La hija de la murga

El primer redoblante marca el ritmo y a Thiara se le iluminan los ojos. Los pies se empiezan a mover casi involuntariamente, los brazos danzan y empieza a dibujar una armonía de pasos muy propia, única, insuperable…
Thiara tiene 17 años, pero baila mucho más tiempo de lo que dice el documento. ¿Raro, no?. Sucede que ella ya bailaba desde el vientre de su madre, porque Natalia danzó en carnavales estando embarazada.

Naty conoció a Lery en un ensayo, se enamoraron y nació “La hija de la murga”. Porque Thiara bailó antes de caminar. La música se le incrustó en la sangre con una fortaleza que las hizo inseparables.

El sábado de la Corrida de Crónica, Thiara se despertó con la ansiedad de quien va a estar en la línea de largada. Pero no iba a correr en Juveniles, lo suyo pasaba por el desafío de volver a entregar todo en el baile. En esos minutos previos a la largada, cuando la adrenalina va creciendo hasta hacerse indomable.

Le costó dormir. Varias veces revisó que todo su ropaje murguero esté preparado. Se fijó en los detalles. Apretó esa indumentaria que es parte de su vida. Porque la murga siempre fue su consejera. La consoló en los momentos de tristeza, la abrazó cuando un dolor le partió el alma, pero también la inundó de alegría cuando había que festejar un logro personal.

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La Batucada Comodorense es eso, un espacio para recibir protagonistas de historias de vida. Es contención, educación musical, responsabilidad, compañerismo. Es abrazar a quien lo necesite y aplaudir los logros de otros. Es vibrar con los sonidos, es bailar con los sueños, es soñar mientras se baila.

Fueron 90 almas bajando la Namuncurá, cargando la previa de la Corrida con mucho colorido. Ese celeste y blanco bien argentino y futbolero, para mostrar pertenencia con lo nuestro.

Sonidos de redoblantes, surdos, repiques, matracas, trompetas, acompañaron a adultos y bebés de menos de un año que también brillaban con los trajes murgureos.

Mucho tiempo de ensayo para un cuarto de hora cargado de cultura, de resplandor, de pasión por lo que se hace. Así lo marcan esos 16 trompetistas que aprendieron en los talleres de la Batucada Comodorense y el casi centenar de componentes que espera la Corrida de Crónica.

Como, Thiara, la hija de la murga, que aguarda el mayor espectáculo deportivo de la Patagonia, como el atleta mejor preparado del mundo.

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