Eutanasia en Países Bajos: debaten sobre la pastilla del suicidio

Els van Wijngaarden

El gobierno neerlandés propone debatir sobre una píldora para terminar con la vida de aquellos que opten por la eutanasia.

Un estudio encargado por el Gobierno de los Países Bajos cifra en unas 10.000 las personas mayores de 55 años, sin una enfermedad grave, que desean acabar con su vida por considerarla completada. Suponen el 0,18% del total de este grupo de edad. Dos tercios de ellos querrían tener en su casa una pastilla para decidir el momento del suicidio; más de un tercio prefiere la ayuda de un médico. El trabajo, elaborado por la Universidad y el Hospital Universitario de Utrecht, pretende iluminar el debate social sobre el concepto de cansancio vital, para saber si debe regularse en el marco de la Ley de Eutanasia.

La actual coalición en el poder, con socios liberales de derecha, cristianodemócratas, la Unión Cristiana, que es un partido de orientación protestante, y liberales de izquierda, no se pone de acuerdo sobre el particular. Estos últimos, los liberales de izquierdas, preparan una propuesta de ley al respecto, aunque a partir de los 75 años.

Los investigadores entrevistaron a más de 21.000 potenciales beneficiarios y a 1.600 médicos de cabecera, que suelen ser los encargados de practicar las eutanasias. También analizaron dos centenares de solicitudes de eutanasia. La experta en ética y directora del informe, Els van Wijngaarden, explica que “el deseo de morir no es nunca blanco o negro, porque incluso los que de verdad insisten en el suicidio tienen a la vez un deseo de vivir que puede superar lo otro”. Por otra parte, “la gran mayoría de los consultados tenía problemas físicos o mentales, familiares o de soledad, asociados a su cansancio vital”, un término que a ella no le convence.

El trabajo desmonta la creencia de que acabar la vida de este modo “es propio de un sector de población con educación superior, que llegada una edad avanzada quiere elegir cómo morir”. No es así, señala el equipo de Wijngaarden. “La mitad de estos mayores pertenecen a estratos socioeconómicos bajos, y un grupo menciona los problemas económicos como uno de los factores que refuerza su ansia de acabar con todo”. Y se añade lo siguiente: “Cuando los mayores se sienten más conectados con su entorno, sus deseos de morir disminuyen o incluso desaparecen”.

Más mujeres que hombres

La experta considera “llamativo” que haya tantas mujeres entre quienes insisten en poner fin a sus vidas: dos tercios. “No encontramos una explicación, y las hipótesis barajadas oscilan entre el hecho de que las mujeres suelen elegir el suicidio menos que los hombres, o que se sientan una carga con mayor facilidad”, ha explicado durante la presentación del estudio al Ministerio de Sanidad. Su titular, el cristianodemócrata Hugo de Jonge, considera que regular por ley el cansancio vital no es la respuesta. “La sociedad tiene que hacer todo lo posible para que la vida de estas personas vuelva a tener sentido y ellos lo recuperen”, ha dicho. Harry van der Molen, diputado de su partido, añade que hay un “un problema social debido a una individualización excesiva, y la gente se siente sola, abandonada o bien perdida, pero es cuando más apoyo necesitan”.

Pia Dijkstra, la diputada liberal de izquierda partidaria de incluir en la Ley de Eutanasia este tipo de ayuda al suicidio, considera que “hay un nutrido grupo de gente que podría acogerse a una nueva norma”. Para su partido, “se trata de poder elegir el final con dignidad cuando se es mayor”. En la Unión Cristiana, por el contrario, califican de “muy doloroso que haya gente deseosa de morir sin estar muy enferma, porque suelen ser tenidos como individuos autónomos al mando de su muerte”. Para esta agrupación, “no es una imagen correcta, tal y como indica el informe, así que proporcionarles una pastilla para el suicidio sería un acto de cinismo, en lugar de apoyarles”. La Asociación para el Final Voluntario de la Vida discrepa, aduciendo que “el deseo de morir debe respetarse sin importar la edad”. En cuanto a la principal organización nacional que reúne a las personas mayores, dice que no puede darse la sensación de que hay “una edad en la que es comprensible que alguien desee morir”.

Un punto de fricción

El cansancio vital fue uno de los mayores puntos de fricción entre los cuatro partidos del actual Gobierno antes de cerrar la coalición en 2017, y las elecciones generales están previstas para el año próximo. Por otra parte, para que la propuesta de los liberales de izquierda prospere en el Congreso, necesita al resto de sus socios, y la democracia cristiana y el partido confesional (Unión Cristiana) no están de acuerdo. Los liberales de derechas no acaban de definirse.

La eutanasia es legal desde 2002 en los Países Bajos. Para pedirla es preciso sufrir una enfermedad incurable, y tener un dolor insoportable. El paciente debe pedirla de forma reiterada y consciente, y el médico tiene que consultar con otro colega y remitir luego el expediente a las comisiones que evalúan la práctica todos los años. En 2018, hubo 6.126 casos de eutanasia, según la Oficina Central de Estadística. El mismo organismo cifra en un 87% el apoyo de la población adulta a la Ley de Eutanasia, un 8% se opone bajo cualquier concepto y un 5% no contesta.

Comentar
- Publicidad -