Solarium, stoner del desierto

En camino hacia el segundo disco, Ema Díaz nos cuenta los orígenes de la banda y sus canciones, la inspiración que encuentra desde molinos eólicos y por qué la naturaleza es heavy metal.

(Por Flor Nieto) Ya suenan en radios locales. En radios locales y en Canadá, Estados Unidos, Inglaterra y Brasil. En 2017 lanzaron su primer disco, “Kickstart”, masterizado en Nueva York por UE Nastasi -Yngwie Malmsteen, Lamb Of God, Anthrax-. Seis canciones que encuen-tran inspiración en  Black Sabbath, Led Zeppelin, Kyuss y Rock de los ‘70. Son Ema Díaz en guitarra y voz, Ramiro Díaz en bajo y Martín Diez en batería. Hoy charlamos con Ema sobre la banda, sobre sus próximos pasos y por qué la naturaleza es heavy metal.

-¿Cuándo empezaste a tocar?

-Yo empecé a tocar a los 10 años. Mi abuelo tocaba, mi papá toca y a los 10 años me mandaron a guitarra. Mi abuelo tocaba de hobby y mi viejo estaba en una banda, hacían covers de Rock Nacional y temas propios. También era solista. Él toca muy bien y en esa época que no había profesores. Como yo tocaba la guitarra necesitaba un acompañamiento -risas-. Le dije a Ramiro: “Vos podrías tocar el bajo ¿No?” creo que fue algo así. Se empezó a interesar y en una Navidad se lo regalaron. Hay fotos de él chiquito y el bajo gigante -risas-. Me gustaba leer entrevistas, como el Aerosol de Diario Crónica, Rock Brigade, contaban cómo eran los discos conceptuales. Después llegó Internet y cada vez que me gustaba un disco empezaba a leer quién era el productor, el ingeniero de sonido, así hacía una cadena de información a partir de la curiosidad. Cuando estaba en Madryn teníamos una banda pero no llegamos a tocar. Hacíamos covers de Stone Temple Pilots, de Divididos, los chicos eran fans. En esa época no teníamos cantante y  cantábamos nosotros pero buscando a alguien. Después los chicos se pusieron en pareja y se terminó. Cuando vine a Comodoro decidí empezar a aprender de a poco y cantar. Guitarra estudié con Juan Calo, la familia Calo tiene un legado importante en el folclore patagónico, y canto estudié con Alejandra Saint Pé, hace poco.

-¿Y con Solarium?

-Llegué de Madryn y justo en el verano del 2013 y en el 2014 llegó Martín de La Plata, él estaba estudiando allá y se volvió. Ya nos habíamos juntado un par de veces en Madryn porque tiene un primo allá, a ver videos, hablar de música, pegamos buena onda y cuando llegó le dije. Yo sabía que tocaba la batería y él no tenía batería, no teníamos sala, no teníamos nada. Yo tenía la guitarra y el ampli, nada más. Ramiro el bajo y un ampli chiquito, nada más. Nos juntábamos en una sala que había en Saavedra, dos o tres videos de eso. Nos gustó, quedamos contentos. Después nos mudamos a Rada Tilly, ahí tenemos la sala y empezamos a ensayar con nues-tros temas. Fue como: “Ya podemos hacer temas de las bandas que nos gustan, hagamos temas propios”. Yo ya tenía algunos riffs, algunas ideas y ahí empezó todo.

-¿Y las primeras canciones de Solarium?

-Con riffs, yo quería hacer temas con afinaciones bajas y que tengan fuerza, que sean potentes, gruesos, gordos, dice Martín -risas-. Una música densa pero sin dejar de ser rock. Me ponía a tocar, grababa lo que me gustaba y así iban saliendo. El 80% de la música que escucho es en inglés, por eso me resultaba más fácil para componer y armar un tema, una estructura. Nunca pensé: “Nunca voy a cantar en castellano”. Como ya lo tenía incorporado y para animarme pensé que por ahí en inglés me resultaba más fácil y así fue. Por eso decidimos hacer el primer disco en inglés. Además de cualquier parte del mundo, cualquiera las puede entender. Hemos tenido comentarios copados de afuera, de Inglaterra, de Estados Unidos, de Brasil, está en Soundcloud, no es chamuyo -risas-.

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-Y además mandaron a masterizar el disco a Nueva York…

-Sí, a Sterling. El tipo que lo masterizó trabajó con Anthrax, Yngwie Malmsteen, tiene un curriculum importante…Solarium -risas-.

-¿Y por qué Solarium?

-A mí me gusta del stoner que es un estilo que hace referencia al desierto, en muchas de las tapas, del arte, aparecen los ocasos como una referencia. Quería que el sol sea parte del nombre y se me ocurrió Solarium como una referencia de latín, el final, me pareció que estaba bueno. Se puede pronunciar en español y en inglés queda bien también.

-Además del sol, el ocaso y el desierto ¿Qué hay de Patagonia en la música?

-Está bastante ligada al desierto, en cómo se formó el stoner en California. Después tiene mucha veta para agregarle elementos autóctonos, que es lo que queremos hacer próximamente. El próximo disco va a ser en español. Le vamos a poner guitarras criollas, va a tener samplers que refieran más al lugar en donde nosotros vivimos. Queremos que se note que somos una banda de La Patagonia. Hay muchas cosas interesantes, hay cambios de tiempo que se pueden asociar al Loncomeo o a la Chacarera. Eso es algo que queremos incorporar de a poco, si empezamos haciendo stoner rock clásico en inglés el cambio va a ser bastante drástico. Vamos a incluir pinceladas, no va a ser un disco de folclore sino stoner rock con componentes más acústicos. Va a estar interesante.

-¿Cómo ves la escena?

-Hay muchas bandas y muy buenos músicos, gente que se dedica realmente a componer y no subirse a tocar tres acordes. Gente muy preparada, que estudia, que invierte bastante en sus instrumentos, equipos, sonar bien y eso es destacable. Nosotros con todas las bandas que tocamos todos tienen buenas cosas, buenas canciones, se nota que les gusta lo que hacen. El que arma una banda acá sabe que el público ve todo eso y sabe que no se puede subir a pasar vergüenza.

-¿Tiene que ver con el género?

-Sí, el género te obliga a estudiar, a meterte en ciertos caminos que tenés que conocer. No es que agarrás una guitarra y salís a tocar por más de que estudies y estés bien, dentro del género hay ciertas reglas.

-Y es un estilo de vida también. Hay que decirlo: tu trabajo es muy stoner…

-Mi trabajo es stoner y doom puro -risas-. Trabajo en la energía eólica, soy Técnico, recorremos el desierto liso y llano todos los días. Además somos pioneros porque nuestro parque produce energía real. Encontramos cosas a veces lindas y a veces feas. Siempre nos topamos con tropillas de caballos, ñandúes, charitos, zorrinos, todos los animales autóctonos los hemos visto, vivos y muertos. La realidad del desierto es así. El hecho de subir y ver todo desde arriba, está muy bueno. Es inspirador, me encanta La Patagonia, me encanta el viento, la tierra, lo aprendí a querer. Me empezó a gustar de adolescente, el 80% del tiempo es tierra, desierto, frío, eso nos identifica con la música que hacemos. En Instagram sigo una cuenta que se llama “Nature is Metal” y sí. Ver un aguilucho levantando un cuis es tremendo, es un videoclip todo el tiempo, es la naturaleza. La crudeza, el invierno, la nieve, es un video y podría ser de un tema nuestro. Te perdés en el horizonte y no se ve nada. Cuando está lindo salimos a la escotilla, ahí a veces vamos a almorzar y si se me ocurre algo anoto en el celu o grabo alguna melodía.

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