide crecer y caminar, el detenido llamó desde su cuarto a su padre, don Guillermo, y cuando entró, la acusada Nidia lo atacó utilizando un tubo metálico con el que le dio varios golpes en la cabeza hasta dejarlo inconsciente.

Acto seguido, el acusado también procedió a llamar a su mamá, doña Sonia, y cuando entró al cuarto Nidia comenzó a golpearla en el lado izquierdo de la cabeza con el mismo tubo hasta que cayó al suelo.

Luego la mujer amordazó con tape transparente a sus suegros, los envolvió en plástico y aún con vida los introdujo en un closet, en donde a la señora la tapó con una caja, muriendo asfixiados en un trascurso de entre 6 y 7 horas la madrugada del 17 de noviembre, tras quedar inconscientes por los golpes propinados con el objeto metálico.

Luego de cometer el doble crimen, los dos acusados se apoderaron de las tarjetas de créditos y débitos, así como del vehículo con el que se dieron a la fuga.

Abogados dijeron que ambos acusados podrían enfrentar una condena de entre 60 y 67 años de prisión, por los delitos cometidos.

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